Un resumen de este tipo de intervención psicológica. Unsplash.

La psicoprofilaxis es un método de intervención psicológica dirigido a todas aquellas personas que deban someterse a un proceso de cirugía o se encuentren en proceso de recuperación luego de haber pasado por la operación.

Esta intervención centra sus esfuerzos en canalizar de manera adecuada las emociones y los impulsos del paciente que pudieran tener un nivel de incidencia directa en el proceso de la operación.

En este artículo veremos en qué consiste la psicoprofilaxis, y sus características.

¿Qué es exactamente la psicoprofilaxis?

Esta herramienta terapéutica se basa en emplear múltiples recursos basados en actividades específicas, dependiendo de cuáles sean las necesidades del paciente. Por ejemplo, no es lo mismo aplicar la psicoprofilaxis a una mujer embarazada que a una persona operada de la columna vertebral.

En este sentido las actividades deben ser distintas, pero siempre enfocadas en fomentar el afrontamiento, en reducir las secuelas psíquicas de la operación, y en acelerar la recuperación biopsicosocial de la persona.

En cuanto a las actividades que se emplean, son variadas, y dependen de la realidad del paciente y de otros factores, como la edad y el interés que este tenga por dichas actividades.

Cuando se trata de niños, se suelen emplear actividades de carácter lúdico para que mediante el proceso de juego el terapeuta pueda incidir sobre el nivel de angustia del infante y relacionar la sensación de tranquilidad que le produce jugar con la experiencia quirúrgica que deberá afrontar (o con el proceso de recuperación por el que se encuentre pasando).

En el caso de los adultos las técnicas están más relacionadas con actividades físicas que les puedan proporcionar un estado de flow suficiente como para hacer que la terapia tenga buenos resultados.

¿Cómo se ayuda a los pacientes?

A continuación veremos detalladamente las áreas de influencia de la psicoprofilaxis.

1. Afrontamiento de la operación

Esta área se enfoca en la parte cognitiva del paciente, y la resolución de dudas e inquietudes de las personas, además de dar la posibilidad de expresar la angustia en palabras y cuestionar creencias irracionales.

2. Minimizar las secuelas psíquicas de la operación

Aquí lo que se busca es evitar que en el sujeto pueda quedar con algún trauma psíquico a causa de la operación.

Por ejemplo, en ocasiones ocurre que después de pasar por el quirófano aparezca el estrés postraumático por el cual el sujeto genera un miedo irracional a todo lo referente con procedimientos médicos, o centros de salud.

Esto puede conseguirse por medio de la mayéutica empleada por el terapeuta durante la realización de actividades con el paciente. Se trata de identificar y modificar los pensamientos catastróficos del sujeto para poder reemplazarlos por otros más adaptativos.

3. Acelerar la recuperación biopsicosocial

Teniendo en cuenta que un procedimiento quirúrgico puede interferir en varios aspectos de la vida de una persona, no solamente desde lo orgánico, sino también en lo social y psicológico, la psicoprofilaxis se encarga de recuperar a la persona en cada una de estas áreas.

Desde las actividades físicas que se emplean en esta forma de intervención, se trabaja la parte física que contribuye a la recuperación orgánica, y a su vez se plantea una interacción social significativa, que ayuda a que el sujeto vaya ganando en confianza para afrontar su situación con una actitud más optimista y adaptativa.

¿Cuáles son las variantes de esta técnica?

Dependiendo de cuál sea el caso existirán algunas variaciones en este método terapéutico, como hemos visto anteriormente, no es igual afrontar un parto que una cirugía de columna.

Así, dependiendo de cuál sea el proceso quirúrgico al cual deba someterse el sujeto, debe haber ciertas adaptaciones. Vamos a verlas.

1. La integración del equipo médico

Esto implica involucrar a los miembros del personal médico que estén relacionados con la operación en al menos una de las sesiones terapéuticas, para que el paciente se sienta más confianza con el proceso y disminuya su nivel de ansiedad.

2. Psicoeducación referente a la operación

Durante este proceso el terapeuta se encarga de dotar al paciente de información puntual sobre el proceso al cual debe someterse, o al que ha sido sometido. Siempre desde un enfoque positivo, con vistas a restablecer la calidad de vida del sujeto.

3. Trabajo con la familia

En algunos casos es bueno involucrar a la familia en la terapia, sobre todo en los casos en los que uno o varios miembros de la familia ejercen el rol de cuidadores.

Esto no solamente es positivo para el paciente sino también para los familiares, quienes podrían tener un elevado nivel de estrés y ansiedad como consecuencia de sus labores al cuidado del sujeto.

Referencias bibliográficas:

  • Merino Barragan V., Jiménez Gómez F., Sánchez Crespo G., García Palacios I., Urbano Villanueva, I. (1992). Efectividad de la psicoprofilaxis obstetrica: Una experiencia en la provincia y ciudad de Zamora. instituto nacional de salud. 1-5.