Un repaso a la vida de este astrónomo.

El ser humano siempre ha mirado al cielo y a las estrellas con veneración y respeto. Una incógnita indescifrable para la mayoría de la población durante gran parte de la historia, los cuerpos celestes han sido objeto de adoración, origen de mitos y distintas creencias místicas y religiosas. Y desde la Antigüedad la humanidad ha intentado explicarse qué hay más allá y cómo funciona el cosmos.

Una de las figuras más influyentes e importantes a lo largo de la historia fue Copérnico, quien propuso que la teoría heliocéntrica. Otra, tal vez algo menos conocida, es Tycho Brahe.

Este hombre es considerado uno de los astrónomos más relevantes de la historia, nacido en una época en que aún no existían ni telescopios ni mecanismos precisos para observar el comportamiento de los astros. Conocer su historia es importante para comprender la importancia de sus descubrimientos, y es por ello que a lo largo de este artículo vamos a ver una pequeña biografía de Tycho Brahe.

Biografía de Tycho Brahe

Tyge Ottesen Brahe, más conocido como Tycho Brahe (latinización de su nombre), nació el 14 de diciembre de 1546 en el castillo de Knudstrup, propiedad construida por su padre y situada en una Escania por aquel entonces danesa. Era el primogénito (nació junto a un gemelo pero este murió de manera temprana) del consejero real Otte Brahe y Beate Clausdatter Bille, ambos miembros de la nobleza y aristocracia de Dinamarca y con gran poder.

El joven Tycho, sin embargo, no fue criado por ellos sino por su tío Joergen Brahe, el cual no había tenido descendencia. Inicialmente fue secuestrado por su tío, pero sus progenitores decidieron permitir que se quedara al menor y lo criara. Joergen Brahe le prestó un gran apoyo durante toda su vida y decidió educarlo de la mejor manera posible, ayudando a formarle en ámbitos como el conocimiento del latín.

Formación académica

Cuando cumplió trece años en 1559 su tío decidió enviarle a la Universidad de Copenhague para que estudiara filosofía y retórica, con el propósito de tener una vida como noble al servicio de la corona.

Un año después de su llegada a la Universidad sucedió algo que marcaría en gran medida el destino del joven Tycho Brahe: pudo observar un eclipse solar. Desde entonces el principal objetivo de Brahe fue el de estudiar astronomía, incorporando a sus estudios materias de esta temática y de matemáticas.

Tras acabar sus estudios en dicha universidad, decidió proseguir su formación en la Universidad de Leipzig en 1562 con el fin de estudiar derecho, a la par que su fascinación y estudios sobre los astros y la astronomía siguió creciendo. Durante su formación en este área tuvo una disputa con otro estudiante, la cual se saldó con un duelo en que perdió gran parte de su nariz. También pudo observar que las previsiones de la época a nivel astronómico tenían una gran cantidad de errores.

El mismo año que perdió la nariz, 1565, la situación de conflicto durante la Guerra de los Siete Años era tal que su tío Joergen le hizo volver a Copenhague por seguridad. Este fallecería poco después, dejándole su herencia a su sobrino. Con dicha herencia siguió formándose en astronomía y medicina en las universidades de Wittenberg y Rostock.

Poco a poco el joven Tycho fue alcanzando cierta popularidad, algo que no pasó desapercibido a ojos del rey e hizo que se le ofreciera un puesto en la catedral de Roskilde. Su padre falleció en 1571, tras lo cual vivió con otro de sus tíos.

Una estrella en el firmamento

Un día, en 1572, hizo aparición una estrella que jamás había sido observada anteriormente en el cielo: la constelación de Casiopea. Esta estrella, en realidad una nova, fue de sumo interés para el autor y pasó cerca de un año realizando diversas observaciones. En ellas pudo ver que no existía paralaje independientemente desde donde se mirara (es decir no había diferencia en su posición aparente). La aparición de esta estrella hizo que el autor hiciera una de las que se consideraría mayores aportaciones: la contradicción de la idea de que las estrellas fijas eran inmutables, hasta entonces vigente.

En 1573 publicó su primera obra, en la cual reflejaría sus observaciones: “De nova stella”. Esta obra la haría alcanzar gran popularidad. También durante ese mismo año tendría una relación con una mujer de origen campesino de nombre Kirstine, con la cual se uniría a pesar de la oposición de su familia y con la que llegaría a tener hijos.

La isla de Hven y Uraniborg

Tycho Brahe gozaba de las simpatías del monarca Federico II, quien le hizo entrega de la propiedad de la isla de Hveen en 1576. En ella el astrónomo construyó el observatorio más grande y desarrollado de la época, a la cual denominó la ciudad del cielo o Uraniborg. En dicho observatorio pasaría dos décadas realizando asombrosamente precisas (recordemos que aún no estaba inventado el telescopio) y cuantiosas mediciones y observaciones de los astros.

Entre las observaciones que realizó, pudo ver cómo el movimiento de los astros no era perfectamente circular sino que trazaba una elipse. Concretametne, a partir del análisis del comportamiento de los cometas. Esta observación y otra posterior durante el año 1588 lo llevaron a otro nuevo gran descubrimiento para la época que contradecía las creencias preexistentes: probó que los cometas no se encontraban en la atmósfera de nuestro planeta sino fuera de ella.

Por otro lado y en gran medida a causa de la dificultad para medir de manera precisa el movimiento de los astros, Brahe llegó a la conclusión de que las ideas de Copérnico eran incorrectas dado que de ser cierta la teoría heliocéntrica el ser humano debería poder percibir el paralaje de las estrellas (algo que posteriormente se ha visto que sí ocurre).

Últimos años, muerte y legado

En el mismo 1588 falleció el rey Federico II. algo que hizo que Tycho Brahe perdiera su derecho sobre la isla de Hven y la pensión que recibía del monarca. Es por ello que durante 1597 decidió dejar Dinamarca. En 1599 fue acogido en Praga por el rey Rodolfo II, quien le convirtió en el matemático imperial y le ofreció un castillo como observatorio y una suma considerable de dinero como honorarios. Asimismo, entraría en contacto con el que sería su discípulo y también relevante autor Johannes Kepler.

Un año después Brahe y Kepler se reunieron para realizar una colaboración, que inicialmente estuvo llena de desacuerdos pero que terminó con Kepler como ayudante del astrónomo y que fue altamente fructífera. Sin embargo, en 1601 Brahe enfermó gravemente. La muerte le llegó a Brahe el 24 de octubre de 1601, en la ciudad de Praga, a causa de una insuficiencia renal que acabó con su vida. Previamente le pidió a su ayudante que terminara su obra.

El legado de este importante astrónomo es enorme, puesto que gracias a él se empezó a investigar en mayor profundidad el comportamiento del cosmos y se pudieron contrastar algunas creencias que existían desde la Antigüedad. No en vano es considerado uno de los astrónomos más importantes del mundo, y fue fuente de inspiración para otros grandes como su discípulo Kepler.

Referencias bibliográficas:

  • Gribbin, J. (2006). Historia de la ciencia, 1543–2001. Barcelona: Crítica.