Las principales diferencias entre la Psicología y la Filosofía

Es fácil confundir entre ellas psicología y filosofía, quizás porque ambas pueden ser aplicadas en una gran variedad de ámbitos y abordan temáticas que van más allá de lo que es material y constante en el tiempo. Existe una vaga noción de que desde ambas se pueden emitir consejos y proponer normas, guías de conducta y lecciones de vida, pero saber dónde empieza el campo de estudio de una y dónde termina el de la otra no es tan sencillo.

Sin embargo, eso no significa que no existan líneas claras que separan cada uno de sus reinos de investigación y aplicación. Aquí propongo seis diferencias entre la psicología y la filosofía que pueden servirte para orientarte mejor en este tipo de cuestiones.

Filosofía y psicología: diferentes realidades, distintos modos de estudio

1. Se aprenden de manera distinta

La enseñanza de la psicología se basa en metodologías en la que están incrustadas herramientas muy específicas y que van mucho más allá de la lectura cuidadosa de textos: experimentación con voluntarios, observación de partes del cuerpo con microscopio, uso de programas estadísticos, etc.

La filosofía, si bien también puede servirse de ciertos instrumentos como los nombrados, no cuenta con un consenso tan amplio en lo relativo a qué metodologías seguir.

2. En ellas se investiga con distintas metodologías

Una de las principales diferencias entre psicología y filosofía se encuentra en la metodología que se utiliza en cada una. La filosofía está independizada del método científico, ya que trabaja más bien con las categorías conceptuales y la relación que se establece entre ellas, y por lo tanto puede servirse de prácticamente cualquier instrumento y método para sus investigaciones. La psicología, en cambio, se apoya en el empirismo para desarrollar hipótesis sobre el comportamiento y la percepción del ser humano. Por ello, la investigación cuantitativa (especialmente la experimental) y la estadística son de gran importancia en la investigación psicológica, lo cual significa que dar pequeños pasos en el conocimiento de la psique resulte caro e involucre a muchas personas.

3. Sus objetivos son distintos

Clásicamente, la filosofía ha tenido fines intelectuales, y su mayor meta ha sido la creación de categorías y sistemas filosóficos que sirvan para explicar de la mejor forma posible la realidad (o realidades). La filosofía tiende a estudiar un todo, más que componentes específicos de la realidad. También puede servir como herramienta de emancipación colectiva, tal y como proponen algunas corrientes filosóficas herederas del marxismo, y por lo tanto aborda la utilidad de ciertos marcos culturales e interpretativos para entender la realidad.

La psicología, a pesar de tener infinidad de aplicaciones, acota un objeto de estudio más específico: la conducta humana y su dimensión emocional y subjetiva. Por eso, sus hipótesis y teorías parten siempre del cuerpo humano o la subjetividad de las personas, en solitario o en relación las unas con las otras. Casi nunca aborda la búsqueda de una realidad totalmente ajena a la existencia de las personas, algo que históricamente ha se ha dado en algunas propuestas filosóficas.

4. Utilizan lenguajes diferentes

Gran parte de la psicología consiste en la investigación por medio del método científico, y por ello busca bases empíricas que la ayuden a proponer modelos teóricos bien recibidos por la comunidad científica. Como consecuencia, constantemente se está buscando el acuerdo en el significado de las palabras, para agilizar la investigación en ciertas áreas y que varios investigadores de varias zonas del mundo puedan colaborar en una misma línea de investigaciones.

La filosofía, en cambio, puede encontrarse en sistemas filosóficos formulados por una sola persona. Es por eso que las principales personalidades en filosofía utilizan un lenguaje personal e idiosincrático, no consensuado con los demás, y una misma palabra o expresión puede significar cosas muy distintas dependiendo del filósofo o filósofa que las formule. Los estudiantes de filosofía necesitan dedicarle mucho tiempo de estudio a cada uno de los autores antes de llegar a entender a lo que se refieren en cada caso.

5. La filosofía lo empapa todo, la psicología es específica

La filosofía provee a todas las ciencias de las categorías analísticas desde las cuales estudiar la realidad, mientras que no tiene por qué verse afectada por los descubrimientos científicos. Pero la filosofía va más allá de la ciencia y empezó a existir antes que esta. De hecho, al escribir este texto estoy haciendo algo más parecido a la filosofía que a la psicología, porque estoy decidiendo desde qué perspectiva abordar cada uno de los conceptos, qué aspectos resaltar y cuáles omitir.

La psicología científica, como forma parte de una de las distintas capas de la ciencia, está atravesada por estos debates filosóficos que no tienen por qué formar parte de la materia que pretende estudiar.

6. La filosofía aborda la moral, la psicología no

La filosofía quiere explicar todo lo que pueda ser explicado, y esto incluye el estudio de las maneras correctas de comportarse. Es por eso que muchas de las grandes mentes pensantes de esta disciplina se han ofrecido sus maneras de entender las categorías de "lo bueno" y "lo malo".

La psicología se mantiene al margen de este tipo de debates y, en todo caso, dará información sobre qué tipo de comportamientos pueden ser de utilidad para acercarse a una meta. Además, es posible que un investigador o investigadora investigue los fundamentos psicológicos que hay detrás de los diferentes tipos de moral en diferentes culturas, pero no estudiará la moral en sí sino sus orígenes. Además, las aportaciones provenientes de la psicología pueden ser aprovechadas para proponer el establecimiento de escalas éticas y teorías de la moral.

Si tienes curiosidad por saber en qué se parecen la Psicología y la Filosofía, te recomendamos que eches un vistazo a este artículo