Probablemente muchos de nosotros hayamos tomado en alguna ocasión una manzanilla cuando nos duelen las tripas o una tila o valeriana para relajar los nervios.

Otras muchas personas consumen diferentes tipos de tés de forma habitual, incluso formando esta infusión de la cultura y costumbres de pueblos como el británico. Las infusiones son y han sido un producto popular desde la antigüedad en casi todo el mundo (se conoce su uso en la China Imperial, en los celtas o la América precolombina). Y son muchos los tipos de infusiones que existen,

Por este motivo, a lo largo de este artículo vamos a mencionar algunas de las infusiones más conocidas y populares que existen, además de conocer qué beneficios tiene cada una para nuestra salud.

¿A qué llamamos infusión?

Denominamos infusión a un tipo de bebida que se obtienen de la introducción de una planta o partes de ella, generalmente hojas, raíces o frutos, en agua hirviendo.

Este proceso y la permanencia durante un tiempo de las plantas permite que el agua adquiera parte del sabor y las propiedades del vegetal, al extraerse mediante la cocción parte de los elementos solubles de la hierba, fruto, raíz u hojas infusionadas.

Tradicionalmente se han bebido por su sabor y por sus propiedades medicinales, ya que muchas de las plantas que se emplean tienen propiedades relajantes, vigorizantes, astringentes o antisépticas entre otras.

Pero no solo se han consumido oralmente, sino que también se han empleado en apósitos o vendajes o para ayudar a curar heridas, en uso tópico.

Tipos de infusión

Existen muchas formas de poder clasificar los diferentes tipos de infusiones. Una de ellas y la más habitual es la que tiene en cuenta la planta en cuestión que se emplea para elaborarlas, y que les da nombre.

En este sentido, aunque existe una muy amplia variedad disponible a continuación os dejamos con algunas de las más habituales.

1. Té

Hablar de infusiones lleva casi inevitablemente a hablar del té. Considerada como una de las infusiones por excelencia y parte del acervo cultural de muchas tradiciones (incluyendo la británica, la china o la japonesa), el té es conocido por sus propiedades estimulantes (si bien a menudo se considera que ayuda a relajarse y tiene componentes que ayudan a ello) así como sus propiedades antioxidantes y astringentes.

Además, es nutritivo y contiene múltiples vitaminas, y en algunos casos es diurético y ayuda a bajar peso. Existen muchos tipos de té, como el verde, el matcha, el rojo o el blanco.

2. Manzanilla

Una de las infusiones más conocidas es la de manzanilla, especialmente por su capacidad para proteger nuestro tubo digestivo y contribuir a mejorar molestias intestinales y problemas del tubo digestivo, incluso úlceras. También se trata de una infusión con propiedades relajantes. Además de como bebida también se emplea en uso tópico para tratar heridas o incluso problemas oculares o respiratorios.

3. Valeriana

La valeriana es una planta con la que habitualmente se hacen infusiones caracterizadas por inducir efectos sedantes y relajantes, conocida desde la Antigua Grecia. Ayuda a mejorar el sueño y combatir la fatiga y el nerviosismo, así como a calmar dolores como los propios de la migraña o la menstruación, o bien reducir la tensión arterial.

4. Tila

De manera semejante a la valeriana, la tila se caracteriza por ser una de las infusiones más empleadas para relajarse y combatir el insomnio. Elaborada a partir de las hojas de tilo, fue considerado el néctar de los reyes y tiene propiedades antiespasmódicas, hipotensoras (reduce la tensión arterial), analgésicas e antiinflamatorias.

5. Infusión de menta

La menta es otro de los vegetales cuya hoja suele usarse en infusiones. Con un sabor muy característico, la infusión presenta propiedades saciantes, hepatoprotectoras y diuréticas, así como relajantes (salvo que se tomen dosis excesivas, que producen activación y posibles problemas de sueño).

Contribuye a mejorar la digestión y reducir los gases, además de mejora el metabolismo intestinal, y es especialmente utilizada para mejorar afecciones respiratorias.

6. Infusión de jengibre

Elaborada con la raíz del jengibre, esta infusión ligeramente picante se caracteriza por sus propiedades antiinflamatorias y por favorecen la circulación sanguínea. También favorece la quema de grasas y ayuda a la expulsión de gases, aunque es especialmente conocida por sus propiedades expectorantes cuando se sufre resfriado.

7. Infusión de melisa

Este tipo de infusión, conocida desde la antigüedad en Europa,** se caracteriza por favorecer el tránsito intestinal y por sus propiedades hipnótico-sedantes**, generando relajación y contribuyendo a favorecer el sueño.

8. Café

Aunque por lo general a nivel social no solemos considerar el café como una infusión, lo cierto es que lo és: granos de café molidos infusionados en agua hirviendo o leche. Se trata junto al té de una de las infusiones más consumidas en todo el mundo, y se caracteriza por sus propiedades estimulantes (junto a la teobromina y la teofilina, la cafeína es una de las xantinas).

También tiene propiedades hepatoprotectoras, mejora el estado del ánimo y aunque aumenta la presión sanguínea ayuda a prevenir infartos e incluso algunos tipos de cáncer.

9. Mate

Aunque en Europa no es una bebida excesivamente frecuente, el mate es una de las infusiones por excelencia en Sudamérica, especialmente en Argentina y Uruguay. Se trata de una bebida estimulante (que contiene cafeína) y que se caracteriza por sus propiedades antioxidantes y diuréticas.

Se elabora a partir de la yerba mate (especialmente sus hojas) infusionadas en agua a alta temperatura que no debería llegar a hervir.

10. Infusión de cola de caballo

La cola de caballo es empleada fundamentalmente por sus propiedades diuréticas y depurativas, que ayudan a orinar y combatir problemas genitourinarios como la cistitis o retención de líquidos.

Reduce la tensión arterial, es astringente y cicatrizante (se se emplea sobre hemorragias o heridas leves) y permite reducir inflamaciones o úlceras bucales, además de contener sales minerales y vitaminas relevantes para nuestra salud.

11. Infusión de romero

No es una de las más populares, pero también puede realizarse una infusión con romero. Esta infusión contribuye al buen funcionamiento digestivo (disminuye la acidez y los gases) y tiene propiedades astringentes (con lo que ayuda a reducir la diarrea), así como antibióticas. También contribuye a mejorar el funcionamiento del hígado y a reducir el colesterol.

12. Infusión de diente de león

El diente de león, en infusión, ayuda a aumentar la secreción de bilis y tiene propiedades depurativas y favorecedoras de la excreción y la digestión. El hígado, el conjunto del tubo digestivo y los huesos pueden beneficiarse de su consumo. También tiene propiedades calmantes y previene la anemia, además de contribuir a controlar la diabetes.

13. Infusión de anís

Las infusiones de anís también son buenas como sedantes y calmantes, además de ayudar a regular el ciclo menstrual y reducir los problemas digestivas (diarreas, acidez, gastritis…). Reduce la mucosidad y alivia la tos.

14. Infusión de salvia

Con propiedades antiinflamatorias, bactericidas y calmantes, la infusión de salvia contribuye a aliviar dolores menstruales y cefaleas así como a combatir infecciones de garganta y catarros. También ayuda a reducir la retención de líquidos y a relajar la musculatura (en uso tópico).

15. Infusiones frutales

Se trata de una categoría bastante amplia ya que son muchas las frutas que pueden llegar a emplearse en infusión. Frutos rojos, melón, limón, pomelo, mango, piña o sandía son algunos ejemplos, que pueden licuarse para luego introducirse en agua o bien empleando rodajes o incluso las pieles de la fruta.

Las propiedades pueden variar en gran medida de una fruta a otra, pero por lo general son diuréticas, hidratantes y depurativas además de introducir algunos de los nutrientes de la fruta en sí (si bien nunca será tanto como comerse la fruta).

Referencias bibliográficas:

  • Moskin, J. (February 15, 2006). "Must be Something in the Water". New York Times.