Así son los problemas de ansiedad causados por la dependencia emocional

Veamos el modo en el que la dependencia emocional puede dar lugar al malestar por ansiedad.

Así son los problemas de ansiedad causados por la dependencia emocional

La dependencia emocional es una alteración emocional que puede llegar a desgastar mucho la calidad de vida de quien la sufre, o incluso llegar a constituir una psicopatología en algunos casos. Este fenómeno surge con relativa frecuencia en el contexto de las relaciones, por lo que muchas veces aparece en el contexto de la terapia de pareja como uno de los principales problemas que afectan a los matrimonios y a los noviazgos.

Este tipo de dependencia se caracteriza por una búsqueda constante de afecto, amor o aprobación de la/s persona/s de las que se depende, y durante su transcurso se suceden una serie de elementos generadores de estrés, malestar o ansiedad. En este artículo nos centraremos en este último aspecto, es decir, los problemas de ansiedad causados por las dinámicas de dependencia emocional.

¿Cuáles son los principales problemas de ansiedad causados por la dependencia emocional?

Este es un breve listado de las maneras más habituales en las que la dependencia emocional se mezcla con los problemas de ansiedad, generando un círculo vicioso en el que ambos elementos se refuerzan mutuamente. Para ello tomaremos como ejemplo las relaciones de pareja.

1. Pánico al abandono

Uno de los principales síntomas que padecen las personas con dependencia emocional es un miedo permanente a ser rechazados por sus parejas y el posterior convencimiento de que una vez abandonados, jamás podrán encontrar a nadie más.

Este es uno de los pensamientos que generan más ansiedad en la dependencia emocional, la idea constante de que nuestra pareja nos dejará en cualquier momento y de que no vamos a poder hacer nada para evitarlo.

De igual manera, los motivos que baraja la persona para ser abandonada pueden ser variados y no siempre se corresponden con la realidad. Algunos de dichos motivos pueden ser una discusión, cometer un error puntual de cualquier tipo por pequeño que sea o un comentario desafortunado.

2. Creer que la propia felicidad depende de la otra persona

Además del miedo al rechazo o abandono, las personas con dependencia emocional suelen creer que su propia felicidad depende de la otra persona; es por eso que buscan en todo momento su compañía y su afecto, entrando en un estado de hipervigilancia e intentando controlar a la perfección sus propias acciones para no salirse de la línea de lo que se supone que es aceptable. Creen que no se trata solo de una lucha constante para mantener la relación, sino para mantener la propia integridad psicológica.

Este pensamiento obsesivo e irracional está estrechamente relacionado con el miedo a la soledad y la creencia de que si les deja su pareja jamás van a poder encontrar el amor.

Todos estos pensamientos recurrentes son grandes generadores de ansiedad y a la larga influyen de manera muy negativa en la salud mental de la persona.

Ansiedad generada por la dependencia emocional

3. Creer que no se es suficiente

La creencia recurrente de que en el fondo no se es suficiente para la otra persona es otra de las dinámicas más habituales en la vida diaria de las personas que presentan dependencia emocional. Hace que la persona con dependencia emocional sienta que debe “compensar” a la otra constantemente por permanecer a su lado. Por supuesto, el hecho de asumir esta carga genera mucho estrés y ansiedad, ya que apenas da tiempo para relajarse ni para dedicarse momentos a uno mismo.

Por otro lado, este sentimiento contribuye a disminuir sus niveles de autoestima, provocando un efecto de retroalimentación.

4. Miedo a tomar decisiones

Otra de las fuentes de ansiedad y malestar más habituales en las personas que presentan casos de dependencia emocional es un rechazo total a la toma de decisiones ante cualquier cosa que afecte a ambos.

Esto se explica por el miedo que se tiene al fracaso, por creer que el otro miembro de la pareja lo hará mejor y que tiene mejor criterio para elegir por ambos. “Mi criterio no tiene valor, creo que soy aburrida/o... por lo que, si lo que yo propongo no le gusta, puede cansarse de mí y me dejará”. Pero como en muchas situaciones es necesario que elija uno mismo (por ejemplo, si la otra persona está ocupada), esto da lugar a situaciones de gran ansiedad.

5. Sumisión total

Esta renuncia a tomar cualquier tipo de decisión también está relacionada con una sumisión total y absoluta hacia el otro miembro de la pareja del cual se es dependiente emocionalmente.

Las personas con dependencia emocional tienden a aceptar sistemáticamente cualquier petición, demanda o iniciativa que venga de su pareja sin cuestionarla ni discutirla en ningún momento por miedo a generar cualquier enfado o conflicto. Y el hecho de saber que no serán capaces de decir que no, hace que no puedan relajarse casi nunca, porque en cualquier momento pueden surgir peticiones imprevistas.

6. Necesidad constante de afecto

Los elementos anteriormente mencionados pueden resumirse en la necesidad constante del afecto y el amor de sus parejas que sienten las personas con dependencia emocional. Se necesita contar con la certeza de que la otra persona sigue sintiendo afecto o amor hacia uno, dado que el valor de la persona con dependencia emocional está siempre en entredicho. Acontecimientos como “hoy se ha despedido de mí antes de lo habitual” pueden generar pensamientos del tipo “ya no me quiere”, y eso desencadena una nube de rumiaciones que nunca termina haciendo que tengamos conductas impulsivas de acercamiento o atosigamiento. ¿Nunca te han dicho “eres un pesado”? Es tu ansiedad la que está actuando por ti.

Esta búsqueda diaria y permanente puede afectar muy negativamente a su salud mental y contribuye a generar estados de ansiedad sostenida en el tiempo durante años.

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