El asma es un problema respiratorio que no siempre es evidente. Se puede dar cuando en el medio aéreo hay viajando partículas y contaminantes que activan la respuesta asmática, y a veces estas partículas no son tan comunes.

Sin embargo, dada la gravedad de esta condición, en caso de aparecer, la persona puede tener un serio problema. Por este motivo se ha hecho necesario crear pruebas específicas para confirmar de la forma más precisa todo caso de asma, y la prueba de la metacolina es una de ellas.

La metacolina es un agente broncoconstrictor idóneo para generar una respuesta asmática en aquellos que padecen la enfermedad más enmascarada. Veamos a continuación cuáles son las propiedades de esta sustancia y cómo se realiza la prueba que lleva su mismo nombre.

¿Qué es la metacolina?

La metacolina es un agente broncoconstrictor que es usada en el diagnóstico del asma, concretamente el síntoma principal de esta condición médica: la hiperreactividad bronquial. Tiene su propia prueba, llamada prueba de la metacolina, y es indicada cuando otros exámenes de función pulmonar, como la espirometría genérica, no sugieren un diagnóstico definitivo. Esta sustancia, una vez aspirada, produce miosis.

Se trata de un colinérgico sintético no selectivo, de tipo éster de colina. Este actúa uniéndose y activando los receptores muscarínicos de la acetilcolina del sistema nervioso parasimpático. Al ser muy poco selectivo, esta sustancia es altamente activadora de todos los receptores muscarínicos y tiene un efecto muy limitado sobre los receptores nicotínicos.

Farmacocinética

La metacolina es una amina cuaternaria que es insoluble a través de la membrana celular. Es por esto que no puede atravesar la barrera hematoencefálica ni tampoco se puede absorber en el tracto gastrointestinal. Una vez está dentro del organismo, esta sustancia es metabolizada de forma lenta, dado que es muy resistente a la acción de la enzima acetilcolinesterasa.

Se hidroliza a una velocidad muy lenta, menor que a la que se hidroliza la acetilcolina. Es por esto que su acción en el organismo es más prolongada y es casi resistente por completo a la hidrólisis por esterasas de la colina o las butirilcolinesterasas inespecíficas.

Usos

La metacolina es usada como principal prueba para confirmar sospechas de asma. La prueba en la que se usa metacolina se llama test de provocación bronquial inespecífica o test de la metacolina que, básicamente, sirve para determinar la existencia de hiperreactividad bronquial, considerado el síntoma principaal del asma.

Se trata de la sensibilización anormal de las vías aéreas, causada por un incremento de la obstrucción en el flujo aéreo tras haber estado en contacto con estímulos específicos.

¿En qué consiste el test de metacolina para detectar el asma?

El test de la metacolina consiste en hacer, primero, una espirometría inicial que vendrá acompañada por otras espirometrías, a fin de comprobar cuál es la capacidad pulmonar del paciente y ver cómo afecta la inhalación de metacolina a diferentes dosis. La metacolina es un fármaco con acción broncoconstrictora en personas con asma, es decir, estrecha sus bronquios cuando inhalan esta sustancia, reduciendo su capacidad pulmonar durante un tiempo limitado.

En la espirometría inicial se mide cuál es la capacidad pulmonar de base de la persona. El paciente hace una inspiración profunda y máxima, llenando de aire todo lo que pueda sus pulmones. Luego, se le coloca la boquilla entre los labios, espirando, es decir, soplando con todas sus fuerzas el aire contenido durante, por lo menos seis segundos. Este proceso se repetirá un mínimo de tres veces.

Cuando se tenga una idea clara de cuál es la capacidad pulmonar del paciente, se procederá a administrar la metacolina en dosis crecientes, y tras cada dosis se hará una nueva espirometría.

Si el paciente está mostrando un descenso de su capacidad pulmonar mayor al 20% con respecto a la espirometría inicial se considerará el test de la metacolina positivo. Es decir, significará que el paciente está reaccionando a esta sustancia, mostrando broncoconstricción y perdiendo la capacidad pulmonar de forma breve. Cuando menor haya sido la dosis necesaria para descender más del 20%, mayor será el grado de reacción bronquial del paciente. Se confirmará el diagnóstico de asma.

En muy raras ocasiones, una persona asmática tendrá un resultado negativo en la prueba de la metacolina. Aunque en muchos casos el asma es evidente, los hay que no lo son tanto, por este motivo es tan necesaria esta prueba, asegurándose el diagnóstico. Hay personas con asma que pueden haber tenido una espirometría inicial muy normal, sin mostrar problemas respiratorios de ningún tipo y con una broncodilatación sin uso de fármacos normal.

Esta prueba es poco invasiva y suele ser bien tolerada por el paciente, quien apenas sentirá algunas molestias. La única molestia mínimamente importante es el tiempo que le demore realizar la prueba, y la necesidad de hacerle varias espirometrías que requieren un poco de esfuerzo pulmonar.

Requisitos para poder aplicar la prueba

Para poder aplicar esta prueba es necesario que el paciente cumpla con una serie de requisitos y pautas antes de acudir a la cita con el neumólogo. El paciente debe indicar si ha padecido alguna vez signos asmáticos o una infección respiratoria en las últimas 6 u 8 semanas, además de informar si en los dos últimos meses ha sido inmunizado con vacunas. Deberá informar de posible embarazo, cardiopatía o si ha tenido urticaria recientemente.

El paciente deberá haber evitado el consumo de las siguientes sustancias durante los siguientes períodos de tiempo:

  • Bebidas con cafeína (café y té): últimas 6 horas.
  • Tabaco: no fumar el día anterior a la realización de la prueba.
  • Broncodilatadores inhalados: últimas 12 horas.
  • Broncodilatadores parenterales: últimas 12 horas.
  • Broncodilatadores orales de acción corta: últimas 18 horas.
  • Broncodilatadores orales de acción larga: últimas 48 horas.

Contraindicaciones, advertencias y precauciones

La principal precaución que se debe tener en cuenta con la prueba de la metacolina es que esta se realice bajo la supervisión de un médico especializado, disponer de equipos y medicación de emergencia para evitar cualquier imprevisto. Se debe valorar los riesgos y beneficios de aplicar la prueba en casos de epilepsia, enfermedad cardiovascular con bradicardia, vagotonía, úlcera péptica, obstrucción del tracto urinario u otras condiciones que puedan ser negativamente afectadas por un agente colinérgico

Son varias las condiciones médicas en las que el uso de metacolina, junto con el resto de agonistas muscarínicos, está contraindicado. Entre ellas encontramos la insuficiencia coronaria, las úlceras pépticas, infarto de miocardio, hipertensión arterial no controlada, miastenia gravis y la incontinencia urinaria. Esto es debido a que la acción similar de esta sustancia con la del sistema parasimpático puede agravar los síntomas en estos problemas médicos.

Tampoco se recomienda su uso en casos de asma clínicamente aparente o en casos en los que se haya documentado hipersensibilidad a otros agentes parasimpaticomiméticos. No se debe usar en tratamientos con agentes bloqueantes beta-adrenérgicos ni con inhibidores de la colinesterasa. El tratamiento para el asma y la fiebre del heno inhiben la respuesta de las vías aéreas a la prueba.

La aplicación de esta prueba puede dar falsos positivos en enfermedades como la gripe, infecciones de vías respiratorias, pacientes muy jóvenes o muy ancianos, enfermedades pulmonares crónicas, rinitis alérgica sin asma, fumadores o personas que hayan sido expuestas a contaminantes aéreos. En estos casos, además de poder haber un falso positivo de asma, se corre el riesgo de que se dé una broncoconstricción severa y reducción de la función respiratoria altamente peligrosa.

En caso de que la paciente sea mujer y se encuentre en edad fértil, es necesario averiguar si está embarazada. No se han llevado a cabo estudios sobre los efectos teratógenos de la metacolina en reproducción animal. Se desconoce si la metacolina clorhidrato puede causar daños en el feto o si puede afectar a la fertilidad de la paciente. Solo debería administrarse a mujeres embarazadas si fuese claramente necesaria su aplicación. No se sabe si la metacolina, cuando es inhalada, se excreta en la leche materna.

Reacciones adversas e interacciones

Entre las principales reacciones adversas de la metacolina podemos encontrar la cefalea, la irritación de faringe, la sensación de pérdida de conciencia y el prurito (sensación de hormigueo en la piel). El uso terapéutico de este fármaco es limitado debido a sus efectos adversos cardíacos, tales como bradicardia e hipotensión, que se duplica a causa de su función como agonista colinérgico. La metacolina reacciona de forma muy tóxica en combinación con entre 0,5 y 1 mg de atropina sulfato por vía intramuscular o intravenosa.

Referencias bibliográficas:

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