En Finlandia, la educación es gestionada de un modo muy diferente a lo que ocurre en el resto de Europa. finland.fi

Tradicionalmente, se han considerado los sistemas educativos propios de los países del noreste de Europa como algunos de los mejores del mundo. Concretamente, el sistema educativo finlandés es, entre las naciones de Europa, el que destaca sobre el resto por ser el que mejores resultados obtiene en los informes evaluativos tales como el Informe Pisa, según su progresión.

A continuación, describimos las principales características que distinguen al sistema educativo de este país. Cada una de estas cualidades han contribuido al rotundo éxito de su sistema de educación y lo han colocado como punto de referencia para muchos otros aparatos gubernamentales.

¿Qué define al sistema educativo finlandés?

El sistema educativo finlandés se compone, igual que en la mayoría de países, de una serie de etapas escolares que se componen de una educación preescolar, una educación básica que equivaldría a nuestra educación primaria y secundaria; educación superior, caracterizada por ofrecer una formación más técnica y una educación terciaria que se desarrolla en la universidad.

Si solamente tenemos en cuenta esta estructuración podemos observar que no difiere de mucho del resto de sistemas educativos, incluyendo el español. No obstante, su manera de percibir tanto el derecho a la educación, como su concepción de los alumnos y profesores son los principales motores de su éxito.

Para la sociedad finlandesa, la educación es la base y el futuro del desarrollo del país; por lo que una buena educación asegurará buenos futuros profesionales. Esta concepción permite que todos los niños puedan acceder a una educación pública de calidad en la que no existen ningún tipo de tasas de matrícula y en la que trasporte y comida son completamente subvencionados.

Uno de los objetivos principales del sistema educativo finlandés es el de otorgar igualdad de posibilidades a todos los niños a la hora de recibir una educación pública sobresaliente. De esta manera se enfatiza el proceso de aprendizaje más que la realización de exámenes o pruebas puntuales.

La manera en la que el país nórdico concibe la educación, y se asegura de que exista una igualdad de derechos y condiciones en todos los niños, se consigue través de la financiación con dinero público de un sistema educativo integral que apuesta por la excelencia tanto en alumnos como en profesores.

Las 14 claves del sistema educativo finlandés

A continuación se describen las principales claves que distinguen al sistema educativo finlandés, las cuales también pueden ayudar a reflexionar sobre nuestra concepción tradicional de educación y sobre el resto de sistemas educativos actuales.

1. Educación gratuita y accesible

Aunque este primer punto nos resulte similar a nuestro sistema educativo existen grandes diferencias. En Finlandia, la educación recibida entre los 7 y los 16 años es obligatoria y gratuita, con la diferencia de que esta debe ser impartida por necesidad en centros públicos.

Además, tanto el material escolar como los libros y la comida es financiada íntegramente por el estado, así como el transporte en el caso de que el niño viva a más de 5 kilómetros del colegio.

2. Reparto equitativo del presupuesto para educación

Esto significa que los fondos destinados a la financiación del sistema educativo se distribuyen de manera equitativa entre los centros de estudio.

Es necesario especificar que un reparto equitativo es diferente de un reparto igualitario en el que todos los centros reciben los mismo. En el caso del sistema finlandés, existe una base de subvención para todos los centros, pero la cantidad finalmente destinada a cada uno puede variar según las necesidades de este, de esta forma se busca equiparar todas las escuelas para ofrecer igualdad de condiciones.

3. Selección rigurosa de profesionales

Además de la exigencia de las competencias propias de un profesional en educación, los aspirantes a profesores deben realizar un período de prácticas de tres años. Asimismo, aquellos que se decanten por una especialización en una asignatura o materia concreta deben poseer una maestría en esta y realizar estudios en pedagogía.

Una vez obtenidos los conocimientos y habilidades que se esperan de ellos, deben participar en una serie de procesos de selección muy rigurosos en los que, además de estas competencias, también se tendrá en cuenta el concepto que estos tienen de la educación y de lo que debe ser el sistema educativo.

4. Máximo respeto por el cuerpo docente

Debido a la rigurosidad en su formación y selección, los profesores son profesionales que gozan de un gran prestigio y autoridad tanto en el ámbito escolar como en la sociedad en general, por lo que son altamente respetados por todos los miembros de esta.

5. Formación constante

Los profesores son considerados como la pieza principal de la educación por lo que la formación de estos es vital. Por este motivo, el cuerpo docente debe realizar una formación continua y complementaria a lo largo de su carrera profesional, que les ayude a reciclar conocimientos y adaptarse a las nuevas tendencias educativas.

6. Ratio de alumnos adecuado

A diferencia de nuestro de país, el sistema educativo finlandés no permite un ratio de más de 20 alumnos por aula, aunque en ocasiones puede llegar a 25. Además, la figura del auxiliar educativo es sumamente importante, ya ofrece un soporte al profesor principal independientemente del número de alumnos en clase.

7. Preparación de clases en la jornada laboral

Otra de las principales diferencias es que cada profesor no imparte tantas horas de clase, destinando las horas sobrantes de la jornada a organizar la materia, así como a investigar y trabajar con otros educadores.

8. Independencia para organizar el currículo escolar

Aunque el currículo escolar posee un marco común y una serie de líneas globales preestablecidas; cada uno de los centros educativos, junto con el cuerpo docente se encargan de diseñar y organizar este currículo, con el objetivo de alcanzar los resultados establecidos de la manera que mejor estimen.

9. Libertad de elección de los alumnos

Se fomenta la motivación y la autonomía de los alumnos, ofreciendo una libertad de elección progresiva en cuanto a algunas materias de estudio desde la educación primaria. De esta manera se busca también potenciar el sentido de la responsabilidad de estos.

10. Educación adaptada a las necesidades del alumno

El sistema educativo finlandés se caracteriza por una eficaz detección de los alumnos con necesidades educativas especiales, la cual comienza en los primeros años de educación no obligatoria. A continuación, se realiza un apoyo y seguimiento de estos alumnos y se previene que estas dificultades vayan en aumento.

Además, se evitan las pruebas estandarizadas y se tiene en consideración el ritmo de aprendizaje de cada alumno. Finalmente, el mismo profesor se encarga del mismo grupo de alumnos desde los 7 a los 12 años, garantizando una perfecta adaptación y un gran conocimiento de estos.

11. Importancia del ocio y tiempo libre

Además de la educación, se presta especial importancia a los momentos de descanso y ocio. La educación obligatoria no empieza hasta los 7 años, la jornada lectiva es mucho más corta de lo que suele ser habitual en otros países, y según qué etapas educativas solamente se imparten entre 3 y 4 clases al día.

Además, se realizan descansos entre las clases y un pausa más larga para comer. Finalmente, los niños realizan prácticamente todo el trabajo en las clases con lo que se evita la realización de deberes en casa.

12. Se premia la curiosidad, no la competencia

Dentro de las clases se valora la capacidad de crear, de experimentar y la colaboración entre alumnos, por lo que la curiosidad es un valor esencial. Debido a esto, apenas se realizan exámenes y no existen las calificaciones hasta los 11 años. Las valoraciones de los docentes son puramente descriptivas.

13. Prevención del acoso escolar

Una de las claves más importantes del sistema educativo finlandés es el énfasis en el desarrollo de programas de prevención del acoso escolar. Entre ellos destaca el Método KiVa. El éxito de este método radica en no centrarse solamente en el agresor y la víctima, sino que se busca influir en el resto de compañeros de clase para que no participen de ninguna manera en estas dinámicas de acoso. Como consecuencia, el acosador acabará por poner fin a sus conductas al ver que no es respaldado por nadie. Además, también se trabajan las habilidades socioemocionales y los valores de los alumnos.

14. Papel de los padres en el aprendizaje

La implicación de los padres en el desarrollo y educación de los hijos es una concepción indiscutible en todo el país, por lo que la educación es complementada desde casa con otras actividades culturales. Para facilitar esta tarea, el estado ofrece ayudas y facilita la conciliación de la vida laboral y familiar, con el objetivo de que los padres puedan invertir más tiempo en sus hijos.