Así han sido las propuestas para explicar esta orientación sexual. Pixabay.

La pregunta por las causas de la homosexualidad ha estado presente en distintos discursos e investigaciones cientificas y filosóficas a lo largo de la época moderna. Herederas de las concepciones más tradicionales y conservadoras del medievo que marcaron los inicios de la ciencia moderna, las interrogantes sobre las “minorías” sexuales se han abordado y reformulado de manera importante desde distintas perspectivas.

En este artículo haremos un breve repaso por algunas de las principales teorías científicas que se han preguntado sobre las causas de la homosexualidad. Así mismo reflexionamos sobre las implicaciones de preguntarse constantemente sobre las causas de lo que se representa como “lo diferente”.

¿Sobre qué causas nos preguntamos?

En el año de 1973, la Asociación Americana de Psicología publicaba la segunda versión de los manuales diagnósticos y estadísticos de las enfermedades mentales, con la intención de unificar las miradas clínicas sobre lo que se considerada un trastorno. En esta versión se incluye un cambio importante con respecto a la anterior: la homosexualidad se retiraba del compendio de trastornos, con lo cual, dejaba de ser considerada una patología mental.

Este fue solo un primer paso, en parte como consecuencia de las movilizaciones sociales de los propias personas homosexuales. Por su parte, la organización mundial de la salud retiró a la homosexualidad de su Clasificación Internacional de las Enfermedades hasta la década de los 90’s. Y fue hasta la primera década del año 2000 cuando la APA emitió una declaración oficial en donde aseguraba que no existía validez científica en las “terapias correctivas” de la homosexiualidad que seguían implementandose en distintos lugares.

Ninguna de estas medidas parece haber resuelto la duda de muchos científicos y no científicos sobre por qué hay personas no heterosexuales (y por lo mismo, no han terminado del todo con la necesidad social de “corregirla” o expulsara).

La pregunta por “lo diferente”

Tal como ocurre con otros “grupos minoritarios” (en quienes se resalta de manera importante la diferencia ante los grupos hegemónicos), la pregunta sobre qué es lo que origina dicha diferencia no deja de plantearse desde distintas investigaciones; que, paradójicamente se construyen y se presentan a sí mismas como neutras.

Lo anterior es parte consecuencia de que los grupos minoritarios son con frecuencia estereotipados desde el prejuicio del peligro, lo malicioso, lo meno humanos o incluso lo inferior. Con lo cual, es también frecuente que, cuando no se les invisibiliza, se representa desde el lugar del antagonismo.

Lo anterior quiere decir que, a priori, muchas de las preguntas de investigación han tomado como punto de partida y de referencia al sujeto (hombre) heterosexual y, a partir de su cuerpo, experiencias, deseos, etc.; se han formulado y respondido las preguntas sobre todo lo demás.

Siendo así, no es de extrañar que hasta en las formaciones profesionales de psicología y áreas afines se siga haciendo la pregunta sobre las causas de la homosexualidad. Por decirlo en otras palabras, en la base de muchas preguntas de investigación se encuentra una ideología homófoba frecuentemente invisibilizada. Para ejemplificar esto podríamos hacer el breve ejercicio de preguntarnos por qué nadie o casi nadie se pregunta (ni en la investigación ni en el dia a dia), sobre las causas de la heterosexualidad.

Teorías sobre las causas de la homosexualidad

Así pues, una serie de investigaciones, con distintas perspectivas científicas, se han desarrollado para explicar la homosexualidad. A continuación haremos un breve repaso por las principales propuestas que han tenido lugar, desde el psicoanálisis hasta las teorías genéticas y las psicosociales.

1. Teorías psicodinámicas

Para el psicoanálisis freudiano, la estructuración psíquica está fuertemente ligada con el desarrollo psicosexual. La definición sexual es un proceso que no está determinado por las características anatómicas, sino por la identificación sexual predominante y la elección psíquica de un objeto de deseo. La homosexualidad en este caso es representativa de una estructuración en donde ha tenido lugar una fijación pulsional hacia la figura materna en oposición a la figura paterna.

Esto lleva a la estructuración de un objeto de deseo que en este caso se corresponde con el mismo sexo. Dicho proceso no necesariamente ocurre de la misma manera en hombres y mujeres. En este contexto, Freud utilizó el término de “invertido” para hacer referencia a la homosexualidad, en un intento por establecer una diferencia con el término que se utilizaba corrientemente: “pervertido”.

2. Determinismo biológico y teorías genéticas

Quizá las teorías que han generado mayor impacto en los estudios sobre la homosexualiad han sido aquellas que se inscriben en los paradigmas biologicistas. Estas van desde las teorías evolucionistas darwinianas, hasta las que sugieren que la homosexualidad es consecuencia de factores genéticos determinados.

A partir de lo anterior se suele pensar que la homosexualidad es contraproducente para la reproducción de la especie, así que algunas investigaciones sugieren que es necesario revisar dicha interpretación, ya que el principio de la selección natural no necesariamente se aplica en el caso de la hetrosexualidad-homosexualidad.

Según algunas de estas teorías existe la posibilidad de un aumento significativo de la fecundidad en mujeres con familia materna homosexual. Asimismo han sugerido que los factores genéticos que están relacionados con el cromosoma X influyen en la orientación homosexual de los hombres.

3. Teorías endocrinologas

Entre las explicaciones anteriores y las que siguen se encuentran investigaciones y teorías sobre la actividad endocrina. En estas se sugiere que la homosexualidad es consecuencia del desarrollo hormonal peri o postnatal; lo que a su vez puede tener como causa distintos elementos, por ejemplo los tratamientos hormonales de la madre durante la gestación.

Así mismo estas teorías suelen enfatizar el papel de la testosterona en el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso. Dicha hormona podría hacer que los animales se masculinicen, especialmente durante el periodo de gestación. Déficits de testosterona en el desarrollo perinatales de los hombres podrían generar homosexualidad masculina, y unos niveles altos de la misma hormona generarían homosexualidad femenina. Existen incluso teorías que sugieren que esto último es visible en el tamaño de los dedos de la mano derecha; es decir, que el según qué dedo es más grande que otro, la mano podría ser un indicador de homosexualidad.

Por último, y sobre el desarrollo gestacional, se ha propuesto que la orientación sexual está relacionada con la respuesta inmunitaria del cuerpo de la madre, que a su vez relaciona con el desarrollo y la actividad cromosoma Y (estas teorías aplican cuando se trata del varón). Investigaciones recientes han sugerido que una determinada reacción del cuerpo materno a proteínas asociadas a dicho cromosoma, elevaría la probabilidad de que el varón sea homosexual, así como distintas complicaciones médicas.

4. Teorías neurobiológicas

En la década de 1990, el neurobiólogo norteamericano Simon Levay realizó distintas investigaciones en las que comparaba las estructuras cerebrales de hombres homosexuales y hombres heterosexuiales.

En un intento por frenar la discriminación de los hombres homosexuales (él era homosexual); el neurobiólogo ofreció una serie de respuestas que hasta nuestros días siguen vigentes y debatidas.

De acuerdo con sus estudios, hay una diferencia en el hipotálamo entre hombres heterosexuales y homosexuales. Se trata de un nódulo que se encarga de la regulación del sistema endocrino, que en el caso de los hombres homosexuales presenta similitudes con el cerebro de las mujeres heterosexuales. A estas investigaciones se han sumado distintas teorías que sugieren por ejemplo diferencias neurobiológicas en el desarrollo de los hombres y mujeres.

5. Diversidad biológica y disidencia sexual

En el contexto de apertura de distintas corrientes cientificas y filosoficas, y en consecuencia de distintos movimientos sociales que abogan por el reconocimiento de la diversidad sexual, ha surgido la teoría queer. Está ultima supone que tanto el género como el sexo son construcciones sociales (en consecuencia, la orientación sexual en términos amplios, lo es también). Como tal dichas construcciones, generan una serie de normas, deseos y posibilidades de acción; así como prácticas de exclusión, segregación y patologización.

En este mismo contexto la bióloga Joan Roughgarden ha retomado las teorías darwinianas sobre la sexualidad, pero para darles la vuelta. Sus investigaciones sugieren la existencia de distintos géneros sexuales, y cuestiona la existencia de un sexo-género binario (es decir el que se reduce a la posibilidad de ser hombre o mujer dando primacía a la heterosexualidad). Esto último se hace visible no solo en los seres humanos sino en muchas especies animales intersexuales y especies que tienen la posibilidad de cambiar de sexo biológico a lo largo de su vida.

6. Homosexualidad en otras especies

A finales de la década de los 90, Bruce Bagemihl teoriza sobre el comportamiento sexual en los animales y propone que, al contrario de lo que se creía, dicho comportamiento toma distintas formas, incluso entre animales que pertenecen a la misma especie. A partir de sus investigaciones reporta que el comportamiento homosexual de los animales es visible en más de 500 especies; que van desde lo primates hasta los gusanos, incluyendo aves y mamíferos de distintos ecosistemas.

Dicho comportamiento incluye la copulación, la estimulación genital y en general conductas de exhibición sexual entre animales del mismo sexo. El mismo autor discute las funciones evolutivas de la homosexualidad y propone que no pueden ser las misma para todas las especies. Las críticas hechas hacia estas investigaciones van en ese mismo sentido, el de encontrar beneficios reproductivos y evolutivos de la diversidad sexual desde los paradigmas biológicos; lo que asimismo puede repercutir en la descalificación de la misma.

Referencias bibliográficas:

  • Bagemihl, B. (1999). Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversity. St. Martin Press: USA.
  • Skorska, M., Blanchard, R., Vanderlaan, D. P. & Bogaert, A. F. (2017). Gay male only-children: evidence for low birth weight and high maternal miscarriage rates. Archives of Sexual Behavior, 46: 205-215.
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