Una parte del encéfalo muy importante. Wikimedia Commons.

La serotonina es un neurotransmisor cerebral muy implicado en la regulación emocional y en la conducta agresiva. Los núcleos del Rafe, situados en el tronco encefálico, es la zona con más serotonina del encéfalo, y donde ésta se segrega.

En este artículo conoceremos con detalle estos núcleos a nivel anatómico, sus funciones y cómo la serotonina afecta a nuestro comportamiento.

¿Qué son los núcleos del Rafe?

La palabra “Rafe” proviene del griego, y se refiere a una cresta que separa dos zonas simétricas de un órgano o tejido. El núcleo o núcleos del Rafe es un conjunto de grupos de neuronas que se encuentran en la línea media del tronco del encéfalo.

En concreto, los núcleos del Rafe son una región del cerebro humano donde se sintetiza y fluye la serotonina, un neurotransmisor cerebral con un efecto inhibidor en el cerebro; la serotonina actúa sobre los receptores situados a nivel de la amígdala y contribuye a frenar la conducta agresiva. Su disminución implica un aumento de la respuesta agresiva en el ser humano.

Así, el sistema serotoninérgico se origina en los núcleos del Rafe; estos núcleos conforman una amplia red organizada en el tallo cerebral.

Por otro lado, los núcleos del Rafe forman parte de la formación reticular, una de las zonas más primitivas del encéfalo, encargada de controlar los ritmos de sueño.

¿Dónde se encuentran?

Cada uno de los núcleos del Rafe serotonérgicos se sitúan junto a la línea media del tronco del encéfalo. Vamos a conocer esta zona del cerebro:

1. Tronco encefálico

Los núcleos del Rafe se encuentran en el tronco encefálico. El tronco o tallo encefálico es la región responsable de las "reacciones emocionales" del ser humano, e incluye otras estructuras como el puente, el cerebelo, la formación reticular y el locus coeruleus. En el ser humano, estas estructuras primitivas permanecen activas como mecanismos vitales de alerta para la supervivencia, y también para mantener el ciclo del sueño-vigilia y la respiración.

El tronco del encéfalo, a su vez, se constituye de varias zonas muy importantes como el mesencéfalo, el puente y el bulbo raquídeo. Además de lo anterior, también se encarga de comunicar la médula espinal y los nervios de la periferia con las diferentes zonas del encéfalo.

Funciones de los núcleos

Como ya hemos visto, la principal función de los núcleos del Rafe es la síntesis de serotonina, neurotransmisor principal para que el sistema nervioso funcione correctamente. Vamos a ver algunas de las funciones más importantes de estos núcleos:

1. Regulación anímica: la serotonina (SA)

La serotonina regula el estado de ánimo, y lo hace controlando emociones negativas como el miedo, la agresividad o la ansiedad. Por otro lado, su falta o reducción puede desencadenar trastornos como la depresión.

Una vez sintetizada la serotonina en los núcleos del Rafe, ésta se envía al resto del sistema nervioso, donde cumple sus funciones. La serotonina mantiene y regula el estado de ánimo, y controla ciertas conductas agresivas (también en animales). Algunos medicamentos, como los ISRS (antidepresivos), inhiben la recaptación de la serotonina, haciendo que ésta aumente sus niveles de concentración en el cerebro; todo ello implica que los estados depresivos mejoren (es decir, mejoran el estado de ánimo). Es por esto que se usan con frecuencia para tratar la depresión (junto a otros potenciadores de la serotonina como los antidepresivos tricíclicos, los IMAO, etc.).

Por otro lado, debemos saber que los núcleos del Rafe contienen otro tipo de neuronas, no sólo las serotoninérgicas.

2. Ciclos de sueño-vigilia

Los núcleos del Rafe también están involucrados en la regulación de los ciclos de sueño-vigilia, trabajando de forma sincronizada con el hipotálamo, con el que llevarán a cabo una retroalimentación sobre los niveles de alerta y vigilia, produciendo consecuentemente más o menos serotonina.

3. Inhibición del dolor

Además, los núcleos del Rafe (sobre todo el núcleo magnus y el núcleo dorsal), se encuentran implicados en los procesos de inhibición del dolor.

4. Conducta agresiva

Como hemos visto, la conducta agresiva tiene que ver con los niveles de serotonina (a más serotonina, menos conducta agresiva). Numerosas estructuras intervienen en el despliegue y control de dicha conducta, como los sistemas sensoriales (inicialmente), el tálamo (que recibe la información) y la amígdala (donde culmina la información).

Anatomía de los núcleos del Rafe

Los núcleos del Rafe se dividen en seis pequeños núcleos. Algunos de ellos se ubican en la zona rostral (más cerca de la zona superior del tronco encefálico), mientras que otros se sitúan en la zona caudal (la zona más baja).

Concretamente, el 85% de las neuronas serotoninérgicas cerebrales se encuentran en la zona rostral. Dicha zona está compuesta por el núcleo del Rafe pontis y el núcleo central superior, en la zona del puente, y por el núcleo del Rafe dorsalis, en la zona del mesencéfalo.

Todos estos núcleos se conectan con las zonas del cerebro donde se llevan a cabo las funciones superiores (como las zonas frontales), aunque las neuronas del núcleo dorsalis se conectan con numerosas áreas cerebrales como la corteza orbitofrontal o el hipotálamo (este último controla el funcionamiento del sistema nervioso, entre otras funciones).

Referencias bibliográficas:

  • Calzada, A. (2004). Algunos aspectos de interés sobre la violencia y el maltrato infantil. Rev Cubana Med Gen Integr; 20(5-6).
  • Rosenweig, M.R.; Breedlove, S.M; Watson, N.V. (2005). Psicobiología: una introducción a la neurociencia conductual, cognitiva y clínica. Barcelona: Ariel.
  • Carlson, N.R. (2005). Fisiología de la conducta. Madrid: Pearson Educación.