Cada vez son más los casos de parejas que buscan ser padres y que reciben el diagnóstico de infertilidad. A veces, viene acompañado de una o varias causas, problemas de reserva ovárica, endometriosis, problemas en la morfología, cantidad y calidad del esperma, genética... y en otras ocasiones, este diagnóstico aparece asociado a las palabras “causa de origen desconocido”.

Con causas específicas o sin ellas, genera en la pareja estrés o frustración al chocar con los planes que habían hecho de cara a formar una familia y el deseo de tener un bebé.

Afrontar y aceptar el diagnóstico de la infertilidad es una tarea difícil si no se cuenta con ayuda psicológica especializada. Las parejas que deciden empezar con tratamientos de Inseminación, FIV, ICSI, pruebas, consultas constantes de ginecología, urología... tienen que enfrentarse a momentos de mucho coste tanto económico como emocional y personal.

Claves psicológicas pra gestionar la infertilidad

Estas son las claves psicológicas para no dejar que la infertilidad nos desgaste anímicamente.

1. No ocultar el motivo de no tener hijos

Contar lo que nos ocurre a nuestros seres queridos nos ayuda a hacer este proceso algo más fácil, así como hablar de las emociones que se sienten en cada momento, porque no hay necesidad de pasar este momento en soledad.

Es importante contar lo que ocurre para evitar preguntas incómodas de tu entorno más cercano. No se trata de ir contando a todo el mundo lo que ocurre sino de no ocultarlo, porque no hay motivo para esconder esta situación; de hecho, hacerlo nos lleva a distanciarnos de la aceptación y por consiguiente a hacer el proceso más largo y más doloroso.

2. Buscar ayuda profesional psicológica

Es importante obtener las herramientas necesarias para manejar este largo y duro proceso. Tanto de cara a un mejor manejo de emociones, como en la ayuda en el proceso de duelo en el caso de abortos o bien por anhelar el bebé que nunca llega.

Es por ello que resulta recomendable acudir a psicoterapia, el espacio en el que profesionales de la salud emocional pueden dar apoyo.

3. Potencia el manejo de emociones asociadas a la infertilidad

En el largo proceso de un tratamiento de fertilidad se generan emociones de rabia, inseguridad, tristeza, indefensión, sentimiento de culpa, frustración, y a menudo aparece la pregunta "¿Por qué a mí?", "¿Por qué a nosotros?".

Si durante este proceso, tanto en el momento de la realización de las pruebas, los resultados de las mismas, el tratamiento hormonal en el caso de la mujer, la llamada comúnmente “betaespera” ... no se cuenta con ayuda psicológica especializada, pueden surgir problemas de estado de ánimo, ansiedad y manejo del estrés, que influyen tanto en el afrontamiento y aceptación de la situación como en los resultados del tratamiento.

La intervención psicológica está especializada en la intervención en el manejo emocional y minimizar los efectos del estrés, proceso de aceptación del diagnóstico de la infertilidad e intervención en el duelo.

Proceso de duelo en la infertilidad e importancia de la asistencia psicológica

Cuando se pierde a un ser querido recibimos el apoyo de nuestros familiares y amigos, podemos hacer una ceremonia de despedida, se vela su cuerpo. Pero... ¿qué pasa cuando se tiene ese mismo sentimiento y no puedes hacer todo este proceso? ¿Qué ocurre cuando por ejemplo los embarazos se producen, pero no llegan a término? No se puede abrazar a ese bebé que tanto anhelan o con el que tantos planes han hecho con su pareja.

Es importantísimo llevar a cabo un duelo contando con el apoyo de equiposs de profesionales, pasando así por todas sus fases (shock, enfado, negociación, desesperanza, aceptación y búsqueda de alternativas).

El asesoramiento psicológico en este caso ayuda a comprender y abordar las consecuencias emocionales. Es muy importante superar todas estas fases antes generar alternativas al hecho de no conseguir ser madres/padres.

Haciendo un duelo correcto conseguiremos disminuir sentimientos de culpa, evitaremos la desesperación extrema o sentimiento de que “mi vida no será igual”, síntomas físicos de la ansiedad, ira incontrolada, dificultades en el funcionamiento de la vida cotidiana de cara a las relaciones sociales, trabajo y la derivación en posibles trastornos de ansiedad o depresión asociados a este problema.

¿Cómo podemos ayudar a una persona con infertilidad?

A menudo solemos decirles a nuestros familiares o amigos que pasan por este proceso mensajes del tipo “no te rindas”, “seguro que llegará”, “cuando menos te los esperes aparecerá”, “relájate y llegará”. Este tipo de mensajes, probablemente desde todo nuestro cariño, pueden llevar a hacer daño, ya que no podemos asegurar que ese bebé llegará, por tanto, no ayudamos a estas personas a aceptar una situación en la que finalmente pueda desembocar en el hecho de no ser padres.

Al mismo tiempo, al decir sobre todo a la mujer en este caso, “relájate y llegará” de forma indirecta le estamos haciendo sentir más culpable aún porque damos por hecho que la causa de no quedarse embarazada es su nivel de estrés o ansiedad.

No debe darse jamás un “diagnóstico” de la situación como por ejemplo “seguro que si pierdes o ganas peso te quedarás embarazada”, “probablemente no te quedes embarazada por el estrés que llevas en tu vida”, “lo habéis dejado mucho”... Estos mensajes no ayudan nunca a una pareja en estas circunstancias.

Es más aconsejable en estos casos acompañar y mostrar nuestro apoyo, frases como “pase lo que pase estaré ahí”, “puedo hacerme una idea de cómo te sientes”,” llora si lo necesitas” “tienes derecho a sentirte así” son mensajes de gran ayuda que lleva a la persona a superar esto y a no sentirse sola.