El apoyo visual es muy importante al presentar algo. Pxhere.

La mayoría hemos tenido que pasar en algún momento de nuestras vidas por las presentaciones orales acompañándonos de una ayuda en formato visual o audiovisual. Hace ya un buen puñado de décadas, tanto a nivel docente como profesional, que es muy común, por no decir indispensable, la práctica de las exposiciones con las plataformas powerpoint de Microsoft o, más recientemente, Prezi. En el fondo de la cuestión, esta herramienta supone un gran apoyo explicativo para nuestras charlas y presentaciones.

Ahora bien, muchos alumnos y profesores reconocen tener serias dificultades a la hora de hacer una buena presentación, y quienes ya están acostumbrados al uso de estas tecnologías, no simpre las usan del modo óptimo. Esto se debe a la habilidad de síntesis que se requiere para hacer un mejor relato ante el público objetivo, a no dejarse en el tintero las ideas o temas más trascendentes y a otras problemáticas en las que a menudo no pensamos. En este artículo nos centraremos justamente en cómo mejorar nuestras presentaciones en charlas frente un público o en exposición de proyectos.

Cómo mejorar una presentación de proyecto con diapositivas

A continuación veremos algunos puntos para mejorar tu próxima presentación.

1. Una introducción con gancho

En nuestras primeras diapositivas, debemos introducir correctamente el tema a tratar, expresándolo de manera directa y clara. Además de nombrar a los autores implicados en el proyecto y plantear un título que resuma la idea principal de lo que se va a ver, hay que tener en cuenta que si pasado el primer minuto aún no se ha dicho exactamente de qué trata la presentación y por qué es interesante, posiblemente la atención que nos dedicará el público caerá bastante.

2. Uso coherente de los colores

Recordemos que el impacto visual es muy importante. Elegir bien los colores y tonalidades ayuda a dar sentido y coherencia, además de tener valores estéticos. El tamaño de la letra y su estilo también es importantísimo, así como el grado en el que contraste con el fondo de lo que se ve. En este sentido no hay fórmulas mágicas: hay que pensar en cómo será la superficie sobre la que se verán esas imágenes, la distancia a la que estará el público, y el modo en el que queda el conjunto.

Es importante no usar ninguna fotografía de fondo de texto, a no ser que esta tenga muy poca variabilidad de colores y la parte en la que hay que leer tenga una tonalidad muy homogénea que contraste con las letras.

3. Imágenes de calidad

El apoyo gráfico con ilustraciones o fotografías de calidad le da mucha vida a una presentación, si bien no es recomendable obsesionarse con incluir muchas de ellas, dado que además de perder tiempo, saturarlo todo con ellas probablemente distraerá demasiado. Es importante que estas imágenes no estén pixeladas y que no interfieran con el resto del contenido, solapándose.

4. Tamaño de las partes de las diapositivas

Es seguramente uno de los pilares de una buena presentación. Es importante el tamaño de la diapositiva, tanto en su contenido como en su decorado. Normalmente el título se hace con letras grandes, y los puntos a explicar deberían ser frases de no más de dos líneas. Recordemos que tenemos que ser breves pero concisos.

5. Énfasis en lo importante

Las diapositivas son un apoyo, y no debemos confiar en que todas las personas del público las examinen en detalle para entender lo que estamos diciendo en la presentación. Cuando una información sea relevante, debemos de resaltarlo visualmente, ya sea con negritas, con el tamaño de la letra o dirigiendo la atención del resto usando elementos gráficos de la periferia.

6. Límite temporal

Para mejorar nuestra presentación de Power Point o Prezi, o incluso PDF, tenemos que ser escrupulosos con el tiempo. El límite de tiempo necesario para explicar cada una de las diapositivas. Lo ideal es no dedicar a cada una de ellas más de un minuto, a no ser que se trate de una "diapositiva-directorio", un "mapa" para entender buena parte del contenido de lo que explicamos en la presentación.

Además, tener en cuenta el tiempo nos ayudará a que los minutos que dedicamos a cada uno de los apartados se corresponda con su importancia real, sin crear desequilibrios.

7. Narración atractiva

Tal y como hemos apuntado anteriormente, el simple hecho de usar el apoyo visual a una ponencia responde a la necesidad de hacer una sesión mucho más didáctica que una presentación o clase tradicional. Por ello, hay que hacer un esfuerzo en mantener viva la atención, haciendo que lo que decimos vaya de la mano con esta filosofía.

Sin excedernos en la informalidad, podríamos ofrecer una narrativa mediante metáforas y anécdotas con las que el público se pueda identificar, si bien la cantidad de este elemento debe corresponderse con la temática a tratar y la naturaleza del proyecto que se presenta. En una presentación en la que haya mucho en juego es bueno no restarle seriedad al evento, de modo que una o dos de estas referencias es lo normal, mientra que si se trata de una presentación de clase o taller formativo, se pueden incluir más.

Hay que tener en cuenta que será más fácil atraer la atención y comunicar claramente cuanto más narrativa sea la presentación. Esto significa que hay que evitar limitarse a "describir" un conjunto de conceptos que queremos que el público entienda: lo que hay que hacer es explicar una historia que, independientemente de que sea más simple o más compleja, debe tener introducción, nudo y desenlace. De esta manera, el mensaje global que queremos dar será más fácil de entender y, como la gente se perderá menos, recordará mejor lo que decimos.

8. Referencias bibliográficas

Es el broche de oro a un buen trabajo de presentación, así que nunca debes olvidarte de esta sección. Algunos usuarios obvian a menudo el elemento referencial, las fuentes consultadas o la bibliografía utilizada, que sirve para aportarle sustento a nuestro mensaje. Añadir en la última diapositiva los libros aconsejados, los artículos consultados y las webs de apoyo de las que se han extraído recursos proyectan una imagen muy profesional de nuestro trabajo.