Hay muchas personas que, quizás por la influencia que han tenido las obras de Sigmund Freud, creen que la Psicología se encarga de desentrañar los secretos de algo que solemos llamar "mente". De hecho, muchos de los que rechazan totalmente las ideas psicoanalíticas nacidas con Freud a la práctica siguen creyendo que la mente es una entidad que, a pesar de permanecer oculta dentro del cráneo humano, es la causa de todos nuestros comportamientos, el timonel de nuestros movimientos, pensamientos y emociones.

Esta idea, que incluso puede parecer obvia, no es compartida por todos los psicólogos. Los que pertenecen a la corriente conductista, famosa por investigadores como B. F. Skinner o John B. Watson, hicieron famosa la idea de que la mente humana es una caja negra, una metáfora que da la idea de representar algo misterioso, imposible de abrir para ser explorado. Sin embargo, esto es un mito, y de hecho desde el conductismo se ha entendido por caja negra no es eso.

La metáfora de la caja negra no significa que la mente no puede ser estudiada tal y como se estudiaría un animal muerto. Lo que significa es que la mente no existe.

¿Qué es la caja negra para los conductistas?

Para entender lo que viene a continuación hay que tener clara una cosa: la corriente psicológica del conductismo, aparecida a inicios del siglo XX y dominante en muchos países del mundo hasta los años 60, se define por su preocupación en definir el comportamiento humano como un proceso operacional, algo que con los instrumentos adecuados puede ser medido objetivamente.

Eso significa que los conductistas, a diferencia de otros psicólogos basados en la metafísica, empezaban por analizar lo observable: los patrones de conducta de humanos y animales no humanos. A partir de estos eventos planteaban hipótesis que intentaban utilizar para predecir el comportamiento y, en la medida de lo posible, influir en él.

Principalmente, la figura de la caja negra es utilizada para representar lo que hay entre un input (un estímulo que recibe la persona o animal) y el output (el comportamiento que realiza la persona o el animal). Si pensamos por ejemplo en el acto de premiar a un perro con una golosina, e input es la golosina y el output es la propensión a volver a realizar la acción que antes le ha servido para ganar ese premio.

Así pues, lo que hay entre el estímulo y la reacción no se conoce, solo se sabe que hay una mecánica que vincula el input con el output. Ahora bien... ¿significa eso que la caja negra es insondable? La respuesta es no.

La caja negra se puede abrir

La idea es que la caja negra solo lo es mientras se mantenga determinado nivel de análisis entre un tipo de estímulos y un tipo de respuestas. Si elegimos estudiar la relación entre el hecho de recibir una golosina y la consecuencia de actuar de determinada manera a raíz de lo anterior, lo que ha ocurrido entre esas dos fases no se conoce, pero tampoco es necesario conocerlo para generar conocimiento en ese momento. No hay nada que sugiera que más adelante no se pueda saber lo que ha ocurrido "ahí dentro".

A fin de cuentas, el conductismo se basa en las corrientes filosóficas que nacieron con el positivismo, y eso significa que no se dedica tiempo a discutir sobre la posibilidad de que existan elementos no físicos dirigiendo la conducta. Si algo de lo que ocurre en nuestro comportamiento no se puede investigar en un momento dado no es porque sea algo "espiritual" y por definición imposible de observar o de medir, sino porque o no se dispone de los medios para hacerlo o no interesa estudiarlo directamente.

Por mucho que la caja negra sea misteriosa, sigue siendo algo material, y por consiguiente participa en la cadena de causa-efecto del mundo en el que vivimos; no hay nada en ella que aparezca de la nada, todo tiene un origen en eventos medibles y observables que ocurren a nuestro alrededor o dentro de nosotros mismos.

Es por eso que para el conductismo la mente como entidad aislada del resto y generadora de conducta, no existe. En todo caso hay procesos mentales (que ocurren en el encéfalo), cuya existencia está totalmente condicionada por otros procesos que no son mentales y que son tan normales y corrientes como un tímpano vibrando o unas gotas de agua cayendo sobre la piel. Y es por eso también que B. F. Skinner, poco antes de morir, acusó a los psicólogos cognitivistas de ser "creacionistas de la psicología", dando a entender que para ellos hay una fuente de conducta sin un origen determinado.

En definitiva, quienes crean que la caja negra es una metáfora utilizada por los conductistas para admitir a regañadientes que necesitan una alfombra bajo la que acumular sus dudas incontestables se llevarán una decepción.