Una técnica de relajación muy utilizada. Unsplash.

La relajación es un estado al que se accede a través de técnicas muy diversas; además, es un estado al que muchas personas en consulta desean llegar, aquejados especialmente de estrés. Una de las técnicas para conseguir llegar a él es el Entrenamiento autógeno de Schultz.

Este tipo de entrenamiento pretende conseguir la relajación en el individuo, pero también otros objetivos más profundos, que veremos en este artículo. También conoceremos los ejercicios que utiliza y sus características, de forma detallada.

Entrenamiento autógeno de Schultz: ¿qué es?

El entrenamiento autógeno de Schultz consiste en una técnica de relajación, a través de la cual se pretende producir una transformación general del individuo, mediante una serie de ejercicios fisiológicos (concretamente, seis).

Etimológicamente, el término “autógeno” proviene del griego “autos” (sí mismo) y “gen” (devenir); se podría traducir como un entrenamiento desarrollado a partir del “sí mismo” del sujeto, y que lo implica a todo él.

Sin embargo, el entrenamiento autógeno de Schultz va mucho más allá de una simple relajación, y en ocasiones permite producir cambios psicológicos importantes en las personas, mucho más internos y profundos, como veremos más tarde.

Más concretamente, “entrenamiento autógeno” significa el hecho de ejercitar la mente por uno mismo, de forma voluntaria.

El objetivo es llegar a influir en el comportamiento del resto del organismo, y los cambios fisiológicos que aparecen indican que esta técnica es mucho más que una técnica de persuasión.

Ejercicios

Los ejercicios del entrenamiento autógeno de Schultz son 6, y se centran en las diferentes partes del cuerpo. Concretamente:

  • Ejercicio de pesadez
  • Ejercicio de calor
  • Ejercicio de pulsación
  • Ejercicio respiratorio
  • Regulación abdominal
  • Ejercicio de la cabeza

Objetivos

Algunos de los objetivos más relevantes del Entrenamiento autógeno de Schultz fueron definidos por Carranque (2004). Más concretamente, este autor habló de los beneficios de autoaplicarse dicho entrenamiento:

1. Autorregulación

Se produce una autorregulación de las funciones orgánicas del organismo, tales como las funciones respiratorias, cardiovasculares y digestivas.

2. Restablecimiento corporal

El organismo se equilibra, y se consigue una buena psicohigiene. La psicohigiene es un concepto un poco más profundo, que se refiere al cuidado de uno mismo, y al hecho de usar las propias reflexiones y afectos para reparar heridas internas.

3. Autotranquilización

Otro de los objetivos o logros del entrenamiento autógeno de Schultz es que los niveles de ansiedad disminuyan, y se produce un estado interno de paz y tranquilidad, a través de la relajación interna.

4. Autodeterminación

La autodeterminación permite a la persona saber lo que quiere y decidir por ella misma, además de afrontar mejor situaciones vitales estresantes.

5. Aumento del rendimiento

Otro de los logros del entrenamiento de Schultz es el aumento del rendimiento de áreas como la memoria y la atención.

6. Supresión del dolor

En algunos casos, también permite modular o suprimir la sensación de dolor.

7. Autocrítica y autodominio

Permite mejorar nuestra capacidad de autocrítica y de autodominio, a través de la mejora de nuestra visión interior de nosotros mismos.

Fundamentos de esta técnica de relajación

Los fundamentos, características o “reglas” del entrenamiento autógeno de Schultz son las siguientes:

Por un lado, Schultz considera el cuerpo y los procesos mentales como una unidad conjunta. Además, opina que el aprendizaje mental puede influir sobre el resto del cuerpo, y viceversa.

Esta técnica se fundamenta en la hipnosis clínica; la hipnosis es un estado parecido al sueño, que se consigue a través de una influencia psicológica. Pero existe otro tipos de hipnosis: la superficial. Esta proporciona un estado de tranquilidad agradable, donde la vida interior permanece “despierta”.

El entrenamiento sigue una especie de proceso de autohipnosis progresivo y ordenado (los mismos ejercicios y en el mismo orden), que provoca una serie de cambios fisiológicos (en el cuerpo), tales como la relajación muscular, la modificación del ritmo cardíaco y respiratorio, etc.

Además, el entrenamiento autógeno de Schultz no recurre a la voluntad consciente de la persona, sino más bien, como decíamos, es un proceso más auto hipnótico (donde la persona “se entrega” a los ejercicios de forma natural).

Finalmente,** se centra en producir cambios fisiológicos reales**, que puedan repercutir en el bienestar psicológico y físico de la persona. Considera que una idea representada con la suficiente intensidad en un estado de concentración, permite conseguir dichos cambios.

Consideraciones

A la hora de poner en práctica el entrenamiento autógeno de Schultz, es importante tener en cuenta una serie de consideraciones.

Por un lado, debe buscarse un lugar tranquilo para trabajar, agradable, con una temperatura y una luz adecuada, sin ruido, etc.

La posición inicial de la persona debe ser cómoda; puede ser sentada en una silla o sillón cómodo, en un taburete sin respaldo, o directamente tendida. Los ojos deben estar cerrados.

Una vez en la posición inicial, es recomendable que la persona empiece a decirse una serie de autoinstrucciones previamente practicadas, tales como “estoy tranquilo/a”, “estoy cómodo/a”, etc. Finalmente, es importante no cambiar el orden de los ejercicios.

¿Cuánto se tarda en aprender?

Si se practica de forma regular unas 2 o 3 veces al día, durante 3 minutos, se puede llegar a aprender bien cada ejercicio en 10 o 15 días (en condiciones normales).

Se deberá ser sistemático y constante para no perder los avances que se vayan consiguiendo. Es imprescindible que el aprendizaje de los ejercicios sea gradual, es decir, superar una etapa previa para avanzar a la siguiente. Así, en general, el aprendizaje del entrenamiento completo puede ser de entre 3 y 4 meses.

Por otro lado, si se abandona su práctica, es recomendable empezar otra vez por el primer ejercicio y volver a retomar el aprendizaje de cada uno de ellos (aunque el aprendizaje será más rápido).

Referencias bibliográficas:

  • Pérez, M.; Fernández, J.R.; Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I y II:. Madrid: Pirámide.
  • Programa autoaplicado para el control de la ansiedad ante los exámenes. (2015). Universidad de Almería. Ministerio de Educación y Ciencia, 1-3.
  • Schultz, J. H. (1959). El entrenamiento autógeno. Barcelona: Ed. Científico Médica.