El microscopio ha sido una herramienta fundamental en investigación, especialmente en disciplinas relacionadas con la medicina y la biología, como lo son microbiología, histología y citología.

Sin embargo, y pese a su relativo fácil manejo, este aparato dispone de varias partes las cuales tienen funciones diferentes que, en conjunto, permiten hacer que algo microscópico pueda ser visto por el ojo humano.

A continuación conoceremos las partes del microscopio, además de detallar qué papel cumplen tanto estructuralmente como en la obtención de la imagen.

Partes del microscopio

Estas son las partes que conforman el microscopio, las cuales se pueden dividir en dos sistemas: el mecánico y el óptico.

Sistema mecánico

El sistema mecánico del microscopio comprende todas aquellas partes que forman parte de la estructura del propio aparato.

Estas partes le otorgan equilibrio, unen las partes que constituyen el sistema óptico del microscopio y regulan tanto la nitidez como el aumento de la imagen de la muestra.

1. Base o pie

El pie constituye la base del microscopio, encontrándose en la parte más inferior del aparato y le da apoyo. Acostumbra a ser la parte más pesada de todo el microscopio, y es gracias a ello que el aparato consigue el suficiente equilibrio para evitar tumbarse.

Esta estructura puede tener varias formas, pero la más común es en forma de Y o de rectángulo. Suele incluir algún tope de goma para evitar que, mientras se usa, se deslice por la superficie.

2. Brazo o columna

El brazo, también llamado columna o asa, es el esqueleto del microscopio. Es una pieza que se encuentra en la parte intermedia del aparato, conectando todas sus partes. De esta manera, conecta la superficie donde se colocará la muestra a observar y el ocular, parte por la que se observará.

Tanto las lentes que conforman el ocular como las que se encuentran en los objetivos están en el brazo del microscopio.

3. Platina

La platina es la parte en la que se coloca la muestra que se quiere observar. Se trata de una superficie plana en la que se coloca la tira de cristal en la que se encuentra el objeto minúsculo que se desea observar. Para sujetar esta tira de cristal, la platina posee dos pinzas de metal.

La posición vertical de la platina con respecto a las lentes del objetivo es regulable mediante dos tornillos, permitiendo también modular el grado de enfoque de la imagen de la muestra. En el centro de la platina se encuentra un orificio a través del cual pasa el haz de luz proveniente de la fuente de iluminación, ubicada en la base del microscopio.

4. Tornillo macrométrico

El tornillo macrométrico permite ajustar la posición vertical de la muestra con respecto al objetivo. Este tornillo, cuando es girado, hace que el tubo del microscopio se deslice verticalmente gracias a un sistema similar al de una cremallera.

Mediante este movimiento, es posible enfocar rápidamente la preparación que se encuentra en la platina.

5. Tornillo micrométrico

El tornillo micrométrico es un mecanismo que se utiliza para conseguir un enfoque más preciso de la muestra a observar. Si bien el enfoque con este tornillo se hace de forma más lenta, es más preciso que con el tornillo macrométrico.

Así pues, mediante esta parte del microscopio, es posible obtener un enfoque nítido moviendo verticalmente y de forma casi imperceptible la platina. Estos movimientos son del orden de 0,001 milímetros.

6. Revólver

El revólver es una pieza giratoria en la que se montan los objetivos. Su nombre se debe a que, cuando se usa, se mueve y suena como el revólver de una pistola.

Al girar el revólver, los objetivos pasan por el eje del tubo y se colocan de forma que permitan ver lo que se encuentra en la platina. Cada uno de los objetivos que están enroscados en esta pieza tienen un aumento diferente y, girando el revólver, es posible escoger el objetivo más adecuado para la muestra a observar.

7. Tubo

El tubo es una pieza estructural, la cual va unida al brazo del microscopio, conectando el ocular con los objetivos. Esta parte es la que mantiene la correcta alineación entre las lentes que conforman la primera y segunda fase de aumento de la imagen de la muestra.

Sistema óptico

El sistema óptico del telescopio incluye todos los elementos necesarios para poder aumentar la imagen de lo que se posee en la platina y corregir su iluminación. Todas las partes del sistema óptico están diseñadas de tal forma que sea posible corregir las irregularidades cromáticas, como por ejemplo que la luz se divida en diferentes colores.

1. Foco o fuente de luz

El foco, que ofrece iluminación a la placa, suele estar conformado por una lámpara halógena que se encuentra en la base del microscopio. La luz sale de la bombilla y pasa a un reflector, enviando los rayos de luz a la platina.

En función del tamaño del microscopio esta fuente de luz tendrá un mayor o menor voltaje. En los microscopios más utilizados en laboratorios el voltaje suele ser de 12 voltios.

2. Condensador

El condensador consiste en un sistema de lentes convergentes que captan el haz de luz y concentra sus rayos de forma que se ofrezca un mayor o menor contraste.

Normalmente, los rayos que emite el foco de luz son divergentes. Mediante el condensador, es posible hacer que estos rayos sean paralelos o, incluso, convergentes.

En el microscopio existe un tornillo que sirve para regular la condensación lumínica. Este tornillo puede encontrarse en diferente lugar en función del modelo del aparato.

3. Diafragma o iris

El diafragma se encuentra sobre el reflector de la luz y debajo de la platina.

Mediante esta parte es posible regular la intensidad de la luz, abriendo o cerrando el diafragma, al igual que el iris humano lo hace ante la luz proveniente del exterior. El punto óptimo del diafragma variará en función de la muestra que se tenga en la platina y el grado de iluminación del lugar en el que se encuentre el microscopio.

4. Objetivos

Los objetivos son las lentes convergentes que son reguladas mediante el revólver. Estas lentes son las que ofrecen la primera etapa de aumento.

Girando el revólver en el sentido de las agujas del reloj, los objetivos van acoplándose los unos con los otros, permitiendo aumentar la imagen de lo que se está observando.

5. Oculares

Los oculares son los sistemas de lentes más cercanos al ojo del observador. Se trata de cilindros huecos que se encuentran en la parte superior del microscopio y tienen lentes convergentes.

Estos elementos ópticos son los que proporcionan la segunda etapa de ampliación de la imagen. Es decir, primero la imagen es aumentada por los objetivos y, luego, otra vez aumentada por los oculares.

La combinación entre el objetivo usado y los oculares es lo que determina el aumento total de lo observado en la platina. En función de si el microscopio posee un solo ocular o dos, hablamos de microscopios monoculares o microscopios binoculares. También existen microscopios trinoculares.

6. Prisma óptico

Algunos microscopios incluyen prismas ópticos, los cuales se encuentran en el interior del aparato y sirven para corregir la dirección de la luz.

La existencia de esta parte es muy necesaria en los microscopios binoculares, dado que mediante el prisma es posible dividir el haz de luz en dos para que vaya a parar a ambos oculares y se tenga una imagen bidimensional apropiada.

7. Transformador

El transformador es necesario para poder enchufar el microscopio a la corriente, dado que, normalmente, la potencia de la bombilla de los microscopios suele estar por debajo de la potencia de la corriente eléctrica común.

Algunos transformadores tienen un potenciómetro el cual sirve para regular la intensidad de la luz.

Referencias bibliográficas:

  • Vázquez-Nin, G. (200). Introducción a la microscopía electrónica aplicada a las ciencias biológicas. México DF, México. UNAM.