André Gunder Frank fue un sociólogo y economista bastante peculiar, básicamente por el hecho de que a diferencia de lo que pensaban muchos de sus compañeros neoliberales en la Universidad de Chicago él tendió hacia el neomarxismo.

Nacido alemán, criado estadounidense, madurado como latinoamericano y fallecido en tierras luxemburguesas su vida es la de una persona en constante movimiento, en contacto con distintas realidades socioeconómicas y crítico con cómo los países desarrollados impedían a los subdesarrollados avanzar.

A continuación ahondaremos en la vida de este investigador y veremos su pensamiento y obras a través de esta biografía de André Gunder Frank.

Breve biografía de André Gunder Frank

La vida de André Gunder Frank transcurrió en un montón de países. Nacido en Alemania, emigrado y criado en los Estados Unidos, su identidad y pensamiento se moldearía viajando de nuevo, esta vez en los países latinoamericanos. Como economista y sociólogo que fue elaboró una teoría mundialmente reconocida, su teoría de la dependencia, la cual le sirvió para explicar por qué los países menos desarrollados de su época no conseguían progresar económicamente.

El pensamiento de Gunder Frank pertenece a la corriente neo-marxista de las ciencias económicas y, de hecho, él mismo se consideraba un economista radical. No es de extrañar puesto que no son pocos los economistas, tanto de su época como actuales, que no ven el mundo más allá de su lógica neoliberal. Los escritos de Gunder Frank no fueron muy bien recibidos entre los economistas norteamericanos, pero sí en la América Latina de la década 60, coincidiendo con los años en los que este economista vivió en sudamérica.

Primeros años

André Gunder Frank nació en Berlín, por aquel entonces la República de Weimar, el 24 de febrero de 1929. Su juventud fue convulsa puesto que fue testigo del ascenso del nazismo, lo cual forzó a su familia a viajar hasta Suiza y establecer ahí su nueva residencia. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial su familia abandonó Europa, trasladándose a los Estados Unidos. Sería en este nuevo país en donde el joven André cursaría sus estudios de secundaria.

Con el paso de los años llegó el momento de escoger una carrera universitaria, escogiendo la de economía e ingresando en la Universidad de Chicago. En 1957 obtendría el doctorado en esa institución, presentando una excelente tesis en la que profundiza sobre la agricultura en la Unión Soviética, sacando a relucir su pensamiento en materia económica.

Por aquel entonces la Universidad de Chicago era uno de los centros más importantes en el ámbito de la economía como ciencia y, de hecho, se estaba gestando la aparición de un grupo de pensadores neoliberales. Curiosamente Frank, de ideas neomarxistas totalmente contrarias a las de ese grupo, mantendría debates con ellos y reafirmaría todavía más sus ideas.

Madurez intelectual y años en Latinoamérica

Al finalizar sus estudios André Gunder Frank decidió viajar hacia Latinoamérica para presenciar en primera persona lo que ahí sucedía. Viajó y vivió en varias naciones latinas, entre ellas Brasil, México y Chile. Gunder Frank quedó impresionado por la realidad económica, social y política de estos estados y se involucró activamente en movimientos de izquierda de la región.

De todos los países latinos que visitó Chile fue el que más le marcó. Se instalaría en esa nación en 1967 y mantuvo frecuentes encuentros con los círculos académicos chilenos. De hecho, su esposa Marta Fuentes era chilena, algo que le facilitó a André Gunder Frank incorporarse a la vida intelectual del país sudamericano.

Estando en esos países Frank compartió con los movimientos de izquierda sus tesis marxistas procedentes de la escena intelectual norteamericana. Además, les advirtió de los peligros del pensamiento neoliberal que estaba cogiendo fuerza sobre todo en su alma mater la Universidad de Chicago, sobre todo de la mano de Milton Friedman.

Últimos años

De la misma manera que su vida prácticamente empezó con una marcha forzada, habiendo huido su familia de los nazis, ya teniendo sus años André Gunder Frank y su esposa Marta Fuentes tuvieron que huir de Chile. El motivo de ello fue el ascenso del dictador chileno Augusto Pinochet, quien en 1973 dio un golpe de estado y derrocó a los partidos de izquierda que gobernaban en aquel momento.

Gunder Frank huyó hacia los Estados Unidos, aunque este país no sería precisamente un lugar acogedor. El gobierno norteamericano no trató con cortesía a Gunder Frank debido a que él había renunciado a su nacionalidad norteamericana y había recuperado la alemana de nacimiento, además de que tantos años viviendo en Latinoamérica lo hacían sentir más de allí que no de los Estados Unidos.

Por este motivo decidió volver a viajar a países más amables con él y sus formas de pensar, entre ellos Canadá y Holanda, aunque sin dejar de sentirse latinoamericano. Esa identidad lo conectaba todavía a Latinoamérica, y a la vez lo llenaba de profunda tristeza al ver cómo esos países que habían sido hasta hacía poco un verdadero entorno partidario del librepensamiento y la defensa de tesis marxistas y sociales se estaba convirtiendo en un continente lleno de dictaduras militares.

Pero además de ello, tuvo que vivir el fallecimiento de su esposa, hecho que lo llenaría de aflicción que no le abandonaría hasta el día de su muerte. Tras esto decidió residir una temporada en Canadá y, cuando Bill Clinton ganó la presidencia de Estados Unidos, André Gunder Frank pudo volver a ese país, permitiéndole trabajar ahí. Pero sus últimos días no los pasó en EE.UU., sino en Europa, aunque en vez de vivir en su Alemania natal prefirió irse a Luxemburgo. Sería ahí donde fallecería con 76 años el 23 de abril de 2005, tras haber estado luchando contra el cáncer durante 12 años.

Teoría de la dependencia

Una de las mayores contribuciones teóricas de André Gunder Frank es su teoría de la dependencia. El antecedente de esta teoría se remonta a los años 40, cuando el argentino Raúl Prebisch comenzó a difundir la idea acerca las diferencias de desarrollo entre el centro y la periferia. No obstante, sería en Santiago de Chile en donde este debate adquiriría más fuerza y el lugar donde Gunder oiría a hablar sobre estas ideas.

La idea base de esta teoría de la dependencia es que la economía mundial acaba siempre perjudicando a los países menos desarrollados. De hecho, para hacer más comprensible esta idea sus autores usaron los términos “centro” y “periferia”, que no son más que eufemismos para decir los países occidentales y blancos y los países no occidentales y/o no blancos. La periferia, que no está desarrollada, tiene que cumplir el papel de proveedora de materia prima, mientras que la industrialización y los beneficios van hacia el centro.

Estas ideas serían retomadas por el propio Frank y otros autores, como Ruy Mauro Marini, desarrollándolas con mayor profundidad. En concreto, Gunder Frank sostenía que el subdesarrollo no era consecuencia de la supervivencia de las instituciones arcaicas en los países menos desarrollados, ni de la falta de capitales en las regiones que se han mantenido alejadas de los movimientos económicos. En realidad el subdesarrollo ha sido y es generado por el mismo proceso histórico que ha generado el desarrollo económico del capitalismo.

Bajo la misma óptica de Gunder Frank, el comercio mundial tiene unos mecanismos que impiden a los países periféricos mejorar y desarrollarse, manteniéndolos en una pobreza que ya les sale a cuenta a los países del centro. Entre estos mecanismos podemos destacar que el mercado global sólo permite a la periferia actuar como exportadores de materias primas o como consumidores de los productos ya manufacturados. No se les permite fabricar sus propias manufacturas.

Además, los países centrales han monopolizado todo el desarrollo técnico y tecnológico, aumentando los precios de los productos puesto que se tienen que si se quieren poseer se tiene que pedir que viajen desde esos países hasta los periféricos, haciendo que el precio incremente puesto que tiene que ir a parar más lejos. Aun habiendo mejor en la economía periférica, el mercado se encarga de que, por la diferencia de precios, las importaciones aumentan y las exportaciones se estanquen.

Repercusiones de sus ideas

Las ideas de Gunder Frank y el resto de partidarios ideológicos no fueron simplemente un modelo teórico. Varias naciones de Latinoamérica empezaron a poner en práctica algunas maniobras inspiradas en las tesis marxistas de Gunder para evitar estancarse en el subdesarrollo que las naciones centrales estaban tratando de condenarlos.

En ellos destaca la aplicación del proteccionismo comercial, con la imposición de aranceles y controles a los productos extranjeros. Además, se levantó una potente estructura industrial que dotaba de capacidad de fabricación de diferentes productos a los países que antes los importaban. Otra de las estrategias aplicadas por las naciones latinas fue sobrevalorar la moneda, lo que hizo que comprar fuera algo más barato.

Sin embargo, aunque estas estrategias funcionaron durante un tiempo, especialmente en la década de los 70, al final la presión de los países centrales usando la deuda externa que siempre habían tenido los países periféricos hizo que se tuviera que cambiar la estrategia.

Teoría del sistema mundial

Otra de las aportaciones de André Gunder Frank fue su teoría del sistema mundial. Se trata de una obra en la que aborda tanto aspectos económicos como históricos bajo una óptica naturalmente marxista y hace un importante análisis sobre las relaciones sociales y políticas a lo largo de la historia. En ella habla de lo que denomina “sistema-mundo” y, según Frank, en un principio este sistema tuvo como principal mando a la China, centro económico durante siglos, pero el descubrimiento de América y sus riquezas hizo que Europa tomara el relevo.

Como curiosidad, Gunder consideraba que era cuestión de tiempo que el centro volviera hacia Asia, algo que en cierta manera predijo bastante bien. Hoy en día China, Japón y la India se han convertido en poderosas economías en Asia, junto con Corea del Sur. De hecho, varios economistas apuntan que en caso de que Corea se reunifique algún día, el poder económico de Asia será tal que el sistema económico mundial cambiará muy drásticamente.

Acerca la lumpenburguesía

Otra de las ideas interesantes de André Gunder Frank es acerca de cómo América estaba instalada en el capitalismo desde el siglo XVI, prácticamente desde que fue descubierta por los europeos. El continente funcionaba con un sistema lumpenburgués (del alemán “lumpen”, “mendigo”), un concepto inventado por él. Esta idea hace referencia al contexto de las élites coloniales y neocoloniales latinoamericanas, las cuales se volvieron muy dependientes del poder colonialista y se relaciona a cómo la clase alta de estos países tiene poca conciencia de clase y apoya a sus amos coloniales

Referencias bibliográficas:

  • Kay, Cristóbal. (2006) André Gunder Frank (1929-2005): pionero de la teoría de la dependencia y mundialización, Revista mexicana de sociología, 68, 1, 181-190.
  • Mintz, Sidney (2007). Andre Gunder Frank (1929–2005)". American Anthropologist. 109 (1): 232–234. doi:10.1525/aa.2007.109.1.232.