Son muchos los conceptos, teorías, ideas, estímulos y realidades que el ser humano ha ido creando y/o estudiando a lo largo de la historia, existiendo una gran cantidad de datos e informaciones respecto a una prácticamente ilimitada variedad de temáticas.

Organizar estas informaciones es algo fundamental si queremos trabajar con ellas, y puede ser de utilidad generar instrumentos que nos las muestren de manera visual y esquemática.

Asimismo, cuando hacemos referencia a conceptos o puntos de vista vinculados pero diferentes entre sí, una buena representación de este tipo puede ser recomendable para intentar realizar una comparación eficiente de los elementos a valorar. En este sentido, puede ser de utilidad el uso de técnicas como la elaboración de cuadros comparativos. Veamos en qué consisten estos últimos.

Cuadro comparativo: ¿de qué estamos hablando?

Recibe el nombre de cuadro comparativo a un tipo de herramienta gráfica básica la cual surge como resultado de un intento de sistematizar y sintetizar de forma resumida y fácilmente entendible una comparación entre diferentes categorías previamente pensadas con el fin de organizar la información disponible respecto a, por ejemplo, fenómenos observados o parámetros de una misma variable.

Esta sistematización de la información toma forma, tal y como indica su nombre, de cuadrado o rectángulo, teniendo por lo general un formato de tabla que resulta fácilmente interpretable y en que resulta sencillo visualizar la información que se contrasta entre los diferentes fenómenos o variables observadas y analizadas.

Se trata de una mecánica básica de gran utilidad para el estudio o incluso para la toma de decisiones rápidas, que utilizamos de manera bastante habitual en nuestro día a día (si bien su uso formal parece remontarse sólo al siglo XIX, pese a que probablemente existían con anterioridad antecedentes a él.

Permite una lectura fácil y organizada de la información, exponiendo de forma clara y concisa de la información más relevante y permitiendo hacer una una categorización y clasificación de esta y una facilitación de su retención gracias al uso de la vía visual.

¿Cómo se estructura?

La estructura de un cuadro comparativo es altamente variable, dado que cada uno puede hacerlo de la manera en que desee y con diferentes formas y formatos. Sin embargo por norma general todos ellos comparten algunos elementos básicos.

En este sentido consta de un tema principal sobre el cual trata el cuadro en cuestión, uno a varios subtemas entre los que se va a dividir y que se van a comparar y luego varios elementos de comparación o variables, cuyos valores serán lo que difieran o se asemejen entre sí.

Por ejemplo, podemos comparar las diferencias entre los principales componentes de la escuela psicoanalítica y psicodinámica como tema utilizando a los autores Freud y Jung como subtemas y aspectos como la noción de pulsión, los tipos de inconsciente, la centración en lo culturalmente heredado, la importancia dada a la líbido y a lo sexual, la interpretación de los sueños, el tipo de psicoterapia y técnicas empleadas o el desarrollo de la personalidad como variables a comentar.

Dos tipos básicos

Los cuadros comparativos pueden realizarse de maneras muy diferentes, de tal manera que podrían realizarse muy diversas clasificaciones al respecto de aspectos como la forma. Sin embargo, si tenemos en cuenta el tipo de información que emplean, principalmente podemos encontrar dos grandes tipos.

Cuadro comparativo cualitativo

Consideramos cualitativas a todas aquellas informaciones que no pueden operativizarse o que no han sido operativizadas antes de generar el cuadro comparativo. Así, consta principalmente de información de tipo descriptivo en el cual no pueden percibirse matices como el grado en que se da determinada variable. Aunque fácilmente entendibles, puede dar lugar a diferentes interpretaciones de la información.

Cuadro comparativo cuantitativo

Se consideran como tales todos aquellos cuadros comparativos en los cuales los parámetros de las variables han sido operativizados y cuantificados, de tal forma que se puede trabajar con dicha información de tal manera que se proporcione información sobre las relaciones numérico-matemáticas entre variables. Más técnicos y suelen requerir mayor trabajo, pero también son más subjetivos y menos dados a la malinterpretación.

Un ejemplo

A continuación y de cara a poder observar un caso sencillo de cuadro comparativo, veremos uno con el tema de los tipos de rima.

Cuadro comparativo

Referencias bibliográficas:

  • Fink, A. (2005). How to Conduct Surveys. Thousand Oaks: Sage Publications.