Varias maneras de entender la relación entre individuo y sociedad. Unsplash.

La investigación psicosocial marcó una ruptura con la tradiciones que habían dominado el pensamiento científico en la psicología y en otras disciplinas especialmente sociales. Entre otras cosas, ha permitido generar modos ordenados y sistemáticos de hacer conocimiento científico y de comprender la realidad (es decir, métodos de investigación), evitando la clásica separación entre individuo y sociedad.

A continuación haremos un repaso general a las tradiciones que han marcado la psicología como disciplina científica y describiremos los conceptos de metodología y método, para finalmente presentar las principales características de la investigación psicosocial cercana a las orientaciones críticas de pensamiento contemporáneo.

Principales tradiciones de la investigación en psicología

Al ser una disciplina científica, la psicología ha sido parte de las tradiciones y las transformaciones que históricamente han marcado el terreno de la ciencia. El paradigma que ha dominado tradicionalmente dicho terreno ha sido el positivista, que se basa en la idea de que existe una realidad que puede ser desvelada a partir de una metodología y un método en concreto: el hipotético-deductivo, que nos ofrece explicar, predecir y manipular el funcionamiento de esa realidad.

No obstante (y dado que dicho paradigma también queda establecido por medio de la separación entre naturaleza y cultura), al momento de intentar explicar los fenómenos sociales, que no parecían seguir los mismos patrones que los fenómenos naturales, el método hipotético-deductivo se enfrentó con algunos retos. Muchos de ellos fueron resueltos a través del cálculo de probabilidades, es decir, a partir de prever comportamientos futuros, cuidando que no intervinieran factores externos en el proceso, o en otras palabras, evaluando esas probabilidades de manera objetiva, neutra e imparcial.

Tiempo después, este paradigma enfrentó nuevos retos, cuando a través de la teoría relativista, la teoría del caos y las epistemologías feministas, entre otras teorías del conocimiento, se puso en evidencia que la posición del investigador o investigadora no es neutra, sino que es una posición situada en un cuerpo, una experiencia, una historia y un contexto en concreto; lo que además, afecta inevitablemente la realidad que está estudiando.

A partir de ahí han surgido métodos de investigación muy diversos y que permiten tomar en cuenta el terrero de la experiencia como un elemento clave; además de válido y legítimo, en la construcción del conocimiento.

¿Metodología o Método? Ejemplos y diferencias

Los conceptos de metodología y método son muy utilizados en la investigación y también son con frecuencia confundidos o utilizados como sinónimos. Aunque no hay una forma única o definitiva de explicarlos, y tampoco tienen que separarse necesariamente, a continuación ofrecemos una propuesta de definición tanto de metodología como de método, así como algunas diferencias en los modelos.

Metodología: situar las herramientas en algún lugar

Con el término “metodología” generalmente nos referimos a la perspectiva teórica en la que se enmarca el procedimiento o el sistema que seguiremos durante una investigación. Por ejemplo, las tradiciones de la ciencia contemporánea y occidental suelen dividirse en dos grandes marcos: la metodología cualitativa y la metodología cuantitativa.

La metodología cuantitativa es la que ha sido especialmente valorada en el campo científico y se se basa en el método hipotético-deductivo que busca establecer probabilidades y predicciones apelando a la imparcialidad de quien investiga.

Por otro lado, la metodología cualitativa ha ganado terreno en el área de las ciencias sociales y en las orientaciones críticas porque permite elaborar comprensiones sobre una realidad recuperando la experiencia de quienes están implicados e implicadas en esa realidad, incluida la propia persona que investiga. A partir de esto, el concepto de responsabilidad y ética en la investigación ha tomado una importancia fundamental.

Además, partiendo de ahí se configuró un modelo metodológico-inductivo, que no busca explicar una realidad sino comprenderla; lo que implica que una acción o un fenómeno no solo se describen, sino que al describirse se interpretan. Además, son interpretados por una persona o un grupo de personas situadas en un contexto concreto, con lo que se entiende que esta interpretación no está libre de juicios; es una interpretación elaborada en correspondencia con las características de ese contexto.

Tanto la metodología cuantitativa como la metodología cualitativa tienen criterios de rigurosidad científica que hacen que sus propuestas sean válidas en el terreno de la ciencia y puedan ser compartidas entre distintas personas.

Método: la herramienta y el instructivo

Por otro lado, un “método” es un modo ordenado y sistemático que usamos para producir algo; por lo que en el campo de la investigación, el “método” suele hacer una referencia más específica a la técnica de investigación que se utiliza y a la forma en la que se utiliza.

El método entonces es lo que utilizamos para recabar una información que vamos a analizar y que después nos permitirá ofrecer un conjunto de resultados, reflexiones, conclusiones, propuestas, etc. Un ejemplo de método pueden ser las entrevistas o los experimentos que se utilizan para recabar y agrupar un conjunto de datos, como pueden ser cifras estadísticas, de textos, de documentos públicos.

Tanto la metodología como el método de investigación se definen a partir de las preguntas que queremos responder con nuestra investigación, es decir, de acuerdo con los problemas que nos hemos planteado.

Una aproximación a la investigación psicosocial

Como hemos visto, tradicionalmente el conocimiento científico se ha producido a partir de una disociación importante entre lo psíquico y lo social, lo que ha dado origen a los ya clásicos debates entre naturaleza-cultura, individuo-sociedad, innato-aprendido, etc.

De hecho, si nos vamos un poco más lejos, podemos ver que también está fundamentado en el binomio cartesiano mente-cuerpo, que se ha traducido en las divisiones entre sujeto-objeto y subjetividad-objetividad; donde es la objetividad lo que con frecuencia se sobrevalora en el terreno científico: la razón sobre la experiencia, una razón que como hemos dicho antes se presenta como neutra, pero que está establecida entre una multiplicidad de normas, prácticas y relaciones.

Así que el término psicosocial hace referencia a la conexión entre los elementos psíquicos y los factores sociales que configuran las identidades, las subjetividades, las relaciones, las normas de interacción, etc. Es una perspectiva teórica y una postura metodológica que intenta deshacer las falsas divisiones entre lo social y lo psíquico.

La perspectiva crítica en la investigación psicosocial

En algunos contextos la perspectiva psicosocial se ha acercado mucho a las teorías críticas de la ciencia (las que ponen especial atención a los efectos de la ciencia en la reproducción de desigualdades sociales).

Es decir, que una perspectiva psicosocial que sea además crítica no solo buscaría comprender o interpretar una realidad, sino localizar las relaciones de poder y de dominación que configuran esa realidad para generar crisis y transformaciones.

Incorporar una perspectiva crítica que tiene que ver con reflexionar para promover la acción emancipadora; hacer alianzas a partir de detectar las relaciones de poder que sujetan y al mismo tiempo abren determinadas posibilidades de acción; hacer una crítica explícita a las relaciones de dominio asumiendo que el acto de investigar afecta e impacta el terreno concreto que se está estudiando.

Ejemplos de métodos en la investigación psicosocial

Los métodos en investigación psicosocial han sido categorizados con diferentes nombres para facilitar el uso, la rigurosidad y la confiabilidad. No obstante, al tomar en consideración el cómo la persona que investiga afecta la realidad que investiga; y que los métodos tampoco son neutros, pueden compartir entre sí algunos de los parámetros. Es decir, que son métodos flexibles.

En este sentido, cualquier modo ordenado y sistemático de recolectar información para comprender un fenómeno bajo el propósito de difuminar las fronteras entre lo psíquico con lo social, podría ser un método de investigación psicosocial.

Algunos ejemplos de los métodos que han sido especialmente relevantes porque han permitido poner en juego lo anteriormente descrito son el análisis del discurso, las derivas móviles en la investigación, los métodos biográficos como las historias de vida, la autoetnografía, la etnografía, y las ya clásicas entrevistas en profundidad.

Hay así mismo algunos métodos que son más participativos como la investigación acción participativa y las técnicas narrativas, en donde se busca principalmente que el conocimiento sea co-construido entre quien investiga y quienes participan, generando así una relación horizontal durante el proceso de investigación y con ello, cuestionar la barrera entre dos prácticas que han sido entendidas como separadas: la investigación y la intervención.

Referencias bibliográficas:

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