La educación, en cierta manera, es un valor que se va transmitiendo durante toda la vida. Se trata de una herramienta que nos permite construir una personalidad propia, y que nos permite sentar las bases para convivir en sociedad.

¿Por qué es importante educar en convivencia? ¿Qué son las normas de convivencia? ¿Para qué sirven? En este artículo responderemos a estas cuestiones, y además, te propondremos 11 normas de convivencia para niños y niñas.

¿Normas de convivencia?

¿Qué son las normas de convivencia y para qué sirven? Para responder a estas cuestiones, primero vamos a hacer una pequeña reflexión.

Probablemente, nos pasaremos toda nuestra vida -o gran parte de ella- viviendo en sociedad, a no ser que nos vayamos a vivir al monte a modo de respiro espiritual, o como una alternativa de vida personal y respetable.

El hecho de vivir en sociedad, implica interaccionar de forma continua con otras personas, parecidas a nosotras o tremendamente diferentes a nuestra manera de ser, pensar, vestir, etc. Es por ello que, resulta fundamental establecer un mínimo de normas de convivencia para poder relacionarnos de forma ordenada, respetuosa y saludable.

Estas normas reflejan “reglas de vida” o maneras de comportarse ante los demás, y nos ayudarán a respetar a los demás y a actuar para que nos respeten a nosotros mismos. Así, es importante que transmitimos estas normas a los más pequeños, para que crezcan de forma saludable, interaccionando con los demás de forma adecuada y respetando siempre su libertad individual (de elección, pensamiento, expresión, etc.).

En este artículo te proponemos 11 normas de convivencia para niños y niñas básicas, que les enseñarán a los más pequeños cómo deben actuar desde un punto de vista social cuando se encuentren en situaciones que impliquen el contacto con otras personas. Estas normas, si las adquieren desde pequeños, sentarán la base de una educación en convivencia adulta.

11 normas de convivencia para niños y niñas

Ahora que ya hemos visto qué son las normas de convivencia, para qué sirven y por qué son tan importantes, vamos a conocer las 11 normas de convivencia para niños y niñas a continuación.

1. Saludar cuando se llega a un sitio

La primera de las normas de convivencia para niños y niñas que consideramos importante es el hecho de saludar siempre que se llegue a un sitio. Saludar implica ser educado/a y forma parte de las normas básicas de convivencia en sociedad. No hace falta saludar siempre con dos besos (como es tradición en España), sino simplemente decir “Hola” al llegar (o “buenos días”, “buenas tardes”, etc.).

2. Despedirse al irse

De la misma forma en que es importante saludar, también es importante despedirse cuando uno se va. También es una norma y una acción que denota educación y buenos modales. Además, a todos nos gusta que se despidan de nosotros las personas cuando abandonan un lugar, una reunión, un encuentro, etc.

3. Dar las gracias

Otra de las normas de convivencia para niños y niñas es dar las gracias cuando nos hacen un favor o cuando tienen un acto generoso con nosotros, aunque solo sea abrir la puerta. Ser agradecidos y agradecidas es una muestra de respeto y consideración hacia los demás, valores intrínsecos en la buena convivencia.

4. Devolver las cosas que nos dejan

La siguiente norma de convivencia es devolver las cosas que nos han prestado. De igual forma que a nosotros nos gusta que nos dejen las cosas, a la otra persona le gusta que se las devuelvan. Esta pequeña acción hará que en el futuro, los demás tengan la suficiente confianza en nosotros/as como para seguir dejándonos las cosas.

5. Compartir

Compartir implica ser generoso con los demás y no pensar sólo en uno/a mismo/a. Así, podemos considerar esta acción otra de las normas de convivencia para niños y niñas importantes de transmitir a los más pequeños.

Los niños y niñas tienen que entender que, de la misma forma en que a ellos les gustaría que los demás compartieran con ellos en alguna ocasión, ellos deberían ser recíprocos en ese sentido. Esto, lógicamente, no quiere decir que debamos hacerles entender que deben compartirlo todo.

6. Pedir permiso

Otra norma importante para los más pequeños y que, es bueno que entiendan desde que empiezan a tener uso de razón, es el hecho de pedir permiso cuando queremos utilizar alguna cosa que no es nuestra, por ejemplo.

También pediremos permiso (y así se lo transmitiremos a los niños) cuando queramos entrar en algún sitio que no es “nuestro”, cuando queramos ir al baño de la casa de algún amigo o familiar, etc.

7. Escuchar

Parece algo muy lógico, pero también nos parece importante considerar esta acción como otra de las normas de convivencia para niños y niñas, y es el hecho de escuchar cuando nos hablan. A todos nos gusta que nos escuchen cuando hablamos, así que es otra muestra de respeto y educación escuchar también a los demás cuando nos hablan.

Escuchar implica prestar atención y mostrar interés por lo que nos explican. A veces lo que nos cuentan no nos resultará interesante (tampoco debemos engañar), pero sí mostrar respeto y consideración.

8. Alejar la envidia

Es natural y frecuente sentir envidia o celos por las posesiones (o por cosas no materiales) de los demás, especialmente cuando somos pequeños y “no tenemos eso”. Sin embargo, es bueno transmitir a los más pequeños que no todos tenemos por qué tener lo mismo y que compararse con los demás o envidiarlos no nos implica nada bueno, al contrario.

Es importante transmitir la idea de ser felices con lo que tenemos, sin dejar de luchar por aquellas cosas que queremos conseguir.

9. Responder cuando nos hablan

Otra de las normas de convivencia para niños y niñas, que también parece muy lógica, es el hecho de responder cuando nos hablan directamente a nosotros. Muchos niños se acostumbran a no responder cuando les hablan (especialmente a los adultos), ya sea por vergüenza, temor, pereza…

Es bueno transmitir la idea de responder a las cosas que nos dicen, y si no queremos seguir hablando, hacérselo saber al otro también.

10. Ser asertivo/a

Ser asertivo o asertiva implica la capacidad de saber decir “no” ante situaciones, preguntas u ofrecimientos que no deseamos; de forma intrínseca, implica aprender a defender nuestros gustos, intereses, deseos y derechos. Esto es fundamental para respetarse a uno mismo ante los demás. No es fácil de conseguir, ya que la asertividad se debe trabajar mucho, y hay personas a las que les cuesta más ser asertivas.

Sin embargo, es básico ir trabajando con los niños y niñas esta “norma”, para que cuando sean adultos hayan aprendido a decir lo que realmente piensan, sin llegar a faltar al respeto a nadie (ni herir a nadie). Se trata de expresar lo que queremos de forma sincera y educada.

11. Pedir perdón

Otra norma fundamental para la convivencia es pedir perdón cuando herimos a alguien o cuando le faltamos al respeto. A veces hacemos daño a los demás (o sencillamente les molestamos) de forma inconsciente y no intencionada; de todas formas, también en estas ocasiones, es importante pedir disculpas.

Pedir perdón es una muestra de empatía y respeto hacia los demás, que nos ayudará a cuidar las amistades.

Referencias bibliográficas:

  • Mena, M.L. (2009). Convivencia escolar. Revista Enfoques Educacionales, 11(1): 55-64.

  • Notó, C. (1998). Normas de convivencia en el aula y en el centro. Cómo Dar Respuesta a Los Conflictos. La disciplina en la enseñanza secundaria. Biblioteca de Aula, Graó.

  • Olea, J.C. (2003). Psicología de la convivencia: aportaciones prácticas. Encuentros Multidisciplinares, 1-7.