Las empresas no son entes aislados del mundo, sino que se encuentran inmersas dentro de un sistema repleto de variables muy diferentes.

Por ello, es importante tener en cuenta las particularidades del entorno en el que una compañía está operando, pues resultará fundamental para poder determinar cuáles son las operativas más eficientes en cada caso. Vamos a analizar este hecho a través del concepto de macroambiente de la empresa.

¿Qué es el macroambiente de la empresa?

Cuando hablamos del macroambiente de la empresa, nos estamos refiriendo al conjunto de todos los factores que conforman el entorno de la misma y que de alguna manera está conectado con sus procesos, de una manera directa o bien indirecta. Por lo tanto, esta agrupación de elementos contendrá algunos que beneficien a la empresa y otros que dificulten su funcionamiento.

Y es que dentro del macroambiente de la empresa vamos a encontrar factores de todo tipo, como son los de corte político, los sociales, los referidos a la población con la que opera la compañía, los referentes a las tecnologías utilizadas, por supuesto los referidos al contexto económico, y más. Analizaremos todos ellos más detalladamente posteriormente.

La característica común de todos estos elementos es que son ajenos a la propia empresa en el sentido en que sus condiciones vienen dadas y no pueden ser modificadas por ella. Por el contrario, lo que debe hacer es adaptarse, aprovechando aquellos factores que le sean beneficiosos y adoptando políticas que le permitan amortiguar o incluso evitar los efectos de aquellas que sean potencialmente perjudiciales.

Observamos, pues, la delicada relación que existe entre el macroambiente de la empresa y su propio funcionamiento y viabilidad. Por lo tanto, se torna fundamental que los directivos conozcan en profundidad el entorno de su negocio y así puedan favorecerse del mismo o evitar sus posibles peligros, en la medida de lo posible, diseñando estrategias a tal efecto en los departamentos correspondientes.

Partes de la macroambiente de la empresa

Ya señalábamos que el macroambiente de la empresa se compone de tipos de elementos muy diferentes, y para cada uno de ellos, la compañía tendrá que establecer los procedimientos adecuados que le permitan extraer el máximo provecho de la situación o bien reducir el riesgo todo lo que sea posible, en función de si el factor es beneficioso o desfavorable.

A continuación desglosaremos los principales tipos en los que se pueden agrupar todos los elementos que conforman el entorno de las compañías, o lo que es lo mismo, el macroambiente de la empresa.

1. Demografía

Una de las primeras consideraciones que deben hacerse incluso antes de crear un negocio, es analizar todo lo relacionado con la población a la que se va a dirigir el producto o servicio ofertado. Es decir, debemos conocer en profundidad las características demográficas del grupo de potenciales consumidores.

Por ello, la viabilidad de una empresa dependerá de una correcta interpretación de una correcta identificación de las demandas de las personas de un determinado lugar. En ese sentido, la empresa deberá analizar cuál es el segmento poblacional adecuado al que debe enfocarse y si las características demográficas de una región se adecúan a dicha predicción.

Por lo tanto, el primer factor a tener en cuenta respecto al macroambiente de la empresa será el demográfico. Algunos ejemplos son los diferentes grupos de población que podemos encontrar en una ciudad, en la periferia de la misma, en zona rural, en la costa, en una u otra comunidad autónoma o cualquier otro condicionante que pueda alterar la distribución de la población.

Si el producto comercializado por la empresa está destinado a personas de una edad o características muy concretas, lo lógico es que todos los esfuerzos vayan destinados a acercar ese producto a las zonas donde más abunden los individuos de ese determinado círculo.

2. Tecnología

Continuando con el segundo de los factores del macroambiente de la empresa, encontramos ahora todo lo referente a la tecnología y a las posibles innovaciones que puedan producirse en este ámbito. En ese sentido, la compañía deberá estar constantemente informada de dichos cambios para así poder adaptarse a ellos y beneficiarse cuando sea posible.

El lanzamiento de un nuevo dispositivo o de un nuevo programa puede suponer una ventaja competitiva para la empresa que sea más rápida en implementar dicha mejora, pudiendo llegar a aumentar su cuota de mercado, en detrimento de otras compañías que no hayan sido tan veloces a la hora de mejorar sus procedimientos haciendo uso de las nuevas oportunidades tecnológicas.

Algunas de las aportaciones de la tecnología pueden conllevar ligeras mejoras, pero otras pueden suponer una cuestión misma de viabilidad, si cambian el paradigma de los modos de proceder de las empresas de un sector determinado. En ese caso, no solo se trata de ser rápidos en asumir el cambio, sino de hacerlo para no ver seriamente comprometida la capacidad competitiva del negocio por haber quedado totalmente obsoletos en los procedimientos.

Un caso extremo y por lo tanto muy evidente puede ser el que supuso la generalización del uso de internet en todos los ámbitos, incluido el empresarial. En ese caso, las empresas que tardaron un poco más en adaptarse, o bien no lo hicieron, y perdieron las ventajas de algo tan básico como puede ser el envío de correos electrónicos de manera instantánea, pudieron incluso desaparecer frente a sus competidoras.

3. Sociedad

Otro grupo de factores que ocupan una posición importante dentro del macroambiente de la empresa son los sociales. En contraposición a las características demográficas que veíamos anteriormente, los factores sociales son más cambiantes y volubles. Una compañía puede aprovechar las características de una determinada sociedad a su favor, pero también puede tratar de influir para modificar dichas características.

Obviamente, el poder lograr un efecto tan poderoso solo está al alcance de marcas de renombre que tengan una posición de poder en el mercado y cuenten con una gran cuota de consumidores con un alto grado de fidelización.

Hoy en día, las redes sociales son una herramienta indispensable para cualquier compañía, tanto para establecer una presencia a nivel social, como para relacionarse de una manera directa con los consumidores como para poder escucharles y saber lo que piensan y lo que necesitan. Por tanto, son la vía perfecta para descubrir el potencial de los factores sociales del macroambiente de la empresa y poder utilizarlos a favor de la misma.

Las redes favorecen que todo ocurra y se comente de una manera fugaz. Por ello es imprescindible que los responsables de la gestión de los perfiles de la empresa en cuestión sean rápidos y astutos para saber qué movimientos o temáticas pueden suponer una vía para publicitar los productos, aumentar la reputación o generar un contenido que pueda llegar a viralizarse entre los potenciales consumidores.

4. Economía

El cuarto grupo de factores del macroambiente de la empresa es el referente a la economía. Resulta obvio que la situación económica del entorno en el que se encuentre una determinada corporación, va a tener una influencia directa sobre el rendimiento de la misma. Situaciones como una crisis generalizada o incluso una recesión, podrán ser absolutamente nocivas para una empresa.

En estos casos, las compañías deberán tomar medidas que les permitan sortear el difícil momento, aprovechando sus recursos de la manera más eficiente posible. Igualmente, si el contexto económico es favorable y la región o el país experimentan un crecimiento, también podrá repercutir en las políticas de las empresas, que podrán realizar más inversiones, a sabiendas de que la situación lo permite ya que los riesgos son menores.

5. Política

Los factores políticos cerrarían el listado que conforma el macroambiente de la empresa. Aunque muchas empresas se muevan en un sistema de libre mercado, lo cierto es que existen multitud de leyes y normas que han de cumplir, por lo que estas serán unas condiciones primordiales a la hora de tomar decisiones empresariales, en un sentido u otro.

Además, dichas políticas no tienen por qué ser fijas, ya que desde las diferentes administraciones se legisla constantemente. Por ello, toda organización debe prestar atención a los cambios legislativos que se produzcan en el contexto regional, nacional e incluso internacional, de cara a anticiparse a la posible introducción de nuevas leyes que puedan afectar a la empresa.

Los factores políticos están íntimamente ligados a los económicos que veíamos en el punto anterior. Por ello, ante una determinada situación económica, es muy probable que el gobierno de turno decida adoptar unas determinadas políticas para aprovechar o bien paliar los efectos provocados. Es por ello que este es un grupo de factores de vital relevancia cuando hablamos del macroambiente de la empresa.

Referencias bibliográficas:

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