Las 5 edades de la Historia (y sus características)

El desarrollo de la manera de vivir y de relacionarse del ser humano ha venido dado por la historia.

Oscar Castillero Mimenza

Oscar Castillero Mimenza

Edades de la historia
Un repaso a las etapas de la historia más importantes.Wikimedia Commons.

El ser humano lleva dejando su huella en el mundo desde hace millones de años. A través de los tiempos hemos aprendido mucho: entre otras muchas cosas hemos desarrollado la agricultura y la ganadería, el arte y la tecnología, la fe, la filosofía y la ciencia, la civilización y la cultura. Incontables pueblos, civilizaciones, imperios y sistemas han nacido y desaparecido, mientras que otros muchos han ido evolucionando hasta llegar a ser lo que son hoy. Todo el conjunto de sucesos ocurridos a lo largo del tiempo del que tenemos constancia es lo que consideramos historia.

Pero la historia no es totalmente uniforme: podemos distinguir períodos temporales concretos dentro de ella en los que se han ido produciendo diferentes avances o grandes cambios. Se trata de las diferentes edades de la historia.

Las edades de la historia

Consideramos historia al conjunto de sucesos y acontecimientos que la humanidad en general ha vivido a lo largo del tiempo que lleva sobre la Tierra, desde que se inventó la escritura como método de registro simbólico que nos permite el análisis y conocimiento de lo que aconteció en el pasado. Si bien técnicamente antes de ello el ser humano ya había sufrido grandes tribulaciones y había desarrollado múltiples habilidades, conocimientos y técnicas, el hecho de no poder conocer los sucesos concretos que vivieron hacen que se considere el periodo previo a la escritura como fuera de la historia.

Desde la invención de la escritura, son innumerables los hechos y sucesos que han marcado el devenir de la historia y han cambiado nuestro mundo en gran medida. La historia es amplia, y los historiadores la han dividido en varias edades para facilitar su comprensión al identificar grandes momentos de cambio.

Son cuatro las grandes edades en las que los historiadores (desde que Cristóbal Cellarius las introdujera) suelen dividir la historia, si bien dentro de ellas pueden encontrarse algunas subdivisiones. Al valorar el desarrollo del ser humano, sin embargo, también se suele añadir la época anterior a lo que conocemos como historia: la prehistoria. Hay que tener en cuenta sin embargo que estas etapas históricas se separan entre ellas principalmente en base a los sucesos que ocurrían en Europa. Una vez aclarado esto, cabe mencionarse que las principales edades de la historia son las siguientes.

1. Prehistoria

Como hemos dicho, esta etapa no formaría realmente parte de la historia ya que recoge el conjunto de sucesos previos a la invención de la escritura. Pero se trata de un período de grandes avances, siendo de hecho la etapa más larga que ha vivido la humanidad. La aparición del Homo sapiens, el surgimiento del lenguaje oral, el descubrimiento del fuego, la creación de las primeras herramientas y de las primeras aldeas fijas o el paso de cazadores/recolectores a agricultores/ganaderos acontecieron en esta época.

Esta etapa se subdivide en Edad de Piedra (que a su vez se divide en paleolítico, mesolítico y neolítico) y Edad de los Metales (divididos en Cobre, Bronce y Hierro, si bien muchos de los sucesos de este último periodo ya pertenecen a la historia).

Posiblemente el hito más importante de esta edad es la aparición de los primeros asentamientos permanentes de seres humanos, vinculados a la aparición de los primeros cultivos, hace unos 12.000 años en la zona de Mesopotamia, Anatolia y el Este de los montes Zagros. Estos asentamientos estaban compuestos por gente que dejó atrás la vida de cazadores-recolectores y empezó a vivir a partir de la acumulación de excedentes agrícolas. Esto permitió que los miembros de estas pequeñas poblaciones fuesen especializándose en tareas que los demás no sabían hacer, dando lugar a bienes más elaborados y especializados.

Con el tiempo, estas poblaciones fueron ganando capacidad para acoger gente, y pronto empezaron a surgir templos, muchas veces asociados a la gestión centralizada de los excedentes agrícolas (una parte de la cosecha era dada en sacrificios).

Prehistoria

2. Edad Antigua

La primera de las edades de la historia, la Edad Antigua da inicio con la invención de la escritura (que aproximadamente se considera que surgió entre el 3500 y el 3000 a.C.). La Edad Antigua se iniciaría entonces en un momento comprendido entre las anteriormente citadas edades del Bronce y del Hierro. Su finalización se sitúa aproximadamente en el 476 d.C., con la caída del Imperio Romano Occidental.

Esta etapa se caracteriza por ser la más larga dentro de la historia, y parte de los sucesos que en ella ocurrieron se han perdido. Es en la Edad Antigua en la que el ser humano abandona en su mayoría el nomadismo y se hace sedentario, siendo esta edad el momento en que surgieron grandes civilizaciones como la griega, la egipcia, la mesopotámica, la persa y la romana. Esta etapa es famosa también por la elevada prevalencia de batallas y guerras, la esclavitud y el surgimiento de diversos sistemas y conceptos políticos como la democracia o la dictadura.

A nivel europeo destaca la presencia de una gran cantidad de pueblos y tradiciones que poco a poco fueron invadidas y se fueron perdiendo según iban siendo aglutinadas por el Imperio Romano, el cual se expandió por Europa y parte de Asia y África.

Antigüedad

Por otro lado, esta etapa de la historia es aquella en la que se produjeron grandes avances en el conocimiento del ser humano, siendo el período en el que aparece la etapa clásica de la filosofía (de la cual partirán más adelante todas las ciencias). Se generaron diferentes sistemas de creencias y de valores. A nivel de religión, las diferentes culturas mantenían creencias en general politeístas. También en ella surgieron algunas de las principales creencias religiosas actuales tanto politeístas (como el hinduismo), como monoteístas (el judaísmo y el cristianismo).

Dentro de la Edad Antigua pueden distinguirse dos etapas: antigüedad clásica y antigüedad tardía.

Antigüedad clásica

Se denomina antiguedad clásica el período caracterizado por la expansión de las civilizaciones griega y romana, técnicamente del siglo quinto al segundo antes de Cristo. En esta etapa observamos el surgimiento de ambas civilizaciones, el Imperio de Alejandro Magno, las guerras médicas, el surgimiento de la democracia, la república romana y su expansión por Italia, la creación y expansión del Imperio Romano y el inicio de su decadencia.

Antigüedad tardía

La antigüedad tardía iría del siglo II a.C al 476 d.C., correspondiendo con la etapa de decadencia del Imperio romano y la transición desde el esclavismo hasta el feudalismo. En esta etapa Roma y su imperio empiezan a sufrir levantamientos cada vez más frecuentes (destaca la protagonizada por Espartaco) y es invadido por los pueblos germanos (como ocurría en la península ibérica).

Una de las invasiones más conocidas fue la de Atila el Huno. También resulta relevante la aparición y expansión del cristianismo como religión oficial del Imperio, que posteriormente se convertiría en la religión dominante en el territorio Europeo. La Antigüedad tardía terminaría técnicamente en el año 476 d.C., con la caída del Imperio Romano.

3. Edad Media

Esta etpa está curiosamente ligada al destino del Imperio Romano, puesto que da origen con la caída del Imperio Romano Occidental (en el 476 d.C. y finaliza con la caída a manos de los otomanos del Imperio Bizantino (el Imperio Romano Oriental) en 1453. Sin embargo, otros historiadores consideran que su finalización se corresponde más bien con la llegada de Colón a América en 1492.

Edad Media

Tras la caída del Imperio Romano, que centralizaba el poder, surgieron diferentes reinos y civilizaciones, estableciéndose diferentes pueblos y naciones en el sentido étnico. Aparece el feudalismo como sistema político, en el que los señores gobernaban sus tierras a la par que obedecían a la figura del rey. Los monarcas podían reinar sobre pueblos y etnias muy diferentes entre sí, y las relaciones de poder establecían que todos los individuos de estas se debían a su rey, independientemente de su idioma, su raza o su estamento.

Durante esta etapa se observó la expansión y dominancia del cristianismo como religión predominante de Europa, y también nace en Arabia el islam como religión.

Asimismo, es durante esta época en que aparece la burguesía como clase social, aunque el desarrollo tecnológico de esta época no permitía aún que acumulase mucha riqueza (algo que ocurrirá a partir de las revoluciones industriales, más adelante).

La economía se encuentra dividida entre el ámbito afrícola y el ámbito urbano, en el que las figuras más importantes son los comerciantes y los gremios de artesanía y fabricación manual de bienes. Sin embargo, en la mayor parte de los lugares las ciudades son aún pequeñas, y la población vive o bien dispersa, o bien en núcleos urbanos pequeños, en los que casi todos los sitios importantes quedan a una distancia a la que se puede ir andando.

Son frecuentes los conflictos bélicos enmarcados o justificados mediante diferencias religiosas, siendo la época de las Cruzadas y de diferentes persecuciones religiosas. Aparecen diferentes grupos y sectas, muchas de las cuales son consideradas herejías y eliminadas. Aparece también la figura de la Inquisición, los actos de fe y la quema de brujas.

Este período histórico puede dividirse en dos etapas: Alta Edad Media y Baja Edad Media. Si bien en ocasiones se añade una etapa intermedia, la Edad Feudal.

Alta Edad Media

Se considera Alta Edad Media al periodo de tiempo que transcurre entre los siglos V y X. Supone un período de tiempo en el que diferentes imperios y civilizaciones lucharon entre sí, una vez caído el Imperio Romano. Vikingos, húngaros, musulmanes, bizantinos e imperio carolingio fueron algunos de los más relevantes a nivel europeo.

La población vivía mayoritariamente en el campo, y se dividía en nobles y plebeyos. Las diferencias de clases son muy notorias, teniendo la nobleza todos los derechos y los plebeyos prácticamente ninguno. Surge el feudalismo y aparecen constantes conflictos bélicos derivados del control de las tierras y señoríos. La cultura está muy mediada por la Iglesia y surge la Inquisición.

Baja Edad Media

La etapa final de la Edad Media, la Baja Edad Media se corresponde con el perído de tiempo comprendido entre el siglo XI y la caída de Constantinopla a manos turcas en 1453 (o el descubrimiento de América en 1492, dependiendo de dónde se ponga el límite).

Esta etapa supone un resurgimiento económico general, apareciendo la burguesía y comenzando la población a centrarse en las ciudades. El número de conflictos bélicos disminuye y empieza a aumentar la población. Se inventa el molino y empiezan a aparecer los primeros derechos para los campesinos y burgueses, trabajando estos últimos a cambio de remuneración y no por servidumbre. Durante el siglo XIV el feudalismo entra en decadencia y se disuelve. También disminuye el poder de la Iglesia, aunque sigue teniendo gran influencia.

Otro gran suceso de gran importancia es la aparición de la epidemia de la peste negra, la mayor epidemia de la que se tiene constancia y que terminó con la vida de alrededor de entre un tercio y la mitad de la población de la época.

4. Edad Moderna

La caída de Constantinopla en 1453 o la llegada de Colón a América en 1492 son los dos principales puntos de partida de la llamada Edad Moderna. El fin de esta edad se sitúa en 1789, concretamente el día de la toma de Bastilla que da inicio a la Revolución Francesa.

Durante esta etapa aparece el absolutismo, en el que los reyes concentraban el poder político. El final de esta forma de gobierno también daría lugar a la finalización de la Edad Moderna, con la Revolución Francesa. Otros sucesos de gran relevancia fueron el citado descubrimiento de América (y su posterior invasión) y su colonización por parte de diversos países. Abunda el expansionismo, en una etapa marcada por la colonización de lo que son considerados nuevos territorios. Sin embargo, con el paso de los siglos terminan por producirse levantamientos que culminan con la Revolución Americana y la Guerra de la Independencia de Estados Unidos y múltiples colonias. Se abole la esclavitud.

Edad Moderna

Culturalmente, destaca el surgimiento de la Ilustración, un movimiento cultural que transformó la vida intelectual de la época: Dios dejaba ser el núcleo del interés intelectual para centrarse en la figura del ser humano. Fue una época en que se produjeron grandes avances científicos y sociales, llegando a aparecer la máquina de vapor o las primeras vacunas. También existieron cambios políticos y religiosos, así como grandes conflictos vinculados a dichos cambios, como los producidos en base a la reforma luterana y la contrarreforma. Asimismo, fue durante esta época en que transcurrió el Siglo de Oro español, siendo el Imperio Español uno de los más poderosos de la época.

La finalización de esta etapa se da con la Revolución Francesa, un hito histórico de gran importancia en que se abolió el absolutismo. Esta etapa y su final se caracterizan por la aparición y posterior persistencia de los valores propios de la sociedad Occidental.

5. Edad Contemporánea

La última de las edades que se contempla en la historia, incluye todos los sucesos acontecidos desde la Revolución Francesa hasta la actualidad. Son muchos los hitos conocidos de esta etapa. La Revolución Francesa en sí, el avance de la tecnología hasta llegar a la denominada Revolución Industrial, la Primera Guerra Mundial, la aparición del fascismo y la Segunda Guerra Mundial son algunos de los más conocidos sucesos acontecidos.

Edad contemporánea

Además de ello podemos observar la evolución de los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos y de los distintos colectivos sociales. La lucha por la erradicación de las clases sociales, por los derechos e igualdad de mujeres, de las distintas razas y orientaciones sexuales son otros de los hitos que se han conseguido o están en vías de lograrse durante esta etapa.

Sigue existiendo una gran desigualdad social, si bien las clases sociales tradicionales pierden parte de su vigencia: el poder empieza a compartirse entre aristocracia y burguesía, y esta última acapara cada vez más recursos mediante la acumulación de capital. Se establece la burguesía como clase predominante y aparece la clase media. Sin embargo sigue existiendo (aún en la actualidad) clasismo social, si bien esta vez está más ligado a la capacidad económica y no al estrato social de nacimiento.

Por otro lado, se configuran los estados-nación a través de revoluciones burguesas, en las que se pone fin a la idea de que el soberano es el monarca. Esto hace que se consolide la soberanía nacional en muchos países, y el significado del término "nación" pasa a ser muy concreto, estando asociado al "demos" de cada país: italianos, franceses, españoles, estadounidenses...

Es decir, surge la idea de que es la población la que debe ejercer la soberanía, bajo la idea de igualdad y respeto a las leyes (que deben ser aplicadas en todas las personas). Salvo las excepciones de los territorios en proceso de descolonización, se entiende que la entidad soberana ya no está encarnada por el rey, sino por todos los ciudadanos de cada nación por igual. A lo largo del siglo XX, este principio irá dando forma al concepto de "Estado de derecho", desde el cual queda establecido que incluso los gobiernos de los estados deben comportarse de acuerdo con la legalidad vigente.

Además, aparecen los grandes sistemas económicos aún vigentes, capitalismo y comunismo, que llegan a enfrentarse en numerosos momentos históricos como durante la Guerra Fría. Las ideologías derivadas de ambos configuran lo que se conoce como estado del bienestar, basadas en la idea de que los Estados deben combinar el respeto a las libertades individuales con la capacidad de satisfacer las necesidades básicas de la población.

También la ciencia ha evolucionado en gran medida, mejorando las condiciones de vida de la mayor parte de la población occidental. La medicina avanza hasta hacer que enfermedades anteriormente mortales pueden controlarse e incluso erradicarse, si bien se descubren o se reconceptualizan nuevas enfermedades (como el SIDA), El hombre se enzarza en la exploración del espacio, llegando a la Luna y buscando ir más allá de ella. Recientemente hace aparición la informática, y con el tiempo internet (opinando algunos autores que este hito podría considerarse un cambio hacia otra nueva edad).

Oscar Castillero Mimenza

Oscar Castillero Mimenza

Psicólogo en Barcelona | Redactor especializado en Psicología Clínica

Barcelona

Graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Máster en Psicopedagogía con especialización en Orientación en Educación Secundaria. Cursando el Máster en Psicología General Sanitaria por la UB.

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