Un miedo irracional hacia todo lo inglés. Unsplash

Nos encontramos posiblemente ante uno de las fobias y trastornos más peculiares de los que se conocen. La anglofobia es un sentimiento totalmente irracional y pasional de odio hacia todo lo que tenga que ver con la cultura inglesa, de Inglaterra concretamente. Pues no hay que confundir con anglosajón.

Algunos fenómenos podrían explicar, a grandes rasgos, las razones por la que la tendencia a la anglofobia está in crescendo. Los sociólogos expertos en antropología, apuntan este rechazo debido a la imposición constante del idioma inglés para desarrollarse en el mundo académico, en el mundo laboral y, por ende, el turismo que los ingleses proyectan allá donde van.

¿Qué es la Anglofobia?

La etimología de la palabra proviene del latín “Anglus”, que quiere decir inglés, y “Phobos”, derivado del griego cuyo significado es miedo. Se la ha clasificado como una patología porque la anglofobia no responde a ninguna crítica específica o característica estructural, sino porque se trata de una crítica generalizada contra todo aquello que tenga que ver con lo inglés.

Por otra parte, la anglofobia tiene sus orígenes en la historia pasada del Imperio Inglés, que llegó a dominar la mitad del globo, colonizó países ricos en recursos, arrasó con la población local e impuso su cultura para las nuevas generaciones. Todo ello contribuye a entender mejor este fenómeno.

Los 5 países con más Anglofobia

Para entender mejor la complejidad de esta patología, recurriremos a una clasificación de países que tienen muy arraigada la anglofobia. Os sorprenderá en qué lugares se le tiene miedo a los ingleses de manera sistemática.

1. Australia

En el país oceánico se encuentra una de las anglofobias más destacadas de toda la lista. Aunque hablen inglés, conduzcan a la derecha y compartan hábitos culturales, hay que recordar que Australia sirvió de cárcel y destierros para el Imperio Británico durante el siglo XVIII. Eso supuso la sustitución definitiva de los aborígenes australianos por ciudadanos europeos.

Además, en Australia existe una expresión popular peyorativa para con el inmigrante inglés: “whingeing pom”, que significa “quejica inglés”. Recordemos igualmente, desde que se fundó el país depende, indirectamente, de inglaterra a nivel político y económico.

2. Estados Unidos de América

Otro país anglosajón y descendiente directo de los ingleses. Aunque parezca que hay buena sintonía a nivel político, económico y cultural, la verdad es que existen muchos recelos entre los norteamericanos para con los ingleses. De hecho, el primero en pronunciar la palabra “anglophobia” fue uno de los fundadores del país, Thomas Jefferson.

3. Irlanda

El caso irlandés resulta más evidente. El Imperio Británico ocupó esta pequeña isla durante más de siete siglos, sometiendo política y culturalmente a la nación irlandesa. Una vez descolonizado el país, durante finales del siglo XX se reavivó el conflicto entre ingleses e irlandeses, sobretodo por temas religiosos (católicos contra protestantes), lo que supuso la creación del I.R.A. (Irish Republic Army).

Las reivindicaciones de la cultura céltica, el idioma y la independencia contra Inglaterra siguen siendo motivo de manifestaciones y escenificaciones conmemorativas de los sectores más nacionalistas. La última tensión política fue provocada por la visita de la Reina Isabel II en el año 2011, donde se produjeron altercados públicos y un notorio rechazo hacia su presencia en suelo irlandés.

4. Argentina

El caso argentino es de los últimos y más recientes en cuanto a anglofobia se refiere. Básicamente, las tensiones entre Inglaterra y el país latinoamericano data de la disputa histórica entre ambas naciones por las Islas Malvinas (Falkland Islands en inglés). El último conflicto directo entre ambos países se dio en el año 1982, cuando Argentino hizo la intentona de recuperar dichas islas y fueron derrotados.

La frustración social después de la Guerra de las Malvinas fue notoria, así como difícil de gestionar. No fue hasta el campeonato de fútbol de la Copa del Mundo de 1986 donde los argentinos redimieron la humillación. En un enfrentamiento con la selección inglesa, la estrella Diego Armando Maradona dio a la albiceleste el triunfo del honor, con un gol in extremis con la mano, que pasaría a la historia como el gol de “la mano de Dios”.

5. España

El caso español es bastante peculiar. De toda la lista de países que padecen anglofobia, España quizás es el que menos, aunque la práctica turística poco deseable por parte de los ingleses, hace que esta tendencia esté en alza. No obstante, las relaciones político sociales entre España e Inglaterra ha sido una auténtica montaña rusa.

En el punto álgido del Imperio Español, que se adelantó al Imperio Británico en la conquista por América, el primero le propinó humillantes derrotas durante casi dos siglos. Una de las batallas más importantes fue La batalla de Cartagena de Indias de 1741 (Cartagena, Colombia en la actualidad). Los ingleses, superiores en número de efectivos y fragatas, tenían en mente una victoria fácil. Todo lo contrario. Sin apenas haberse dado cuenta, se encontraron con su “Armada Invencible” hundiéndose y con tre cuartas partes de su ejército de baja.

Hechos históricos a parte, la actual anglofobia en España se debe a la “invasión” turística que han hecho los ingleses en la Península Ibérica, sobretodo en las zonas de litoral, el sur andaluz y sus costas, así como las Islas Baleares o la Costa Brava catalana. Vecinos y administraciones pública llevan durante dos década denunciando un comportamiento soez por parte del turista inglés, tales como el turismo de borrachera, sexual y destrozos de mobiliario público.