¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

¡Ups!

Se ha producido un error inesperado. Por favor, inténtalo otra vez o contacta con nosotros.

Acercándonos a las enfermedades mentales crónicas

Veamos cómo nos afectan las enfermedades mentales crónicas y qué se hace ante ellas en terapia.

Acercándonos a las enfermedades mentales crónicas

Cada vez más nos encontramos con la necesidad de explicar, tanto en el ámbito clínico como en el forense, qué es una enfermedad de larga duración, ya que el 40 % aproximadamente de las enfermedades mentales son crónicas.

Las características de las enfermedades mentales crónicas

Las (EMGD) se caracterizan porque los síntomas se prolongan a largo plazo, deteriorando la capacidad para seguir con actividades significativas y rutinas diarias en las personas que lo padecen.

Muchos de los pacientes que tratamos nos preguntan el motivo por el que padecen una enfermedad de este tipo. La respuesta no es sencilla, ya que las causas son múltiples; es decir, se deben a diferentes factores biológicos, psicológicos y sociales. Todos ellas implican alteraciones del normal funcionamiento causando daños en la integridad del paciente.

Las más comunes son el trastorno bipolar, trastornos psicóticos, trastorno de esquizofrenia y trastornos de personalidad, aunque existen otras enfermedades que también son consideradas de larga duración como el trastorno obsesivo-compulsivo o la fibromialgia.

¿Cómo detectar una psicopatología de este tipo?

Por lo general, los pacientes que acuden a nuestro centro sanitario son conscientes de algunos síntomas que padecen y saben reconocer los cambios de humor, la ansiedad u otra sintomatología.

No obstante, el diagnóstico en estos casos es fundamental para que el paciente entienda cuál es la causa de esta sintomatología y comience el tratamiento psicológico para gestionar y trabajar su patología. Cuando les comunicamos el diagnóstico nos lo agradecen, ya que son conscientes en ese momento a lo que se enfrentan y dejan de sentir ansiedad alta por la incertidumbre que les provocaba.

Enfermedades mentales crónicas

Durante el proceso de evaluación debemos tener en cuenta que los pacientes pueden ser diagnosticados con más de una enfermedad. Puede implicar una interacción entre ambas y, por tanto, un empeoramiento de los dos trastornos. Es lo que se define como comorbilidad o morbilidad asociada.

Algunas enfermedades como la depresión y el trastorno de personalidad se pueden asociar a una distimia. O, por ejemplo, el paciente puede padecer una adicción asociada a otra enfermedad mental. E incluso puede ser diagnosticado con un trastorno bipolar y un trastorno de hiperactividad al mismo tiempo. En estas situaciones el diagnóstico es más complicado, pero necesario para ajustar el tratamiento psicológico y farmacológico.

¿Cómo se tratan en terapia?

No hay que olvidar que los tratamientos que se recomiendan son varios y complementarios entre sí.

En ocasiones las personas piensan que solo con la farmacología es suficiente; no obstante, es imprescindible el tratamiento psicológico, ya que nos ayuda a trabajar la conciencia de la enfermedad, como identificar y anticiparse a las crisis, como eliminar o aliviar la sintomatología, en definitiva, o a ser totalmente funcional y autónomo cuanto antes. Es recomendable hacerlo desde un modelo integral de salud, puesto que cada paciente tiene un desarrollo personal diferente y va a llevar la enfermedad de distinta manera.

Lo eficaz es trabajar con el paciente, el método terapéutico o la práctica necesaria que le beneficie en ese momento. Este tipo de enfermedades no solo afecta a los pacientes, sino también a las familias; es vital contar con ellas y dedicarles el tiempo que necesiten.

La familia debe conocer la enfermedad del paciente, con el objetivo de aprender a interpretar las respuestas inadecuadas o las acciones no adaptativas. Para conseguir los diferentes logros del tratamiento se deben ajustar las expectativas y ser constante con el trabajo. Incluso en algunas ocasiones es necesario un asesoramiento jurídico, ya que en la esquizofrenia o en algunos trastornos de personalidad es necesario una ayuda económica, un internamiento o simplemente proteger al paciente con la curatela.

Gracias a las dos especialidades que conjuntamente trabajamos en el centro (sanitario y forense) podemos apoyar a estos pacientes desde diferentes ámbitos. Esto nos ha permitido controlar y proteger a las personas afectadas y sus familiares.

Es importante que haya un seguimiento, aunque haya finalizado la terapia, ya que la enfermedad es crónica y se necesita apoyo para mantener los cambios conseguidos. Además, la recaída, (que forma parte del tratamiento psicológico) es habitual en las enfermedades crónicas.

El paciente debe conocer cómo actuar para conseguir minimizar la sintomatología y recuperarse lo antes posible. Me gustaría señalar que, por mi experiencia, aunque a veces la enfermedad no remita en su totalidad, se puede conseguir la estabilización y tener buena calidad de vida.

Artículos relacionados