Los tres primeros años de vida humana son clave para el desarrollo y adquisición de las habilidades del habla y lenguaje. Habilidades que, en principio, acompañarán a la persona durante el resto de sus existencia.

Pero existen casos en los que esta capacidad se trunca debido a lesiones en determinadas regiones del cerebro; apareciendo así trastornos afásicos que conllevan déficits como el agramatismo, del cual se hablará a lo largo de este artículo.

¿Qué es el agramatismo?

El agramatismo es considerado una alteración del lenguaje propia de las afasias. Su particularidad más destacable es que la persona presenta un déficit lingüístico el cual se muestra mediante fallos referidos a estructuras morfológicas. Es decir, presenta un gran dificultad para unir palabras en una frase formando secuencias sintácticamente adecuadas.

Este fallo aparece, habitualmente, en pacientes diagnosticados de Afasia de Broca. El hecho de que manifieste como una dificultad para crear construcciones sintácticas hace que se considere un síntoma más dentro de este tipo de afasia.

De todas formas, tras el desarrollo de la neuropsicología cognitiva de mitad del siglo XX, se puso de manifiesto que el agramatismo era algo mucho más complejo y que se podía observar en pacientes que no responden al resto de requisitos para el diagnóstico clásico de afasia de Broca. Además de que las diferencias individuales entre los pacientes eran más que notables.

En ese mismo momento se abrió un inmenso debate acerca de si el agramatismo se podía considerar una categoría afásica validada. Esta polémica aún se mantiene en la actualidad, existiendo desacuerdo entre quienes abogan por el agramatismo como síndrome afásico y lo que se oponen a su validez como tal.

Pero, ¿qué son las afasias?

Según la definición general de afasia, esta hace referencia a un trastorno del lenguaje causado por lesiones cerebrales en alguna de las áreas del lenguaje, y que hace a la persona incapaz de comunicarse mediante el habla, la escritura e incluso la mímica.

Las causas de la afasia pueden ser:

  • Accidente cerebrovascular
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Infección cerebral
  • Neoplasia
  • Proceso degenerativo

Por otro lado, si nos centramos en la definición de afasia de Broca, esta se caracteriza por la práctica imposibilidad de conseguir una producción verbal fluida y por el empleo de frases cortas y gramaticales producidas con un enorme esfuerzo y de manera prosódica.

Síntomas

Existen una serie de síntomas que se muestran de forma más o menos consistente en la comprensión y producción de los pacientes agramáticos.

1. Síntomas asociados a la producción lingüística

Estos son los síntomas más frecuentes asociados al habla.

1.1. Problemas en los morfemas gramaticales

Este síntoma se refleja en la omisión selectiva de morfemas gramaticales tanto libres como ligados. Sin embargo, este síntoma como tal es más propio de pacientes de habla inglesa, los cuales añaden flexiones a las palabras. Pero en lenguas como el castellano o el italiano no es posible, ya que las flexiones se añaden a las raíces.

Por ejemplo, en lengua inglesa se puede omitir -ed en la palabra walk, pero una persona de lengua hispana no podrá omitir -ía en comía, puesto que ya no constituirá una palabra sino un sonido sin significado.

Frente a este hecho, se consideró como propio del agramatismo la omisión de morfemas gramaticales libres y la sustitución u omisión de morfemas gramaticales ligados según la lengua.

1.2. Longitud media de emisión oracional

Uno de los síntomas que se observa en el agramatismo, pero que no siempre se presenta, es la longitud de emisión oral reducida. En el cual los pacientes se expresan a través de expresiones y frases mucho más cortas de lo habitual.

1.3. Disociación nombre-verbo

Otro de los síntomas que presentan las personas con agramatismo es el de la dificultad en el acceso a las formas verbales. Es decir, los pacientes omiten o nominalizan los verbos principales de las oraciones.

Este déficit se presenta tanto en tareas estructuradas como en tareas de producción oral espontánea.

1.4. Dificultades en la construcción de oraciones

Estos pacientes utilizan estructuras de sujeto-verbo-objeto; presentando una enorme dificultad en oraciones de mayor complejidad sintáctica. Este síntoma es consecuencia de un déficit léxico que afecta a la correcta selección de los verbos.

1.5. Problemas en la ordenación de palabras

Es considerado uno de los rasgos más característicos del agramatismo. Los pacientes agramáticos presentan dificultades a la hora de ordenar correctamente las expresiones verbales según un orden comprensible, sobretodo en la producción de frases pasivas o con estructuras diferentes a las habituales.

2. Síntomas asociados a la comprensión lingüística

Hasta los años setenta, el agramatismo fue considerado un déficit exclusivo de la producción del lenguaje, sin reparar en si la comprensión lingüística estaba alterada.

Pero las investigaciones en torno a la comprensión auditiva de los agramáticos han revelado que estos pacientes muestran dificultades en algunos componentes sintácticos específicos, lo cual les impide entender algunas estructuras oracionales. Se concreta en que la alteración es selectiva puesto que los pacientes presentan un gran deterioro en la comprensión de ciertas oraciones, pero el resto de sintaxis permanece intacta.

Evaluación y diagnóstico

A pesar de la complejidad de este déficit no existen pruebas específicas para poder evaluarlo; siendo las pruebas propias de la evaluación de la afasia las más utilizadas.

Actualmente, se emplean las subpruebas de los tests Boston y Barcelona concernientes a la expresión verbal: narración de un acontecimiento y descripción de una imagen. La evaluación incluye la transcripción del discurso del paciente con la consiguiente evaluación de la pobreza léxica, la calidad de los sintagmas, el uso incorrecto de morfemas y lexemas, o la incorporación de palabras funcionales.

1. Test Boston de Diagnóstico de la Afasia (Goodlas y Kaplan, 1972)

Es la prueba más utilizada dada su facilidad de administración. Contiene una prueba específica de valoración de vocabulario, y un formato abreviado para realizar un screening rápido del paciente.

2. Test Barcelona (Peña-Casanova, 1990)

Esta prueba valora todos los mecanismos cognitivos relacionados con el lenguaje. Se caracteriza por ser un ser una prueba extensa y complicada pero que consta de un formato abreviado.

Tratamiento: Método HELPSS

Los inicios de este método se basaron en ciertos estudios del agramatismo, en los cuales se utilizaron técnicas de completamiento de historias en pacientes con afasia de Broca y agramáticos.

Asimismo, este método integró diferentes niveles de dificultad a las actividades de completamiento de historias. De este modo, la la metodología de HELPSS incluye una sucesión de etapas ordenadas de forma jerárquica en dos niveles de dificultad: A y B; trabajando, además, con once tipos de oraciones:

  • Imperativa transitiva
  • Imperativa intransitiva
  • Declarativa transitiva
  • Pronominal interrogativa
  • Declarativa transitiva
  • Declarativa intransitiva
  • Comparativa
  • Pasiva
  • Objeto directo e indirecto
  • Preguntas de sí/no
  • Oraciones subordinadas
  • Futuro

Cada tipo de oración se trabaja en con ambos niveles de dificultad, presentando veinte historias con diferentes ejemplos de los tipos de oraciones anteriores, las cuales se ejemplifican con imágenes pero no con frases escritas.

Durante el nivel A, el profesional debe contar una historia que acaba con la imagen de esta. Entonces se le plantea al paciente una cuestión para obtener del este una respuesta mediante un ejemplo. Cuando la persona alcanza el 90% de aciertos en un tipo de oración, se pasa al nivel B de la misma.

Durante el Nivel B, se omite la frase ejemplo; debiendo el paciente de elaborar la frase de manera genuina.