¿Has perdido el deseo sexual desde hace tiempo y no sabes qué puede haber pasado? En este artículo exploraremos las causas emocionales que pueden ser las desencadenantes del descenso de tu libido, y además hablaremos sobre los conceptos a través de los cuales llega la solución a este problema.

El deseo sexual hipocativo como problema

El deseo sexual hipoactivo es la ausencia de fantasías eróticas y motivación para experimentar relaciones sexuales, que se presenta de forma persistente y permanente, que da lugar a dificultades en las relaciones y a malestar.

Las variables permanencia y persistencia son claves en esta definición. La sexualidad y el deseo son cíclicos, no se está todos los días igual; sin embargo, si notas como si el interruptor de tu deseo se hubiera apagado desde hace algún tiempo y esto te genera malestar tanto a nivel personal como con tu pareja, te explico cuales pueden ser las causas y algunas ideas para aumentar el deseo.

Causas del bajo deseo sexual

Cuando hablamos de falta de deseo es importante descartar factores orgánicos como enfermedades crónicas y problemas hormonales. En este artículo me voy a centrar en factores psicológicos-relacionales.

1. Problemas en la relación de pareja

Cuando una pareja está pasando por una mala racha, es frecuente que el deseo sexual de al menos uno de los miembros de la pareja disminuya. Para que el deseo esté presente es necesario sentirse a gusto; factores como el sentirse poco valorado en la relación, las discusiones frecuentes o la sensación de que se ha caído en la rutina pueden afectar al nivel de deseo.

Explorar los conflictos en la relación, como, por ejemplo, la falta de comunicación, ayudará a encontrar maneras de reactivar ese deseo. En estos casos se puede alimentar el deseo tanto a nivel personal como en pareja. Es importante no presionar a la otra persona, sino comenzar una nueva dinámica de seducción tanto con uno mismo como en pareja.

2. Estrés y ansiedad

El estrés y la ansiedad disparan el “modo alerta” y se desencadenan respuestas emocionales y fisiológicas para lidiar con ese “estresor”. Cuando esto ocurre, uno de los aspectos que se ve afectado antes es la función sexual.

Piensa en qué pasaría si tuvieras un león delante, todos aquellos aspectos no relacionados con la supervivencia se “bloquean” hasta que la amenaza ha pasado. A día de hoy, aunque los estresores sean diferentes, nuestros mecanismos de respuesta a la ansiedad siguen siendo los mismos. Por eso, cuando se pasa por una época de incertidumbre, mucho estrés o si se tiene ansiedad, el deseo sexual se suprime.

Falta de deseo sexual

3. Bajo deseo sexual derivado de otras disfunciones sexuales

Las disfunciones sexuales como la eyaculación precoz, el vaginismo o la anorgasmia, suelen generar malestar. Si estos problemas se mantienen en el tiempo se activa una respuesta de evitación. La persona comienza a evitar las relaciones sexuales y cada vez siente menos deseo.

Si este es el caso, es muy útil trabajar con un profesional la disfunción sexual de base para poder restaurar el deseo.

¿Cómo reactivar el deseo?

Existen muchas maneras de reactivar el deseo. Una vez que conocemos las causas de la falta de deseo será más fácil diseñar un plan que te funcione. Sin embargo, hay una serie de temas centrales:

Educación sexual

Mucha gente desconoce cómo es y como funciona su cuerpo. Esto hace que también puedan estar presentes ciertos tabús o ideas preconcebidas que coarten la forma de vivir la sexualidad.

Explorar fantasías y necesidades

Saber qué cosas te estimulan y te hacen disfrutar, ya no solo en las relaciones sexuales si no en tu vida en general, reconectar con sensaciones de placer y disfrute es una buena manera de llamar al deseo.

La novedad y la curiosidad

El deseo se alimenta de ellas, ¿cómo puedes incorporar estos elementos en tu vida?

Concluyendo

Esther Jiménez

Recuerda, el deseo llama al deseo, es cuestión de escucharte y permitirte explorar que es lo que te hace sentir bien.

Por otro lado, la ayuda profesional a través de los servicios de sexología son eficaces para superar esta clase de problemas en todas sus formas, a medio y largo plazo. Si crees que ante esta tarea necesitas ayuda psicoterapéutica, ponte en contacto conmigo.