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Giordano Bruno: biografía y aportes de este astrónomo y filósofo italiano

En esta biografía de Giordano Bruno veremos la vida de este científico ejecutado por sus creencias.

Giordano Bruno

Giordano Bruno fue un hombre de gran saber y vida errante debido a sus convicciones y teorías sobre religión, física y astronomía. Nació en la Italia renacentista, pero tuvo la oportunidad de visitar Francia, Inglaterra, el Sacro Imperio y Suiza, conociendo a grandes personajes y discutiendo en más de una ocasión con ellos.

Perseguido prácticamente toda su vida por ser contrario a dogmatismos religiosos de su época, no hubo lugar que se convirtiera en su residencia habitual. Fue profesor en varias universidades, a veces expulsado de las mismas, teniendo una vida de lo más ajetreada y turbulenta.

Fue trágico su destino final que, contrario a lo que tanto católicos como protestantes creían, acabó siendo ejecutado por su pensamiento y obra.

A continuación encontrarás una biografía de Giordano Bruno en formato resumido.

Breve biografía de Giordano Bruno

Filippo Bruno, más conocido como Giordano Bruno, fue un astrónomo, teólogo, poeta y filósofo italiano, librepensador y crítico científico con las doctrinas cristianas de su tiempo. Sus teorías cosmológicas superaron al modelo copernicano, proponiendo que el Sol era meramente una estrella más y que el universo podía albergar un número infinito de mundos habitados por animales y seres inteligentes.

Fue miembro de la Orden de los Dominicos, pero no era seguidor del dogma cristiano y solo le rendía devoción a la cruz como elemento representativo de la gracia de Dios. Difería considerablemente de la visión cosmológica sostenida por las diferentes ramas del cristianismo renacentista.

Sus afirmaciones teológicas lo llevaron a ser juzgado por la Santa Inquisición, quemado vivo en la hoguera por no retractarse de sus afirmaciones científicas. Es por ello que es considerado un mártir del saber contra el fundamentalismo.

Infancia y juventud

Giordano Bruno nació a comienzos de 1458, seguramente en enero o febrero, en Nola, ubicado a pocos kilómetros de Nápoles bajo dominio español. Sus padres fueron Giovanni Bruno, hombre de armas del ejército español, y Fraulissa Savolino. Fue bautizado con el nombre de Filippo.

Comenzó sus estudios en Nola pero en 1562 se trasladó a Nápoles para recibir lecciones de Giovanni Vincenzo de Colle y Teófilo da Vairano. Tres años más tarde, en 1565, Giordano Bruno ingresa en la Orden de los Dominicos en el monasterio de Santo Domingo Mayor de Nápoles. Estando ahí se dedicó al estudio de la filosofía aristotélica y a la teología de Santo Tomás. Ese mismo año decidió cambió su nombre de pila por el de Giordano.

En 1571 compareció ante el papa Pío V para exponer su sistema mnemotécnico, dedicando su obra “Sobre el Arca de Noé” al sumo pontífice. Un año más tarde es ordenado sacerdote y en 1575 recibe el título de doctor en teología.

Pese a su claro interés por la fe cristiana, sus problemas comenzaron precisamente durante su adoctrinamiento. Giordano Bruno fue procesado por rechazar tener imágenes de santos en su celda y aceptar únicamente el crucifijo.

Se le abrió un nuevo proceso por recomendar a otros novicios que leyeran libros más interesantes que uno que hablaba sobre la vida de la Virgen y se le acusó de defender la herejía arriana. Por estos y otros tanto roces con su monasterio, Bruno decidió huir del convento en 1576.

Vida de escándalos

Teniendo solo 28 años, Giordano Bruno ya tenía una vida llena de escándalos que le obligaron a estar en constante movimiento, huyendo de quienes no veían con buenos ojos sus opiniones. Se formularon 130 artículos de acusación contra él y, por temor a la Inquisición, huyó de Roma en 1576, comenzando una vida errante.

Viajó por todo el norte de Italia, visitando grandes ciudades como Génova, Savona, Turín, Venecia y Padua. Se ganaba la vida enseñando gramática y cosmogonía a los niños nobles. No perdió para nada el tiempo pues, pese a su ajetreada vida, se dedicó también al estudio de las obras de Nicolás de Cusa, Bernardino Telesio y adoptó el sistema de Nicolás Copérnico, ganándose la enemistad tanto de católicos como protestantes.

Giordano Bruno era todo un avanzado, expresando en escritos y conferencias sus ideas científicas sobre la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio y el universo y sobre el movimiento de los astros.

Fue a parar a Ginebra, Suiza, en 1579, siendo recibido por el marqués de Vico, un calvinista de origen napolitano. Es en esa ciudad donde Giordano Bruno abandona definitivamente la vida de sacerdote y se inscribe en la Universidad de Ginebra. Poco tiempo después publica un ataque contra Antoine de La Faye, un profesor calvinista, exponiendo los veinte errores cometidos por este intelectual en una de sus lecciones. Por ello Bruno fue arrestado y tuvo que abandonar Ginebra rápidamente.

Vida de Giordano Bruno

Doctor en teología

Su nuevo refugio fue Francia. Se doctoró en teología en la Universidad de Toulouse y enseñó durante los años 1580 y 1581. Escribió “Clavis magna” y explicó el tratado “De Anima” de Aristóteles. Tras varios conflictos por las guerras religiosas del momento y sus opiniones discordantes con prácticamente cualquier religioso, fue aceptado por Enrique III de Francia como profesor de la Universidad de París en 1581. En esta época publicó “Las sombras de las Ideas” y “El canto de Circe”.

En 1583 viajó a Inglaterra al ser nombrado secretario del embajador francés en el país. En suelo inglés acudiría con frecuencia a las reuniones del poeta Philip Sidney y enseñaría en la Universidad de Oxford la nueva cosmología copernicana, atacando el pensamiento tradicional. Acabaría abandonando Oxford tras varias discusiones.

Entre sus escritos más importantes de esta época encontramos “De umbris idearum” (1582), “La cena de las cenizas”, “Del universo infinito y los mundos”, y “Sobre la causa, el principio y el uno” (las tres últimas escritas en 1584). En 1585 escribió “Los furores heroicos” en el que describe el camino hacia Dios por medio de la sabiduría.

Poco después regresa a París con el embajador y se dirige a Marburgo donde dio prensa a sus obras escritas en Inglaterra. En su nuevo lugar de residencia retó a los seguidores del aristotelismo a un debate público en el Colegio de Cambrai. Fue ridiculizado, agredido físicamente y expulsado del país.

Durante los años siguientes vivió en varios países protestantes en donde escribió muchos textos en latín sobre cosmología, física, magia y mnemotecnia. En esta época demostró, aunque por medio de métodos falaces, que el Sol es más grande que la Tierra.

En 1586 expuso sus ideas en la Sorbona y en el Colegio de Cambrai, y enseñó filosofía en la Universidad de Wittenberg. En 1588 viajó a Praga donde escribió artículos dedicados al embajador de España, Guillem de Sant Climent y al emperador Rodolfo II.

Dio algunas clases de matemáticas en la Universidad de Helmstedt pero tuvo que huir porque fue excomulgado por los luteranos. En 1590 se dirigió al convento de las Carmelitas de Fráncfort y Zúrich donde se dedicó a escribir poesía.

Giordano Bruno regresó a Italia invitado por Giovanni Mocenigo, quien se convertiría en su protector, y fijó su residencia en Venecia. Allí se dedicaría a enseñar una cátedra particular a Mocenigo.

Proceso y condena

El 21 de mayo de 1591, Mocenigo, no satisfecho con las doctrinas de Giordano Bruno y molesto por los discursos, a su juicio, heréticos de Bruno, le denunció a la Inquisición. El 23 de mayo de 1592 Giordano es encarcelado y reclamado por Roma el 12 de septiembre. El 27 de enero de 1593 se ordenó el encierro del filósofo en el Palacio del Santo Oficio Vaticano.

Estuvo ocho años en la cárcel esperando el juicio en el que se le adjudicaban los cargos de blasfemia, herejía e inmoralidad, además de haber enseñado sus teorías sobre los múltiples sistemas solares y la infinitud del universo.

El proceso fue dirigido por el cardenal Roberto Belarmino, personaje que en 1616 llevaría a cabo un proceso similar contra Galileo Galilei. Giovanni Mocenigo también sería investigado en este proceso, acusado de herejía al descubrirse que intentaba dominar las mentes de los demás y que Bruno se negó a enseñarle. No obstante, Mocenigo no fue apresado nunca.

En 1599 se expusieron los cargos contra Bruno, recopilados por Belarmino y el dominico Alberto Tragagliolo, comisario general del Santo Oficio. Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas, a pesar de que hay constancia de múltiples ofertas de retractación desestimadas previamente. Por ello el 20 de enero de 1600, el papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares.

Los cargos que fueron puestos contra Bruno por la Inquisición son:

  • Tener opiniones en contra de la fe católica y hablar en contra de ella y sus ministros.
  • Tener opiniones contrarias a la fe católica sobre la Trinidad, la divinidad de Cristo y la encarnación.
  • Tener opiniones contrarias a la fe católica en relación a Jesús como Cristo.
  • Tener opiniones contrarias a la fe católica en relación a la virginidad de María, la madre de Jesús.
  • Tener opiniones contrarias a la fe católica en relación a la transubstanciación y la misa.
  • Decir que existen múltiples mundos.
  • Tener opiniones favorables de la transmigración del espíritu en otros seres humanos después de la muerte.
  • Brujería.

Todas las obras de Giordano Bruno habían sido investigadas durante la última década del siglo XVI, dando forma a toda la acusación contra él. Todas ellas fueron censuradas por la Santa Sede, y muchas quemadas en la plaza de San Pedro.

Ejecución

En la época lo más común y “civilizado” era que los condenados por herejía fueran primero ejecutados y después su cuerpo quemado. No fue el caso de Giordano Bruno quien, tras una condena de más de ocho años, fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en el Campo de' Fiori, Roma. Tenía 52 años.

Durante el proceso fue desnudado y atado a un palo. Además, se le aferró una prensa de madera en la lengua para que no pudiese hablar. Antes de ser quemado en la hoguera, uno de los monjes católicos que lo acompañaban en calidad de verdugos le ofreció un crucifijo para que lo besara, pero Bruno lo rechazó y dijo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso.

Tres siglos después, el 9 de junio de 1889, Giordano Bruno se convertiría oficialmente en uno de los mártires de la libertad de pensamiento y de los nuevos ideales.

Su pensamiento y aportaciones a la ciencia

Giordano Bruno creía que la Tierra giraba alrededor del Sol y que la noche y el día eran producto de que nuestro planeta girase sobre su eje. También opinaba que el universo podría ser infinito al reflejar esta cualidad de Dios. Afirmó que las estrellas que se veían en el firmamento nocturno eran en realidad otros soles que tenían sus propios planetas, mundos que bien podrían albergar vida como el nuestro.

Bruno afirmó que el universo era homogéneo, compuesto por agua, tierra, fuego y aire, y que las estrellas no tenían una quintaesencia separada. Las mismas leyes físicas estarían operando en todas partes y afirmaba que el espacio y el tiempo eran infinitos. Creía en el atomismo y habló de movimiento relativo.

  • Benítez, L. y Robles, J. A. (eds.) (2002). Giordano Bruno 1600-2000. Actas del Simposio Internacional, IV centenario de la muerte de Giordano Bruno Texto incompleto Google Books. Universidad Nacional Autónoma de México UNAM. ISBN 978-970-32-0082-5 / ISBN 970-32-0082-6.
  • Gatti, Hilary (2002). Giordano Bruno and Renaissance science: broken lives and organizational power. Ithaca: Cornell University Press. ISBN 0-801-48785-4.
  • Granada, Miguel Ángel (eds.) (2002). Cosmología, teología y religión en la obra y en el proceso de Giordano Bruno. Actas del Congreso internacional, IV centenario de la muerte en la hoguera de Giordano Bruno. Universidad de Barcelona. ISBN 978-84-475-2595-9.

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.

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