Un tipo de folleto muy usado para promocionar productos y servicios.

El tríptico es un tipo de documento impreso que está dividido en tres partes (de ahí su nombre) y que contiene información básica para promocionar marcas, productos o servicios.

A diferencia del resto de recursos gráficos utilizados en marketing y publicidad, el tríptico contiene una cantidad relativamente grande de ideas, datos y contenido en general, y no apela tanto a las emociones, sino que responde a la necesidad de sintetizar información. De esta manera, se utiliza todo el espacio disponible en las dos caras del folleto para mostrar datos que la persona puede consultar una y otra vez, como si fuese un pequeño manual.

En este artículo veremos cuáles son las características que definen al tríptico, cuáles son sus partes y funciones, y cómo se hace. Pero antes, empecemos por lo más básico.

¿Qué es un tríptico?

Tal y como hemos visto, un tríptico es fundamentalmente un folleto promocional o con un fuerte componente corporativo (excepto en los casos en los que se usa como soporte para una obra de arte, como veremos), plegado en 3 partes (al tener un par de plisados, esto es, una pareja de puntos en los que el papel se dobla) e impreso por ambas caras.

Normalmente, los plisados siguen un eje vertical, perpendicular con respecto al sentido de las líneas de texto. Así, cada una de las partes del tríptico que queda entre los plisados forma columnas de párrafos separadas de las del otro lado del pliegue.

Como los trípticos tienen en realidad 6 caras al estar plegados en 3 partes, pueden contener mucha información, lo cual va más allá de la lógica de llamar la atención de los posibles clientes (lo cual es el objetivo fundamental de muchas piezas publicitarias convencionales) y contribuye a que sea el potencial cliente quien se involucre de manera activa en la lectura del texto y la examinación de las imágenes que acompañan la parte escrita.

Tipos de tríptico

Este es un resumen de los tipos de tríptico que existen.

1. Tríptico publicitario

Este tipo de tríptico tiene como objetivo convencer al lector de comprar o seguir comprando un producto o servicio.

Normalmente son obtenidos en salas de recepción de entidades que tienen alguna relación o afinidad con la entidad que encarga la producción del tríptico, dado que se entiende que quienes frecuentan esos espacios son especialmente propensos a interesarse por aquello de lo que habla el folleto. Será este el formato de tríptico en el que nos centraremos más.

2. Tríptico propagandístico

Este es menos común que el publicitario, pero su objetivo es similar: también se intenta convencer. Sin embargo, aquello de lo que se quiere convencer no es la compra de un producto o servicio, sino la adopción de un sistema ideológico determinado más o menos general.

Por ejemplo, un folleto de estas características puede intentar convencer a las personas de la necesidad de presionar al gobierno para que haya más financiación para la sanidad pública, o puede dar argumentos a favor del anarquismo en general.

3. Tríptico informativo

En este caso el componente persuasivo del tríptico pierde importancia, y la gana la necesidad de informar de algo a los lectores. Sin embargo, normalmente también en este documento se intenta persuadir, aunque sea ofreciendo una imagen embellecida de la entidad que encarga su producción o de la que habla el texto.

Este tipo de servicios suelen estar dentro de las instalaciones de un recinto que se puede visitar: museos, galerías de arte, ruinas preservadas y expuestas al público, etc.

4. Tríptico artístico

Este tipo de tríptico puede adoptar cualquier forma, porque como tal es solamente el soporte material en el que se realiza una obra de arte.

Aquí se incluyen tanto los trípticos hechos sobre materiales rígidos asociados a la iconografía religiosa de ciertas confesiones (como por ejemplo la Iglesia Ortodoxa de la Europa del Este) como algunos fanzines realizados de manera más o menos amateur en las sociedades occidentales, divididos en viñetas que narran una historia.

Partes que lo conforman

Una manera de comprender fácilmente cuáles son las características básicas del tríptico es conocer las partes que lo constituyen. Estas no son muy diferentes de las que conforman la estructura básica de la mayoría de textos en ficción y en no ficción, pero en este caso toman ciertos matices, dado que se aplican a un material que normalmente es perteneciente al mundo del marketing que, si bien contiene bastante texto, sigue apoyándose mucho en la imagen para agradar y llamar la atención.

Así, las partes del tríptico son la siguientes.

1. Portada

La portada es el principal elemento visual que se utiliza en el diseño del tríptico para llamar la atención. Los especialistas en marketing y diseño saben que gran parte del poder persuasivo de este folleto dependerá única y exclusivamente en la calidad de este primer componente del tríptico, y por eso cuidan mucho sus detalles.

La portada debe ser percibida como una pieza única y de fácil comprensión en sus partes gráficas y textuales, de manera que no se necesite mucho esfuerzo para saber en cuestión de muy pocos segundos qué tipo de contenidos hay en el folleto. Del éxito que se tenga en ello dependerá que más o menos gente empiece a leer.

2. Introducción

La introducción está situada en el reverso de la portada, y al igual que esta, también pretende despertar el interés de los lectores; sin embargo, aquí la herramienta es el texto, y no tanto la imagen (si bien también puede estar presente).

Se suele utilizar un estilo de redacción que resulte atrayente, y no solo correcto o informativo. De esta manera, se contribuye a que los potenciales clientes o consumidores entren en la mentalidad de quien va a dedicar al menos un poco de tiempo a leer lo que contiene el tríptico, yendo un paso más allá de lo conseguido en la portada.

3. Desarrollo

En el desarrollo se incluye toda la información sintetizada que no apareció ya en la introducción. En este caso, esta información puede estar dividida en secciones, ya que si bien en la introducción se intentaba no interrumpir demasiado el curdo de la lectura para “enganchar” a los lectores, aquí tiene más sentido clasificar las partes del texto según sus áreas temáticas, dado que hay más ideas que transmitir.

4. Datos de contacto

Normalmente, en la parte final del tríptico (situada en la parte del folleto que queda más alejada de la portada) se añaden los datos de contacto y, muchas veces, un “call to action” animando a los lectores a contactar con la entidad promocionada o a comprar sus servicios y/o productos.

En el caso de los trípticos de carácter más propagandístico que publicitario, también se suele añadir un pequeño texto a modo de conclusión, recapitulando el contenido visto hasta ese momento y ofreciendo una visión más simplificada de la postura ideológica a tomar ante cierto tema de interés público.

Referencias bibliográficas:

  • El tríptico: qué es, para qué sirve y cuáles son sus ventajas. Imprimir Folletos y Posters. En: http://imprimirfolletosyposters.es.
  • Landa, R. (2018). El diseño en la publicidad. Generar ideas creativas. Madrid: Grupo Anaya.
  • Lupton, E. (2016). Diseño gráfico. Nuevos fundamentos. Barcelona: Editorial Gustavo Gili.
  • Muller-Brockmann, J. (2012). Sistemas de retículas: Un manual para diseñadores gráficos. Barcelona: Editorial Gustavo Gili.
  • Philip, K. (2016). Dirección de Marketing. Madrid: Grupo Anaya Publicaciones Generales.
  • Poulin, R. (2018). Fundamentos del diseño gráfico. Los 26 principios que todo diseñador debe conocer. Barcelona: Promopress.