Una región del cerebro ubicada en la parte medial del lóbulo temporal. Wikimedia Commons.

La corteza cerebral es una de las estructuras más conocidas, desarrollados y visibles de nuestro cerebro, poseyendo una gran cantidad de funciones que nos permiten ser quien y como somos y comportarnos de manera adaptativa por tal de sobrevivir. Pero no estamos ante una masa homogénea que se encargue de todo: diferentes regiones cerebrales poseen distintas fibras nerviosas que se especializan en diferentes funciones.

Si bien resulta habitual conocer nombres como corteza prefrontal u orbitofrontal, otras áreas no son tan populares y suelen pasar más desapercibidas a pesar de llevar a cabo importantes funciones. Entre estas últimas podemos encontrar la corteza entorrinal, de la cual vamos a hablar en este artículo.

¿Qué es la corteza entorrinal?

La corteza entorrinal es una región del cerebro situado en el temporal ventromedial, concretamente localizada en la circunvolución parahipocámpica de forma caudal a la corteza olfatoria del uncus y en contacto directo con el hipocampo. Incluye las áreas de Brodmann 28 y 34, y limita con la corteza perirrinal y el surco lateral.

Esta región cerebral tiene múltiples conexiones con diferentes áreas del cerebro. Conecta con las vías olfativas y visuales y con diferentes estructuras de los lóbulos temporal, parietal y frontal (incluyendo la corteza orbitofrontal. Sin embargo la estructura con quien mayor nivel de conexión posee es el hipocampo, sirviendo como centro de relevo que distribuye la información que entra o sale de él y ejerciendo de puente entre ésta y otras áreas del cerebro. La vinculación entre hipocampo y corteza entorrinal se lleva a cabo a través de la conocida como vía perforante.

Es considerada un área de asociación que termina de integrar y enviar la información al hipocampo, así como también una parte relevante del sistema límbico, recibiendo aferencias por parte de la amígdala y contribuyendo a dotar a la información sensorial de componentes emocionales en la memoria.

Funciones principales

La corteza entorrinal tiene un muy importante papel en nuestro organismo, permitiendo la realización, integración y buen funcionamiento de un gran número de funciones cognitivas. Algunas de las funciones en las que más se ha visto implicada esta parte de la corteza son las siguientes.

1. Centro de relevo

Tradicionalmente su función más conocida, uno de los múltiples papeles de la corteza entorrinal es la de permitir que la información del resto de la corteza llegue al hipocampo y a su vez que la que surge del hipocampo llegue al resto del encéfalo.

2. Memoria: formación y consolidación de recuerdos

La corteza entorrinal es considerada uno de los núcleos cerebrales más relevantes en lo que se refiere a la capacidad de memoria, siendo el puente mediante el cual llega y se envía información al o desde el hipocampo.

Se trata de una región fundamental en la formación y consolidación de recuerdos, De hecho, la lesión de la corteza entorrinal puede dificultar o incluso imposibilitar la codificación y grabar nuevo contenido o información, produciendo amnesia anterógrada.

Un aspecto a remarcar es que esta corteza está activa durante el sueño, especialmente en el REM, algo vinculado a su papel en la consolidación de los recuerdos en la memoria.

  • Quizás te interese: "[Tipos de memoria: ¿cómo almacena los recuerdos el cerebro humano?](Tipos de memoria: ¿cómo almacena los recuerdos el cerebro humano?)"

3. Gnosias

La corteza entorrinal no solo es importante en la formación de recuerdos, sino también en el reconocimiento de estímulos. Y es que está profundamente vinculada a la memoria semántica, la que nos dicta qué son las cosas que vemos y nos permite reconocerlas.

4. Asociación información visual y auditiva

Esta región cerebral también tiene un importante papel a nivel asociativo, siendo un área en la que se integra la información auditiva y visual. En realidad, a través de la corteza entorrinal pasa información referente a todos los sentidos, si bien dicha información llega directamente de áreas de asociación multimodal (es decir, que no llega únicamente la información de un sentido sino directamente la integración de varios)..

5. Navegación espacial

Otra de las funciones en las que se observado la implicación de la corteza entorrinal es en la orientación y navegación espacial. Esta área es la que nos permite saber en qué dirección nos desplazamos, estando implicada en la formación de mapas mentales.

6. Codificación de olores

La corteza entorrinal también tiene un papel relevante en lo que se refiere al sistema olfativo. Concretamente, se ha visto asociada a la capacidad de codificar la intensidad del olor y en la asociación de los olores con recuerdos.

Algunos trastornos asociados

La corteza entorrinal es una región cerebral importante cuya lesión puede tener múltiples consecuencias y efectos. Principalmente se producen alteraciones de memoria y reconocimiento, pero también aparecen dificultades a nivel de orientación, problemas visuales y motores.

Entre algunos de los principales trastornos en los que se ha visto la existencia de lesiones en la corteza entorrinal (generalmente conjuntas a las del hipocampo), podemos los siguientes.

1. Síndrome amnésico

Se entiende por síndrome amnésico a aquella alteración de la memoria derivada de algún tipo de lesión cerebral (no se incluyen en el síndrome las amnesias psicógenas o producidas por alteraciones mentales no orgánicas).

En el síndrome amnésico se produce fundamentalmente una amnesia anterógrada en la que el sujeto no es capaz de grabar nueva información, algo que puede o no ir acompañado de amnesia retrógrada (no recuerdo de los sucesos anteriores de la vida del sujeto). Tradicionalmente vinculado a problemas hipocampales, en este tipo de síndromes suele darse también una importante afectación de la corteza entorrinal y perirrinal.

2. Alzheimer

Múltiples autores e investigadores consideran que la corteza entorrinal es uno de los puntos en los que se origina el Alzheimer, siendo una de las primeras áreas que se ven afectadas por esta enfermedad. Concretamente, se observa neurodegeneración generada por la acumulación de proteína tau en la parte lateral de la corteza entorrinal, así como la formación de placas de beta-amiloide. Ello posteriormente se irá expandiendo a lo largo de la corteza temporal y finalmente al resto del encéfalo según la enfermedad vaya avanzando.

3. Agnosias

Si bien no estamos ante un trastorno en sí si no más bien ante un síntoma, la agnosia se entiende como la falta de reconocimiento de las propiedades de un estímulo con el que estamos familiarizados. La presencia de lesiones en la corteza entorrinal puede dificultar este proceso, al vincularse a la memoria hipocámpica. Por ejemplo, puede desaparecer el reconocimiento de olores.

Referencias bibliográficas

  • Chadwick, M.J,; Jolly, A.E.; Amos, D.P.; Hassabis, D. & Spiers, H.J. (2015). A Goal Direction Signal In the Human Entorhinal/Subicular Region. Current Biology, 25: 87-92.
  • Khan, U.A.; Liu, L.; Provenzano, F.A.; Berman, D.E.; Profaci, C.P.; Sloan, R.; Mayeux, R.; Duff, K.E. & Small, S.A. (2014). Molecular drivers and cortical spread of lateral entorhinal cortex dysfunction in preclinical Alzheimer’s disease. Nature Neuroscience, 17: 304–311.
  • Rolls, E.T.; Kringelbach, M.L. & de-Araujo, I.E. (2003). Different representations of pleasant and unpleasant odours in the human brain. Eur J Neurosci; 18: 695-703.
  • Stedman, T.L. (1990). Stedman’s Medical Dictionary, 25th Edition. William & Wilkins.