En la última década, el yoga se ha hecho muy popular en Occidente debido a sus beneficios para la salud, pues esta práctica física y mental milenaria garantiza el equilibrio entre el cuerpo y la mente.

El yoga no es solamente un ejercicio físico, sino que es parte de una filosofía oriental mucho más profunda, que permite encontrar la paz interior y que compromete llevar a cabo unos hábitos saludables. En esta sociedad en la que muchas personas viven estresadas... ¡el yoga está de moda!

Cómo practicar yoga en casa

Gracias a que es una práctica sencilla, este método ancestral puede practicarse en el hogar en cualquier momento del día. Si quieres saber cómo practicar yoga en la comodidad de tu propia casa, en las siguientes líneas te lo explico.

1. Crea un espacio confortable

Házte un hueco en el hogar. No es necesario que te pintes una habitación al estilo zen, pero sí que debe ser un espacio tranquilo y amplio para que puedas llevar a cabo los ejercicios con total libertad y comodidad. Destinar un espacio de tu hogar para realizar yoga puede ayudarte a ser regular en su práctica. El yoga ayuda a conectar la mente con el cuerpo, y es sin duda relajante para la mente a la vez que activa el cuerpo.

2. Usa los accesorios adecuados

Para practicar yoga es bueno que cuentes con una esterilla, preferiblemente una que no resbale. Existen muchos tipos de esterillas en el mercado, pero el precio alto no indica necesariamente una mayor calidad. 

Si eres una de esas personas que se preocupa por la naturaleza, también puedes encontrar esterillas orgánicas que son que que ayudan a conservar el medioambiente. Los bloques o ladrillos de yoga son ideales especialmente cuando tienes un cuerpo rígido. Investiga sobre los diferentes accesorios que existen y elige los que te permitan mejorar que esta práctica ancestral sea lo más productiva posible.

3. Elige un tipo de yoga y una rutina

Antes de ponerte a realizar ejercicios de yoga, necesitas saber qué vas a hacer y cuál es la rutina que vas a seguir. Si tienes suficiente experiencia y conocimiento, puedes ser tú mismo quién, con creatividad, prepares la rutina que vas a seguir. Ahora bien, existen clases virtuales o libros de yoga que te ayudarán realizar las rutinas correctamente.

4. Usa internet

Las nuevas tecnologías han permitido que podamos obtener un gran repertorio de clases de yoga con un solo click. Simplemente necesitas el ordenador y el teléfono móvil para poder seguir las clases de yoga en tu propio hogar, ya sea en el salón de tu casa o tu jardín. Existen clases online de pago pero también clases gratuitas que puedes encontrar en YouTube.

5. Busca el momento oportuno

Comenzar el día practicando yoga es ideal, ya que mantiene altos los niveles de energía durante todo el día y despeja la mente antes de comenzar las tareas diarias. No obstante, muchas personas disfrutan más realizando yoga por la tarde. Busca el momento que mejor encaje con tus gustos y con tu horario, pues cualquier hora del día es buena para calmar la mente y liberar el estrés acumulado.

6. Calienta

El calentamiento es necesario antes de someter el cuerpo a posturas intensas. Sin un calentamiento, una persona es más propensa a sufrir lesiones. Además, es ideal comenzar con posturas menos complejas para despertar el cuerpo antes de pasar a posturas más intensas.

A continuación puedes encontrar un ejemplo de calentamiento de yoga:

7. Sé consistente

Como con cualquier actividad en la vida, la constancia es necesaria para ver resultados. Haz que el yoga forme parte de tu horario diario y, con el tiempo, convierte esta práctica en un hábito y no en un esfuerzo. Como explica Sara Lucia Villalpando, experta en yoga, "veinte minutos diarios de yoga aportan mayores resultados positivos que dos horas de práctica ocasional".

8. Disfruta de la práctica

Es más fácil repetir actividades placenteras puesto que activan nuestro sistema de recompensa del cerebro. Si además vemos resultados, nuestra motivación por practicar yoga irá en aumento. No olvides que el yoga es beneficioso para tu organismo, así que disfrútalo. Como he dicho antes, haz de él un hábito, pues te costará menos esfuerzo encontrar ese momento del día para mejorar tu salud general y tu equilibrio mental.

Los beneficios del yoga

El yoga aporta muchos beneficios para el cuerpo y la mente, y son muchos los estudios que lo confirman. Y es que con el yoga es necesario integrar el movimiento con la respiración, convirtiendo a estas dos entidades separadas en una sola.

Esta práctica se emplea como una práctica preventiva o rehabilitadora debido a que los estudios confirman que mejora los procesos metabólicos y anabólicos y favorece la circulación de energía, oxigenando el cuerpo. Las consecuencias positivas de practicar yoga ocurren de muchas maneras. Por ejemplo:

  • Reduce el estrés al influir sobre los niveles de cortisol del organismo,
  • Mejora la flexibilidad gracias a las asanas.
  • Aumenta la fuerza y el tono muscular también gracias a las asanas.
  • Favorece la recuperación porque es una forma de descanso activo.
  • Aumenta el equilibrio y la coordinación gracias a que se adquiere una mayor conciencia corporal.
  • Mejora el estado de ánimo porque favorece la liberación de neurotransmisores y hormonas como la serotonina y las endorfinas.
  • Mejora la concentración especialmente cuando se trabaja el fijar la mirada.