¿Por qué los Traumas duran tanto tiempo?

Los traumas son experiencias emocionalmente dolorosas, sobre todo cuando se prolongan en el tiempo.

¿Por qué los traumas duran tanto tiempo?

En el laberinto de la mente humana y la complejidad de su configuración, los traumas pueden entenderse como espinas que se clavan profundamente y, en lugar de sanar, a menudo parecen arraigarse y complejizarse con el tiempo. Podemos entender un trauma como toda experiencia abrumadora que dejan cicatrices emocionales profundas. Comprender la persistencia de su impacto es crucial para el bienestar de las personas que los han vivido.

En este artículo, vamos hablar sobre qué son los traumas, cómo suelen generarse y por qué pueden tener una prolongación en el tiempo tan extendida. Discutiremos cómo los factores psicológicos, sociales y biológicos pueden contribuir a la duración de los traumas y cómo el procesamiento de esto eventos tiene un papel crítico en este proceso.

¿Qué es el trauma?

Para comprender en más profundidad por qué los traumas pueden ser tan persistentes y difíciles de superar, primero debemos definir y entender qué es un trauma. En términos generales, un trauma es el resultado de una experiencia abrumadora y angustiante que supera la capacidad de una persona para afrontarla de formas efectivas. Puede ser el resultado de eventos dolorosos concretos, como un accidente automovilístico grave, o una experiencia traumática de la infancia, como abuso o negligencia parental.

Lo que distingue a los traumas entre diferentes personas es su impacto duradero en el bienestar psicológico de una persona. A menudo, el sufrimiento emocional, la ansiedad, el estrés y otros síntomas persisten mucho después de que el evento traumático haya tenido lugar. Es importante tener en cuenta que los traumas pueden variar en gravedad y origen. Algunas personas pueden ser más resilientes y recuperarse más rápidamente, mientras que otras pueden luchar durante años o incluso décadas con las secuelas emocionales de un trauma.

Factores que contribuyen a la duración de los traumas

Como ya hemos comentado, los traumas pueden perdurar en el tiempo de manera diferencial, que generalmente se explica gracias a una serie de factores interrelacionados. Comprender estos elementos es esencial para abordar por qué los traumas pueden arraigarse en la psicología de una persona. En esta sección, vamos a explorar algunos de los factores clave que influyen en la persistencia de los traumas:

1. Apoyo social

El apoyo de amigos, familiares y la comunidad juega un papel fundamental en la recuperación de un trauma. Las personas que tienen redes de apoyo sólidas a menudo pueden superar más rápidamente los efectos de un trauma. Por otro lado, la falta de apoyo social puede hacer que la recuperación sea más difícil y prolongada.

2. Resiliencia personal

La resiliencia es la capacidad de adaptarse y recuperarse de adversidades. Algunas personas tienen una mayor resiliencia innata, lo que les permite sobrellevar los traumas con más facilidad. La resiliencia se puede fortalecer a través de la terapia y el autocuidado.

3. Gravedad del trauma

La intensidad y la naturaleza del trauma desempeñan un papel importante en su duración. Traumas extremadamente graves, como el abuso a largo plazo o la guerra, tienden a dejar cicatrices emocionales más profundas y persistentes.

4. Edad en la que ocurre el trauma

Los traumas que ocurren en la infancia pueden tener un impacto más duradero que los traumas en la edad adulta, a la vez que pueden ser más costosos de descubrir y, de la misma forma, intervenir sobre ellos. Esto se debe a que los eventos traumáticos durante el desarrollo pueden moldear la personalidad y el sistema de creencias de una persona en desarrollo.

5. Contexto cultural y social

El entorno cultural y social en el que vive una persona también puede influir en la duración de un trauma. La estigmatización o la falta de acceso a servicios de salud mental pueden prolongar el sufrimiento.

6. Recuerdos intrusivos

Los traumas a menudo se caracterizan por recuerdos intrusivos, pensamientos y pesadillas relacionados con el evento traumático. La vivencia de este intrusismo suele ocasionar mucho dolor inesperado y dificulta el proceso de afrontamiento y superación del trauma en sí mismo. Estos recuerdos pueden mantener viva la experiencia traumática en la mente de una persona, lo que contribuye a su persistencia.

¿Cómo procesamos los traumas?

El procesamiento de un trauma es un proceso fundamental que influye en su duración y en cómo afecta a una persona a lo largo del tiempo. Este proceso implica cómo una persona organiza, comprende y asimila la experiencia traumática en su vida. En esta sección, exploraremos y tomaremos conciencia de cómo el procesamiento de traumas desempeña un papel crucial en la persistencia de estos eventos en la mente de una persona.

Cuando alguien experimenta un trauma, su mente puede verse abrumada por emociones intensas, miedo, ansiedad y confusión. El proceso de procesamiento de traumas implica trabajar a través de estas emociones y pensamientos para llegar a una comprensión más completa del evento traumático. Algunos de los aspectos clave del procesamiento de traumas incluyen:

1. Afrontamiento emocional

Las personas deben lidiar con las emociones abrumadoras asociadas con el trauma y, sobre todo, con su afrontamiento. La negación, la evitación o la supresión de estas emociones pueden prolongar el proceso de recuperación. Aunque sea doloroso, el primer paso para superar un trauma es reconocerlo y empezar a enfocar las emociones hacia él para entenderlo y procesarlo de forma adecuada.

2. Narración de la experiencia

Hablar sobre el trauma y compartir la experiencia con alguien de confianza o un profesional de la salud mental puede ayudar en el procesamiento. La verbalización de la experiencia puede dar lugar a una comprensión más profunda y, tal y como comentábamos anteriormente, comenzar el arduo camino hacia la confrontación emocional con el trauma.

3. Reevaluación de creencias

Con este afrontamiento y comprensión emocional de la complejidad de un trauma, da comienzo el proceso del procesamiento del trauma. Esto a menudo implica revisar y reevaluar las creencias y suposiciones sobre uno mismo y el mundo que puedan haber sido alteradas por el trauma, dándose cuenta de las distorsiones cognitivas que empeoran los efectos de estas creencias.

4. Aprendizaje y adaptación

A medida que una persona procesa un trauma, puede aprender estrategias de afrontamiento efectivas y desarrollar una mayor resiliencia emocional. El objetivo de afrontar un trauma es, en última instancia, hacer que este desaparezca y que todo estímulo que despertase el trauma en anterioridad, deje de hacerlo y podamos vivir una vida más normalizada y evitando estas desestabilizaciones.

5. Terapia y apoyo profesional

La terapia con un profesional de salud mental con experiencia en traumas puede ser fundamental para el procesamiento y la recuperación. Los enfoques terapéuticos como la terapia cognitivo-conductual y la EMDR, están diseñados para ayudar a las personas a procesar sus traumas.

El papel de la memoria

La memoria desempeña un papel esencial en la persistencia de los traumas. Los eventos traumáticos a menudo se quedan grabados en la memoria de una manera intensa y vívida, y estos recuerdos intrusivos pueden contribuir a que el trauma perdure en el tiempo. A continuación, exploraremos cómo la memoria juega un papel fundamental en la duración de los traumas.

1. Memoria traumática

Los traumas suelen crear recuerdos altamente vívidos y perturbadores. Las imágenes, sonidos y sensaciones asociadas al evento traumático pueden persistir de manera intrusiva en la mente de la persona, incluso años después de que ocurrió el trauma.

2. Reactualización de traumas

Los recuerdos traumáticos pueden reactivarse por situaciones, olores, sonidos o experiencias que se asemejan de alguna manera al evento original. Esto puede llevar a la persona a revivir emocionalmente el trauma, lo que prolonga su influencia.

3. Impacto en la vida diaria

Los recuerdos intrusivos pueden afectar la vida cotidiana de una persona al generar ansiedad, estrés y disociación. Esto puede dificultar la concentración, el trabajo y las relaciones interpersonales.

4. Terapia y desensibilización

La terapia de exposición y la desensibilización pueden ayudar a las personas a abordar y procesar los recuerdos traumáticos, reduciendo su poder intrusivo y reestructurando las distorsiones cognitivas de la memoria asociada al evento traumático o al trauma en sí mismo.

Impacto en la salud mental

Los traumas prolongados pueden tener un impacto significativo en la salud mental de una persona. A medida que persisten en la mente, estos traumas pueden desencadenar una serie de problemas psicológicos y emocionales que afectan la calidad de vida. En esta sección, exploraremos cómo los traumas duraderos pueden influir en la salud mental y el bienestar de una persona.

1. Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)

Las personas con TEPT pueden experimentar flashbacks, pesadillas, hipervigilancia y evitación de situaciones relacionadas con el trauma. Estos síntomas pueden ser debilitantes y afectar la capacidad de una persona para llevar una vida normal.

2. Depresión

Los traumas prolongados también están asociados con un mayor riesgo de depresión. La tristeza persistente, la falta de interés en las actividades cotidianas y la fatiga son síntomas comunes de la depresión.

3. Ansiedad

La ansiedad es otra consecuencia frecuente de los traumas prolongados. Los ataques de pánico, los trastornos de ansiedad generalizada y las fobias son ejemplos de problemas de ansiedad que pueden desarrollarse como resultado de traumas duraderos.

4. Abuso de sustancias

Para algunas personas, el abuso de sustancias puede ser una forma de automedicación para hacer frente a los síntomas emocionales y psicológicos de los traumas prolongados, conduciendo a la posibilidad de problemas adictivos.

Conclusiones

En conclusión, la duración de los traumas se debe a una compleja interacción de factores psicológicos, sociales y biológicos. El procesamiento de traumas, la persistencia de recuerdos traumáticos y el impacto en la salud mental pueden mantener viva la experiencia traumática.

Sin embargo, con el apoyo adecuado y estrategias terapéuticas, las personas pueden trabajar hacia la recuperación y la superación de los traumas duraderos, recuperando así su bienestar emocional y psicológico.

Psicólogo

Javi Soriano es graduado en Psicología por la Universidad de Valencia y está acabando un Máster en Investigación Psicosocial. Le interesa todo lo que tiene que ver con las personas y la sociedad, pero le encanta leer y escribir sobre temas relacionados con el género, la sexualidad y las minorías. Es una persona muy curiosa a la que le encantan los debates y aprender de los demás.

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