Este tipo de procesos suelen ser encargados a psicólogos con especialización en Psicología Forense.

Cada vez se hace más evidente la necesidad de colaboración entre el Derecho y la Psicología para el buen funcionamiento del poder judicial. La Psicología y el Derecho tienen en común su objeto de intervención, que no es otro que la conducta de la persona. De hecho, la Psicología es una “aliada” del Derecho, pues ante las preguntas de la Justicia la Psicología coopera en el foro (juzgado o tribunal), y mejora el ejercicio del Derecho.

Uno de los roles de un psicólogo forense es la de emitir informes periciales, es decir, ser perito forense. El perito forense se encarga de realizar una evaluación psicológica asociada directamente al caso judicial encargado en función de su experiencia y conocimientos específicos.

En este sentido, un perito psicólogo forense no podrá emitir opiniones personales sin base científica, no debe emitir opiniones profesionales (p. ej., presencia de psicopatología) sin haberlo evaluado de forma apropiada, no debe utilizar métodos inapropiados de evaluación, debe ser imparcial y está obligado a utilizar información contrastada. Además, el informe que emite el perito forense debe ser replicable.

Definición de peritaje forense

Puramente, el peritaje forense es la acción derivada de un reconocimiento técnico de un especialista o varios especialistas que sirve como prueba para un Juez o un Tribunal. El objetivo de los peritajes forenses es ayudar y facilitar la labor de los jueces y Tribunales. Es decir, se trata de poner a disposición judicial los conocimientos técnicos de un experto en forma de informe y testificación oral (ratificación del informe pericial).

Hay que hacer hincapié en que los peritajes forenses no son vinculantes para el órgano jurisdiccional, pero a menudo son una herramienta muy útil para los jueces para esclarecer algunas dudas que puedan plantearse sobre el caso que están juzgando. Por poner un ejemplo en Psicología, destacan los peritajes forenses psicológicos en el área del análisis de la credibilidad de los testigos, así como peritajes realizados en víctimas de abuso sexual infantil.

En España, la ley que regula la emisión de peritajes forenses en su amplitud es la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

¿Quién puede pedir este servicio?

En España, normalmente son 2 las vías por las que un psicólogo puede ser contactado para realizar un peritaje:

  • A instancia de parte (art. 632 LECr): tanto por parte de la acusación como de la defensa.
  • A instancia de jueces, Tribunales o interesados (457-458 LECr).

Temas tratados

Son varias las razones por las cuales se puede necesitar de la elaboración de un peritaje forense por parte de un psicólogo. En términos generales, existen dos grandes áreas en materia judicial que delimitan las temáticas que son susceptibles de requerir estos peritajes: los peritajes en ámbito civil, familiar y laboral, y, por último, los peritajes en ámbito penal.

Ámbito civil, familiar y laboral

  • Patria potestad.
  • Guarda y custodia.
  • Efectos psicológicos y riesgos de la separación o divorcio.
  • Incapacitaciones totales o parciales.
  • Daños y secuelas psicológicas derivadas de accidentes.
  • Idoneidad parental para la adopción.
  • Capacidad testamentaria.
  • Mobbing.
  • Incapacidad laboral o invalidez laboral.

Ámbito penal

  • Credibilidad del testimonio.
  • Delitos de violencia doméstica y violencia de género.
  • Evaluación de imputabilidad (capacidades cognitivas y volitivas).
  • Secuelas psicológicas victimológicas.
  • Acoso escolar.
  • Abuso sexual infantil.
  • Delitos contra la libertad sexual.
  • Peligrosidad y reincidencia delictiva.

¿Qué trabajos suele realizar el psicólogo forense?

Algunas de las cuestiones que con más frecuencia se le suelen encargar al psicólogo forense en el ámbito penal son:

  • ¿Por qué esa persona cometió ese delito? (motivación).
  • ¿Cuáles son las secuelas que presenta la víctima?
  • ¿La persona padece un trastorno mental? (se evalúa la imputabilidad de la persona).
  • ¿Qué características de personalidad definen al acusado?
  • ¿Cuál es la probabilidad de que el acusado reincida?
  • ¿Qué grado de credibilidad tiene el testimonio del menor en relación a los abusos alegados?

Etapas del peritaje forense psicológico

Grosso modo, se pueden delimitar cinco grandes etapas para la elaboración de un peritaje forense en Psicología. En función de la complejidad del asunto y del número de personas a evaluar, el proceso será más o menos largo, así como los honorarios.

1. Contacto inicial

Se recibe la demanda y se intentan aclarar los puntos esenciales de la misma. En este momento el psicólogo forense decide si acepta o rechaza el caso.

2. Documentación sobre el caso

Exploración de fuentes de información, lectura y estudio del expediente judicial, documentos, autos, etcétera.

3. Evaluación psicológica

Se evalúa a las personas implicadas en el objeto del peritaje. En el informe este apartado es muy importante, ya que debe constar de forma muy clara la metodología empleada por el perito, las entrevistas realizadas, las técnicas empleadas y la fecha y el lugar de cada sesión de evaluación.

4. Informe escrito

Es absolutamente imprescindible la claridad expositiva, la estructura del informe y dar respuesta de forma clara y concisa a las preguntas formuladas por el juez o cliente. Al final del informe deben aparecer las conclusiones y las recomendaciones que hace el perito en base a lo evaluado.

5. Testificación en sala

Se trata de la ratificación del informe en juicio oral. Es habitual el interrogatorio al perito forense por parte de abogados, e incluso se puede producir el “careo” (interrogatorio junto con otro profesional de la Psicología que normalmente mantiene una postura distinta a la nuestra).

Uno de los puntos que más controversia genera en los informes periciales psicológicos son los diagnósticos psiquiátricos. Debemos resaltar que las descripciones de personalidad, los diagnósticos, predicciones de conducta... deben estar siempre limitados a la situación en que los datos han sido obtenidos, y se debe tener especial cautela al hacer afirmaciones basadas en opiniones personales (ya que pueden derivar fácilmente en denuncias contra el profesional de la Psicología).

¿Cualquier psicólogo puede ser perito forense?

A diferencia del ejercicio de la Psicología Clínica (en la que para ejercer en el Sistema Nacional de Salud se requiere el PIR y para ejercer en consulta privada se requiere el Máster Oficial en Psicología General Sanitaria), en España no existe, por el momento, una regulación vigente sobre el ejercicio de la Psicología Forense. Esto quiere decir que cualquier licenciado o graduado en Psicología puede emitir una pericial psicológica ante un Juez, un Tribunal o un Jurado Popular.

De hecho, en la mayoría de Colegios de Psicología existe una lista de peritos elaborada por los propios colegios, la cual se suele abrir dos veces al año. En algunos colegios, como el Colegio de Psicólogos de Cataluña, existe la posibilidad de acreditar la especialización en Psicología Forense, después de haber cumplido una serie de requisitos. Hace unos años que grandes profesionales destacados dentro de la materia, como María José Catalán, exigen un marco de regulación estatal.

Debemos resaltar que seguramente pocas especialidades de la Psicología exigen tanta preparación y conocimientos variados como el ámbito de la Psicología Forense, y se recomienda encarecidamente, de cara a evitar posibles denuncias, la preparación formal de los futuros peritos forenses.