El cerebro humano es capaz de realizar procesos imposibles de imitar por una máquina.

El problema marco (frame problem, en inglés) es un término que, tal como sus palabras lo indican, hace referencia a un problema que aún no está resuelto en el área de las ciencias cognitivas, la filosofía de la mente y la inteligencia artificial.

El intento de dar solución de este problema ha sido relevante para una buena parte de las disciplinas anteriores, cuyo auge se ha extendido desde finales del siglo XX. A continuación veremos en qué consiste el “problema marco”, desde cuáles aproximaciones filosóficas y científicas se ha intentado solucionarlo, y por qué ha sido relevante para la psicología cognitiva.

El problema marco: ¿cómo ejecutamos una tarea?

Entre las muchas cosas que la filosofía de la mente, las ciencias cognitivas y la inteligencia artificial han estudiado, está el cómo los seres humanos tenemos la capacidad de discriminar entre diferentes opciones cuando tenemos que dar solución a un problema. Esto también les ha llevado a preguntarse por qué hasta ahora no se ha logrado que una máquina responda de la misma manera.

Y es que, diferenciar entre distintas alternativas o posibilidades, y después seleccionar la que mejor se adecua a las circunstancias de la tarea que estamos por ejecutar, es algo que solo podemos hacer los seres humanos.

En otras palabras, para poder realizar una tarea, lo primero que hacemos es comprender la situación donde la tarea se llevará a cabo. Esto implica considerar las posibles consecuencias de la acción que estamos por realizar, ya que siempre puede tener efectos secundarios (efectos que podrían impedir que lleguemos al objetivo principal).

Esto último es algo que los seres humanos realizamos de manera prácticamente automática, sin darnos cuenta. No obstante, involucra una serie de herramientas cognitivas muy complejas que no ha sido posible reproducir en los sistemas computacionales hasta ahora.

Es así porque, aunque una computadora pueda ser programada para responder de manera específica a una tarea, esa programación no puede ser lo suficientemente flexible o voluntaria como para discernir entre distintas opciones y decidir lo que es prioritario o más prudente según la situación.

No podemos anticiparlo todo

El problema del marco surge un contexto donde hay muchos intentos por comprender y responder al proceso anteriormente descrito. Es un problema que hace referencia a muchas otras dudas sobre el funcionamiento de la mente humana; no obstante, una de estas dudas que ha sido crucial, es precisamente la reflexión sobre cómo se pueden representar los efectos de una acción sin tener que explicitar o prever todos los efectos que pueden derivarse de dicha acción (ya que esto imposible incluso para los humanos).

Aunque el problema marco puede englobar distintas reflexiones, según la disciplina que lo intenta solucionar, podemos decir a grandes rasgos que se trata de cómo la mente humana determina la relevancia de una información al momento de llevar a cabo una tarea específica.

Se trata de un problema que pondera la idea de que no se puede anticipar con certeza todo. Las acciones tienen una serie de contingencias, de eventos inesperados que no podemos saber de antemano si nos van a afectar o no. En otras palabras, aunque podemos evaluar las consecuencias que podría tener cada decisión, nuestras acciones tienen límites y efectos que no podemos predecir ni controlar. Reflexionar sobre los efectos secundarios de una tarea es algo que puede no tener fin.

Por esa misma razón, no hemos podido programar a una máquina para que desarrolle la capacidad de discriminar las distintas alternativas y sus efectos secundarios, y al mismo tiempo ejecutar una acción al tiempo y en la forma que esperamos.

También por esto, el problema marco se planteó en inicio por las ciencias cognitivas, pero se trasladó rápidamente al campo de la inteligencia artificial, a la lógica y a la filosofía de la mente.

Su importancia en las ciencias cognitivas

En el campo de estudio de las ciencias cognitivas, el problema marco se ha centrado en entender cómo es que llevamos a cabo algunas tareas automáticas y necesarias para nuestra supervivencia, por ejemplo hacer inferencias, razonar, resolver problemas, discernir entre distintas alternativas, tomar decisiones, entre otras.

Ofrecer respuestas a este problema es una de las principales y más prometedoras tareas de las ciencias cognitivas actualmente. De hecho, hay quienes consideran que de no resolverlo, dichas ciencias tendrían un progreso limitado.

Es por esta razón que el problema del marco sigue vigente en numerosos debates filosóficos y científicos. No obstante, el problema marco tiene muchas connotaciones, que dependen de la teoría o la disciplina en la que lo aborda y trata de darle solución. Por ejemplo, puede tener respuestas distintas en lógica, en epistemología, o metafísica.

Referencias bibliográficas:

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  • Silenzi, M. (2014). La dualidad del Problema de marco: Sobre interpretaciones y resoluciones. Tópicos (México). 47: 89-112
  • Silenzi, M. (2011). El problema de marco y la investigación en las Ciencias Cognitivas. Universidad Nacional del Sur. Departamento de Humanidades. Recuperado 22 de mayo de 2018. Disponible en http://repositoriodigital.uns.edu.ar/handle/123456789/2758
  • The Stanford Encyclopedia of Philosophy. (2016). The Frame Problem. Recuperado 22 de mayo de 2018. Disponible en https://plato.stanford.edu/entries/frame-problem/