El proceso de cambio que conlleva vivir en otro país es una situación que cualquiera puede apreciar como desestabilizadora a nivel psicológico.

Diferentes son los motivos en los cuales las personas deciden trasladarse de un territorio a otro, emigrar (mejoras en la estabilidad personal, búsqueda de oportunidades, dificultades en el país de nacimiento), y este cambio trae consigo un conjunto de elementos que es importante tener en cuenta. 

Emigrar, un reto exigente 

Emigrar sin la preparación adecuada puede tener como resultado una pobre adaptación al nuevo sitio, sentimiento de culpa, sentimiento de tristeza expresada en sensación de vacío, desánimo y frustración por no comprender qué está sucediendo son algunos de los elementos que pueden hacer dificultoso la transición. 

Es por esto que es importante tener en cuenta los siguientes tres aspectos a considerar.

1. Autoconciencia: conocerse a uno mismo para afrontar los momentos duros

Desde la teoría de la inteligencia emocional, la autoconciencia es el punto clave para sobreponerse y ser exitoso en cualquier situación, básicamente es reconocer que se está sintiendo en el momento (alegría, tristeza, culpa) y cuál es el motivo de esta emoción, conocerse a si mismo facilitara la readaptación social y cultural en el nuevo contexto, comprender y sentir permitirá un manejo adecuado de nuestras emociones promoviendo los sentimientos placenteros.

Es natural que en algunos casos existan sentimientos de soledad, debido al distanciamiento físico de familiares y sitios de costumbre, tristeza y nostalgia por el deseo de ver a seres queridos o estar en lugares habituales anteriormente. Comprender estos sentimientos es permitir que se mantengan en un tiempo menor, preguntas como: ¿qué estoy sintiendo y que motivo tengo para sentirlo? ¿Qué es lo que siento que me hace falta? ¿Qué puedo hacer para mejorar mi estado de ánimo?

2. Abrirse al nuevo ambiente humano y físico y disfrutar de las situaciones novedosas

En un estudio llevado a cabo por Pacheco A, Luca I, y cols en 1984 con jóvenes puertorriqueños, desarrollaron las fases que desprende el proceso de adaptación en otro país.

A. Fase de fusión entre el yo y el ambiente

La primera de estas es la fase de fusión entre el yo y las demandas del medio ambiente: esta fase sugiere la capacidad de ser flexibles y ceder a las demandas del medio ambiente, en esta etapa se puede probar con nueva vestimenta, haciendo diferentes actividades o experimentando gustos e intereses nuevos, adaptándolo a tus valores y personalidad.

B. Fase de diferenciación de conflicto

La segunda es la fase de diferenciación de conflicto o su aislamiento del ambiente receptor, sugiere una crítica abierta al nuevo entorno considerando un posible aislamiento del ambiente y la sociedad en que se encuentran. En este sentido los cambios de cultura en general representan un reto para los emigrantes que en ocasiones se les dificulta asimilar y acomodar en su propia estructura personal.

Identificar qué nos causa confianza y agrado del ambiente en el que estamos propiciará el descubrimiento de uno mismo. Por otra parte ampliar las experiencias y aprendizajes enriquecerá la visión con la que se perciba el mundo.

C. Fase de integración jerárquica

La última es la fase de diferenciación e integración jerárquica, luego de encontrar situaciones y lugares donde es posible sentirse en confianza y cómodo, por ejemplo, algún trabajo en particular, alguna actividad deportiva o algo tan sencillo como una plaza a las que sea agradable ir. Cualquier alternativa que se encuentre permitirá la integración de un nuevo modelo de visión del panorama, y como resultado tendremos beneficios como el aumento de la autoestima, el desarrollo personal encontrando nuevas forma de pensar, sentir y vivir.

3. Pensar positivamente 

Como se comentaba anteriormente, la adaptación a otro país puede percibirse como desestabilizadora, representa la caída de un paradigma de costumbres y hábitos que se mantenían habitualmente. Es por esto que en el proceso se van a desencadenar situaciones que dependiendo de cómo las percibamos nos van a afectar en menor o mayor grado (dificultades para conseguir empleo, cambio de dieta o alimentación, estrés y ansiedad o limitaciones eventuales).

La teoría del pensamiento positivo ofrece poder mejorar y situarnos en el éxito de nuestros planes con mayor facilidad. Pensar positivamente es evaluar objetivamente la realidad siendo capaces de encontrar soluciones y alternativas distintas a cada reto, el pensar desde este enfoque permite ser consciente de las debilidades pero dirigirá la atención a los beneficios, a las enseñanzas y aprendizajes de cada situación. Permitiendo el acercamiento la motivación, la predisposición a toma de decisiones adecuadas, y en general a una actitud conveniente ante el nuevo cambio. Con esta visión todos los obstáculos serán oportunidades para mejorar.

De esta forma podemos encontrar en las dificultades de empleo una oportunidad de ampliar el panorama, ser explorador de ideas creativas, ser emprendedor en lo que te agrada y encontrar la manera de ser exitoso.

El proceso de cambio migratorio representa un reto que pocas personas se atreven a tomar, es por esto que quien se aventura a vivir una experiencia como la adaptación a la residencia en un nuevo país debe estar dispuesto a adquirir las habilidades y capacidades como para salir airoso de la experiencia. Si estás pasando por una situación de adaptación a otro país debes considerar que eres una persona emprendedora y que, probablemente, tu aventura te traerá extraordinarias experiencias y momentos.