A lo largo de la historia ha habido diferentes personas que han realizado importantes contribuciones en el campo de la educación.

Una de las personalidades más destacadas es la de Johann Heinrich Pestalozzi, un influyente pedagogo y educador suizo. Desde los valores de la Ilustración, este investigador propuso que la educación podía ser usada para mejorar la calidad de vida de la sociedad en general, también en cuanto a condiciones de vida materiales.

Vamos a realizar un repaso por la vida de este magnífico educador suizo y a conocer mejor en qué consistieron sus aportaciones en el campo de la pedagogía, a través de una biografía de Johann Heinrich Pestalozzi.

Breve biografía de Johann Heinrich Pestalozzi

Johann Heinrich Pestalozzi, también conocido como Enrique Pestalozzi, nació en Zurich, la capital de Suiza, en el año 1746. Su padre era médico, y falleció siendo Pestalozzi aún muy joven (tan solo tenía 6 años cuando el trágico evento tuvo lugar). Teniendo 15 años, ingresa en el Gymnasium, o Collegium Humanitatis, un prestigioso centro en el que recibió una completa educación que incluía conocimientos políticos, históricos e idiomas como el hebreo y el griego.

Su abuelo materno, que era pastor religioso, ejerció una gran influencia sobre él. Johann Heinrich Pestalozzi habitualmente acompañaba a su abuelo a visitar a campesinos feligreses, y fue a lo largo de estas actividades cuando fue realmente consciente de la pobreza, sus efectos, y su relación con la educación. Se dio cuenta de que los niños estaban abandonados tanto por los poderes políticos como los eclesiásticos, y era habitual que comenzasen a trabajar a edades muy tempranas.

En un principio, Johann Heinrich Pestalozzi iba a convertirse también en clérigo, como lo era su abuelo. Pero a través de las experiencias vividas y con la influencia del filósofo Rousseau, finalmente decidió encaminar su carrera hacia el derecho y la política, teniendo como horizonte lograr un cambio social en la infancia y la educación. También empezó a relacionarse con el mundo de la masonería.

Juventud y activismo

Las obras de Rousseau fueron prohibidas por el gobierno suizo, que temía que la población comenzase a dudar de la autoridad del poder político o de la Iglesia, e incluso se emitió una orden para encarcelar a dicho autor. Uno de los antiguos profesores de Johann Heinrich Pestalozzi, junto con otro grupo de filósofos, fundó la Sociedad Helvética. El objetivo era defender los valores de libertad que abanderaban la obra de Rousseau y lograr cambios en la Constitución.

Pestalozzi se involucró en este nuevo grupo, escribiendo para el periódico Der Erinnerer, asociado a dicha agrupación. A través de sus artículos, Johann Heinrich hizo públicos diferentes casos de corrupción y prevaricación. Le acusaron de ayudar a fugarse a uno de los integrantes de la Sociedad Helvética, y esto le valió ser encarcelado durante varios días. El periódico fue clausurado por ser considerado radical y peligroso.

Gracias a estas actuaciones, Johann Heinrich Pestalozzi comenzó a ganarse enemistades entre personalidades muy importantes del panorama político, lo que le truncó sus planes de llegar a labrarse una carrera en el mundo jurídico. Esto le hizo trazar un nuevo plan, totalmente diferente.

Creación de la granja

Pestalozzi decidió seguir los pasos de un compañero de la asociación y hacerse con una finca aparentemente sin ningún valor para trabajar en ella como agricultor. La idea era adquirir terrenos baldíos y seguir la metodología que su amigo, Johann Rudolf Tschiffeli le enseñaría, para convertir esas tierras en granjas totalmente operativas. Consiguió financiación y echó a rodar su plan.

Aprovechó su terreno para edificar una casa, llamada Neuhof. Lamentablemente, pronto se daría cuenta de que era imposible cultivar en aquellas tierras, y perdió la financiación. Como alternativa, pensó que sería buena idea criar ovejas para entrar en el negocio de la lana. Durante esa época también contrajo matrimonio con Anna Schultthess, con quien tendría a su único hijo, Jean-Jacques, que sufría de epilepsia.

Los problemas financieros estaban ahogando a Johann Heinrich Pestalozzi, y en esta situación se le ocurrió una idea que podría solucionar tanto su situación como la de muchos niños que padecían la pobreza. Transformó su propiedad, Neuhof, en una escuela industrial. El proyecto parecía arrancar con buen pie, logrando incluso financiación, pero a los pocos años tuvo que cerrar, porque era inviable económicamente continuar.

Proyectos literarios

Totalmente arruinado, Johann Heinrich Pestalozzi pasó a centrarse en su carrera literaria. Comenzó con una obra de aforismos llamada "Las horas nocturnas de un ermitaño", que publicó de forma anónima en la revista Die Ephemerides, de su amigo Isaak Iselin. No tuvo un gran éxito, inicialmente. Pero después pensó en utilizar todos los conocimientos acerca de la vida de los campesinos que había conocido junto con su abuelo, y los plasmó en una serie de cuatro volúmenes de la obra titulada "Leonardo y Gertrudis".

En estos libros, Johann Heinrich Pestalozzi representa en cuatro personajes a un maestro, un clérigo, una ama de casa y un político, como representantes de la sociedad, y trata acerca de los valores morales que la ama de casa inculca a sus hijos y como el resto de personajes trata de emularlos en sus respectivos campos. El primer volumen tuvo una gran repercusión, no siendo así con el resto de publicaciones.

Continuó con esa línea, publicando "Christopher y Elizabeth", una obra en la que estos personajes tenían una serie de diálogos en los que la temática giraba alrededor de la corrupción. Trabajó también como redactor en un semanario, pero lamentablemente cerró sus puertas al poco tiempo de comenzar la colaboración.

Ya en el año 1794, en un viaje a Alemania en el que Johann Heinrich Pestalozzi iba a visitar a su hermana, tuvo la oportunidad de relacionarse con una serie de personalidades como el filósofo Johann Gottlieb Fichte, que vio un gran valor en las ideas de Pestalozzi respecto a la educación y le propuso escribir acerca de ello. Este proyecto le llevó tres años, y se materializó en la obra "Mi investigación", sobre el curso de la naturaleza en el desarrollo del género humano. No tuvo una gran difusión y supuso el final de su carrera literaria.

Carrera como educador

Tras este nuevo fracaso, la situación de pobreza asolaba a Johann Heinrich Pestalozzi y a su familia. Pero en el año 1798, un suceso iba a cambiar el rumbo de su suerte. La Revolución Francesa esparcía sus ideas por toda Europa, y esto provocó que en Suiza se terminase con la servidumbre. A raíz de ello, Pestalozzi decidió proponer un proyecto educativo al ministerio, que tras un tiempo se concretó en un puesto de educador en un orfanato en la ciudad de Stans.

Stans había sido invadido por Francia, y muchos niños habían quedado huérfanos, por lo que se hizo necesaria la creación de este orfanato y Johann Heinrich Pestalozzi asumió su función como profesor. Fue allí donde por fin pudo materializar todas sus grandes ideas sobre la educación en un proyecto real. Sus rápidos y satisfactorios resultados hicieron que Pestalozzi ascendiera a un puesto de educador de niños de mayor edad.

Como su metodología era indudablemente buena, se vio en posición de abrir una nueva escuela, esta vez en Burgdorf, orientada a los hijos de familias de clase media. Johann Heinrich Pestalozzi estaba estandarizando una metodología que tendría un gran éxito. Aprovechó la ocasión para publicar Cómo Gertrudis enseña a sus hijos, que tuvo una espectacular aceptación. Su nueva obra le hizo tan popular que el instituto recibió visitas de personas de todo el país.

El éxito era tal, que el propio gobierno hizo suya la escuela de Burgdorf, proporcionando a Johann Heinrich Pestalozzi y a sus empleados un salario a cargo del estado, y facilitándole la publicación de libros de texto, que se tradujeron en tres nuevas obras. Sin embargo, los cambios políticos que avanzaban por Europa a través de Napoleón, hacían peligrar la escuela. Escribió un documento para hacerle ver al emperador la importancia de esta institución, pero fue en vano.

Traslados del instituto

El nuevo gobierno que se estableció en Suiza le retiró su derecho a utilizar el castillo de Burgdorf donde se emplazaba el instituto, ofreciéndole a cambio el uso de un monasterio en Münchenbuchsee. Esta nueva institución tendría un recorrido muy corto, pues Johann Heinrich Pestalozzi tuvo una mala relación desde el principio con el director asignado a la escuela, por lo que decidió trasladar de nuevo su instituto.

La nueva ubicación se encontraba en Yverdon. Aquí decidió establecer no una, sino varias escuelas, dos de ellas para poder segregar a los alumnos en función del sexo, otra para poder ofrecer una educación a los alumnos sordomudos y una más pensada para los niños pobres cuyas familias no podían costearse una educación de calidad. En esta época, Johann Heinrich Pestalozzi es nombrado presidente de la Sociedad Helvética en la que tan activo fue en su juventud.

Para dicha sociedad escribe sus dos últimas obras, donde sintetiza los principios que han movido su sistema educativo. En ellos habla de tratar los conceptos concretos antes de los abstractos, trabajar lo cercano antes que lo lejano, comenzar con ejercicios simples antes de profundizar en los complejos o trabajar siempre de manera gradual. Son principios sencillos, pero extremadamente importantes y su importancia llega a nuestros días. Finalmente, Pestalozzi murió en Brugg en febrero del año 1827.

Gracias al inmenso trabajo de Johann Heinrich Pestalozzi, Suiza logró prácticamente la erradicación del analfabetismo hacia el año 1830, mucho antes que la mayoría de naciones desarrolladas.

Referencias bibliográficas:

  • Bowers, F.B., Gehring, T. (2004). Johann Heinrich Pestalozzi: 18th century Swiss educator and correctional reformer. Journal of Correctional Education.
  • Silber, K. (1974). Pestalozzi: The man and his work. Schocken Books Inc.
  • Tröhler, D. (2014). Pestalozzi y la educacionalización del mundo. Octaedro.