Diversas fuentes apuntan que, al menos, existen unos 8,7 millones de especies de seres vivos en el planeta. De todas ellas, se calcula que faltan por descubrir el 86% de las terrestres y el 91% de las marinas. A día de hoy, solo conocemos 1,3 millones de seres vivos, por lo que nos queda muchísimo camino por recorrer.

Los seres humanos requerimos de herramientas para compartimentalizar la ingente cantidad de información que recogemos y la variedad fisiológica que nos rodea, y la filogenética es una disciplina de la biología que nos ayuda a ello en el ámbito de los seres vivos.

Por desgracia, estamos ante una herramienta de compleja comprensión y, por ello, es normal que el ciudadano medio se pierda en términos como "clado", "taxón", "grupo monofilético" y otros muchos más vocablos de connotaciones complejas. Para eso estamos aquí, pues veremos cuáles son las diferencias entre estos términos.

La importancia de la filogenia

No podemos describir estos términos sin antes hacer especial mención a la filogenia y la filogenética. La filogenia se define como las relaciones de parentesco entre especies y, por su parte, la filogenética es la disciplina de la biología encargada de descubrirlas.

En otros tiempos, estas relaciones filogenéticas se inferían a partir de carácteres morfológicos y en menor medida anatómicos y químicos, pues no había otra forma de relacionar a los seres vivos más allá de patrones observables. A día de hoy y tras el descubrimiento de la PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), se pueden establecer relaciones de parentesco mucho más fiables.

En general, podemos resumir el proceso en los siguientes pasos: se extrae el tejido de un ser vivo y se aísla su ADN, ya sea nuclear, plastidial (en plantas) o mitocondrial, se amplifica y posteriormente se secuencia. Esta secuencia de ADN se compara con las de sus posibles parientes y, mediante el análisis de homologías genéticas (es decir, secuencias similares por un mismo origen evolutivo) se generan con programas informáticos una serie de árboles filogenéticos.

Este tipo de diagrama presenta las relaciones evolutivas entre los grupos de seres vivos que se están analizando, tomando el ancestro común como base o tronco y las distintas especies como subsecuentes ramificaciones. Cabe destacar que, en muchos casos, estos árboles no son completamente fiables y no existe una opción única a tomar como dogma. Estamos ante una serie de hipótesis más o menos probables, pero en muy pocos casos hechos definitivos.

Diferencias entre clado, taxón y grupo monofilético

Esta introducción era necesaria, pues resulta imposible comprender los términos que hoy nos atañen sin dedicar un buen rato a entender qué es un árbol filogenético y cómo se construye. Una vez hemos allanado el terreno, te presentamos cada uno de los términos por separado y luego discutimos las diferencias principales entre ellos.

1. Clado

Un clado se refiere en biología a un grupo de seres vivos formado por una rama filogenética que está constituida por una especie y todos sus descendientes.

Si hacemos un único “corte” en un árbol filogenético de forma fundamentada, englobaremos en él al ancestro común (en la base) y a todos sus descendientes en subsecuentes ramificaciones. Todas estas especies englobadas a raíz del ancestro común forman una única rama en el árbol de la vida.

2. Taxón

La cosa se complica, pues nos encontramos ante vocablos que pueden parecer bastante similares en primera instancia. Por su parte, un taxón se define como un grupo de organismos emparentados, que en una clasificación dada han sido agrupados en una jerarquía de inclusión, donde cada nivel abarca a otros menores (en general). Las categorías taxonómicas fundamentales son, de mayor a menor: dominio, reino, filo, clase, orden, familia, género y especie. Pongamos un ejemplo:

Ser humano: Dominio Eukaryota- Reino Animalia- Filo Chordata- Clase Mammalia- Orden Primates- Familia hominidae- Género Homo- especie Homo sapiens.

Así pues, esta clasificación taxonómica nos define completamente como especie. Somos seres eucariotas porque estamos formados por células con núcleo verdadero, también somos animales cordados, ya que presentamos un embrión con características comunes al resto de animales y también somos primates homínidos.

La clave de un taxón, a diferencia de un clado, es que este puede ser natural o no. Un taxón natural sigue las guías de un clado, pues solo representa a los seres vivos que se encuentran dentro de una rama del árbol filogenético de la vida, es decir, que provienen de un antepasado común y presentan relaciones evolutivas claras.

Por otro lado, un taxón artificial es aquel que no se da en la naturaleza, es decir, que los individuos recogidos en tal taxón no tienen por qué tener un ancestro común. Un ejemplo de esto son los protozoos, que tienen características similares reunidas pero que presentan ancestros muy remotos entre ellos. Se trata de una convención lingüística que nos permite agrupar a los seres vivos en una suerte de “cajón de sastre” para que nos entendamos mejor.

Así pues, las flores que presenten el color de sus pétalos amarillos pueden formar un propio taxón, o los animales acuáticos separarse de los terrestres mediante una agrupación taxonómica artificial. Estos seres vivos pueden no tener ancestros comunes, pero sí que se agrupan con el fin de entender una serie de características concretas o un estilo de vida compartido.

3. Grupo monofilético

Un grupo de seres vivos es monofilético si todos los organismos incluidos en él han evolucionado a partir de una población o especie ancestral única y todos los descendientes están dentro de este grupo. Es necesario diferenciarlo de otros dos términos que lo acompañan usualmente:

Grupo parafilético: incluye al ancestro común de todos los miembros, pero no a todos los descendientes de este. Grupo polifilético: no incluye al antepasado común más reciente de los grupos. Está constituido por una selección artificial de ramas del árbol evolutivo.

Aquí no hay medias tintas: clado y grupo monofilético son sinónimos. Del mismo modo, un grupo parafilético es un clado al que se le ha sustraído un grupo con fines explicativos o científicos. Por ejemplo, los reptiles son un grupo parafilético, ya que se dejan fuera a las aves, con las cuales comparten ancestro común. Al no parecerse al resto de los animales en este grupo, se ha decidido crear una escisión artificial que no responde a la fidelidad del árbol evolutivo. Por ello, el grupo de los reptiles carece de validez taxonómica desde un punto de vista estricto.

Por otro lado, y tendiendo más puentes, un grupo polifilético también podría considerarse un taxón artificial. Poniendo el mismo ejemplo que antes, los protozoos son seleccionados de distintas ramas del árbol evolutivo sin tener antepasados comunes directos, debido a las características y estilos de vida comunes que presentan entre ellos.

Entonces: ¿qué los diferencia?

Si venías buscando discrepancias, quizás te lleves una desilusión. Un clado, un taxón natural completo y un grupo monofilético vienen a expresar lo mismo: un antepasado común y todos sus descendientes.

Por otra parte, recalcamos el término “taxón natural completo”. Un taxón no siempre debe corresponderse con un clado pues, como hemos visto, hay investigadores en el mundo de la taxonomía que tienen razones para proponer y utilizar grupos parafiléticos que son más intuitivos que los grupos monofiléticos reales que los abarcan, generando así clasificaciones más útiles y predictivas. Este también es el caso de los taxones artificiales (grupos polifiléticos), entre los que encontramos a los grupos de las algas o los protozoos ya nombrados.

Resumen

Quizás te duela la cabeza tras tanta terminología y conceptos enrevesados, pero el mensaje general es simple: un clado y un grupo monofilético se pueden considerar sinónimos, mientras que un taxón no siempre tiene que corresponderse con el clado, pues a veces se hacen modificaciones con el fin de generar agrupaciones más intuitivas y fáciles de entender.

Este es el caso de los ya nombrados reptiles, por ejemplo. En vez de reptiles y aves separados en dos grupos distintos, lo más correcto sería hablar del clado sauropsida (reptiles modernos+aves), ya que se trata de un grupo monofilético con un antepasado común. ¿Son las aves reptiles, entonces? No. Ambos son saurópsidos, unos voladores y otros no.

Referencias bibliográficas:

  • Calculan en 8,7 millones el número de especies del planeta, BBC News. Recogido a 8 de noviembre en https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/08/110824_especies_censo_am
  • Clado, etimologías de chile. Recogido a 8 de noviembre en http://etimologias.dechile.net/?clado
  • Las filogenias, sesbe.org. Recogido a 8 de noviembre en https://www.sesbe.org/evosite/evo101/IIBPhylogeniesp2.shtml.html#:~:text=Un%20clado%20es%20una%20agrupaci%C3%B3n,has%20podado%20forman%20un%20clado.
  • Si los pájaros son dinosaurios, ¿entonces las aves son reptiles? ¿Y por qué desde los puntos de vista de las clasificaciones Linneana y Cladística? Revista Quora. Recogido a 8 de noviembre en https://es.quora.com/Si-los-p%C3%A1jaros-son-dinosaurios-entonces-las-aves-son-reptiles-Y-por-qu%C3%A9-desde-los-puntos-de-vista-de-las-clasificaciones-Linneana-y-Clad%C3%ADstica#:~:text=%C2%BFLas%20aves%20son%20reptiles%3F,sistema%20taxon%C3%B3mico%20de%20Carlos%20Linn%C3%A9.
  • Taxón, EcuRed. Recogido a 8 de noviembre en https://www.ecured.cu/Tax%C3%B3n
  • TEMA 1. ¿QUÉ ES UNA FILOGENIA MOLECULAR Y PARA QUÉ SIRVE?, Manual para análisis filogenéticos moleculares. Recogido a 8 de noviembre en https://formacion.uam.es/pluginfile.php/122717/mod_resource/content/2/1_W_Tema_1.pdf