Un conjunto de pruebas para detectar lesiones y alteraciones en el cerebro.

Las baterías neuropsicológicas engloban una serie de tests y pruebas que evalúan las diferentes funciones neuropsicológicas, tales como la organización perceptiva, la función visual, el lenguaje, las destrezas motoras, la percepción, la escritura, etc.

En este artículo conoceremos la Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan (HRNTB), una herramienta propia de la corriente americana. Explicaremos sus características más importantes y analizaremos las 9 pruebas que incluye.

Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan: qué es, y características

La Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan (HRNTB) proviene de la corriente americana. A diferencia de la corriente europea (con la Batería de Luria como prueba típica), que se centra en una evaluación cualitativa, la americana se centra en una evaluación cuantitativa.

Esta batería constituye, junto a la Batería Neuropsicológica de Luria-Nebraska (LNNB), una de las pruebas más avanzada para determinar si existe o no un daño cerebral orgánico. Además, las dos permiten determinar con bastante precisión, la ubicación de ese daño en caso de que exista.

¿Qué evalúa?

La Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan se aplica a sujetos mayores de 15 años, y se utiliza para detectar alteraciones neurológicas y psiquiátricas, a partir de la evaluación de una gran diversidad de funciones neuropsicológicas.

Permite analizar las habilidades verbales, manipuladoras, secuenciales y espaciales del individuo, entre otras. Los resultados que de ella se obtienen permiten además diferenciar sujetos con daño cerebral de sujetos sanos.

Por otro lado, la Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan incluye un Índice de deterioro que engloba los 5 primeros tests (de categorías, ejecución táctil, ritmo, percepción de sonidos y golpeteo), y que veremos más adelante. Si el sujeto obtiene una puntuación menor a 0.4, se considera un indicativo de lesión cerebral.

Pruebas que forman parte de ella

La batería está formada por 9 pruebas o tests diferentes, que sos sus partes. Las veremos a continuación.

1. Test de categorías

La primera prueba o test de la Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan examina la capacidad del sujeto para establecer principios generales a partir de la experiencia proporcionada mediante información relevante.

2. Test de ejecución táctil

Este test explora la rapidez y la coordinación motora del sujeto. En este test se superponen (cada una en un hueco), 10 figuras diferentes.

La tarea consiste en insertar dada figura en el orificio o hueco correspondiente, con los ojos vendados. Primero, el examinado debe realizar la tarea utilizando su mano “preferida”, y después la otra. Finalmente, utiliza las dos.

3. Test del ritmo de Seashore

El test de Seashore evalúa la percepción auditiva no verbal, la atención sostenida y la concentración. Estas funciones aparecen alteradas en determinadas lesiones cerebrales.

El test está formado por 30 sonidos; cada uno consta de 2 patrones rítmicos. La tarea del sujeto es indicar, para cada elemento, si los patrones son iguales o diferentes entre sí. La puntuación de este test se basa en el número de errores cometidos durante su aplicación.

4. Test de percepción de sonidos (o palabras sin sentido)

La cuarta prueba evalúa la percepción audio-verbal y la atención. Se compone de 6 partes; cada una está formada por 10 elementos. En cada ítem, el examinado escucha a través de una cinta magnetofónica una palabra sin sentido; ésta debe reconocerla entre las 4 que componen cada elemento (se presentan de forma escrita al sujeto).

5. Test de golpeteo

Evalúa la rapidez y la coordinación motriz en la mano derecha e izquierda. Es decir, es una prueba de rapidez motora. El sujeto deberá utilizar su dedo índice para presionar una palanca conectada a un contador manual.

6. Test de afasia Indiana-Reitan

Este test está indicado para evaluar trastornos del lenguaje expresivo o receptivo, déficits en los procesos de lecto-escritura y el cálculo numérico. Está formado por 42 elementos.

7. Examen senso-perceptivo

El séptimo test de la Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan evalúa la percepción táctil mediante números y objetos, así como la percepción visual y la auditiva.

Se compone de: percepción con estimulación bilateral, reconocimiento de dedos mediante estimulación táctil, percepción de números escritos en la punta de los dedos y reconocimiento táctil de formas como un cuadrado, una cruz o un triángulo.

8. Dominancia lateral

Evalúa la dominancia lateral de la mano, el pie y el ojo (cuáles son los dominantes). También analiza las capacidades de la mano no dominante.

9. Test de trazado

El último test de la Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan evalúa la capacidad de comprensión de números y letras, así como la habilidad de exploración (en una hoja de papel), la velocidad de procesamiento y la flexibilidad cognitiva.

Está formado por dos partes, A y B. La parte A está formada por 25 círculos distribuidos en una hoja, con numeración del 1 al 25. Se le pide al examinado que conecte los círculos, de la forma más rápida posible, trazando una línea entre ellos (en orden numérico).

La parte B está formada por 25 círculos también, esta vez que contienen números y letras. El objetivo es ir alternando las letras y los números en orden numérico y alfabético (es decir A1, B2, C3,...), hasta unir todos los círculos.

El funcionamiento neuropsicológico

Como hemos visto, la Batería Neuropsicológica de Halstead-Reitan, a grandes rasgos, evalúa el funcionamiento neuropsicológico del individuo. Pero, ¿qué implica dicho funcionamiento? En realidad, hace alusión a la capacidad del cerebro para procesar, interpretar y gestionar la información proveniente del exterior y recibida a través de los sentidos.

Concretamente, la batería se utiliza principalmente para evaluar a personas con algún tipo de daño cerebral (o con sospecha de él). Además, proporciona información útil en relación a la posible causa del daño.

Además de esta información, la información relacionada con la gravedad del deterioro, y con las áreas o funciones cerebrales “fuertes” o intactas, pueden resultar útiles para diseñar planes de neurorrehabilitación cognitiva adecuados para cada paciente.

Referencias bibliográficas:

  • Ávila, A. (1997). Evaluación en Psicología Clínica I y II. Ed. Amarú. Salamanca.
  • Bausela, E. (2008). Evaluación neuropsicológica en población adulta: ámbitos, instrumentos y baterías neuropsicológicas. Rev. Reflexiones, 87(2): 163-174.
  • Cohen, R.J., Swerdlik, M.E. (2002) Pruebas y evaluación psicológicas. McGraw-Hill. Madrid.