Recomendaciones y consejos acerca de cómo gestionar este tipo de inquietud. Unsplash.

El miedo a estar solo es un fenómeno psicológico sorprendentemente común. Incluso en aquellas personas que aparentemente tienen muchos amigos y son populares, esta es una causa de preocupación frecuente.

Es por eso que si alguna vez te has planteado la idea de “le tengo miedo a estar solo aunque tenga a gente que me quiere”, debes saber que tu caso no es completamente excepcional; mucha gente se siente de una manera muy parecida.

En este caso veremos cómo perder el miedo a estar solo y superar este temor a través de hábitos nuevos que podemos introducir poco a poco en nuestro día a día.

¿Qué es el miedo a estar solo?

Dicho de una manera resumida, el miedo a estar solo se basa en una serie de pensamientos negativos acerca del que podría ser su futuro, el cual es caracterizado por el aislamiento y la falta de conexión emocional con personas significativas para uno mismo.

Así pues, las personas que presentan esta clase de temor se obsesionan con la hipótesis de que están o podrían llegar a estar totalmente desamparadas y sin la capacidad de contar con la compañía, afecto y comprensión de alguien.

Señales que delatan esta forma de temor

Algunos de los signos de alerta de que una persona sufre por el miedo a estar solo son los siguientes.

1. Necesidad de buscar contacto humano y tentar a la suerte

Las personas que le temen a la posibilidad de quedarse solas tienden a intentar estar en cuantos más eventos sociales mejor, aunque en realidad no les interese lo que se ofrece en ellos más allá de estar en contacto con otras personas.

El motivo es que se intenta conocer a gente nueva, para ver si llega alguien con quien puedan conectar (ya sea en el ámbito de la pareja o en el de las amistades).

2. Tienen una visión pragmática de las relaciones

Quien no quiere quedarse solo, principalmente busca estar con personas a cuyo lado se puedan pasar muchos momentos ya sea por coincidencia de intereses o por el hecho de tener una personalidad parecida. La idea es ir a lo pragmático y establecer relaciones que ofrezcan perspectivas de estabilidad en el futuro, independientemente de si existe un genuino interés por esa persona más allá de lo que sabe hacer y lo que le gusta hacer.

3. Idea de que la familia no cuenta

Muchas veces, las personas con miedo a estar solas no valoran el hecho de tener familiares que las quieran y se interesen por su bienestar.

Esto es así, normalmente, porque consideran (erróneamente) que esos familiares están a su lado sin haberlo elegido, simplemente porque los lazos propios de la familia las han inducido a quererlas de manera prácticamente incondicional.

Como si todo el mundo fuese libre de hacer lo que quisiera menos los padres, madres, abuelos y abuelas, tíos y tías, que están obligados a querer a quienes comparten su sangre.

4. Búsqueda de validación externa

Por lo que hemos visto, en la mayoría de los casos quien tiene miedo de estar solo teme ser juzgada negativamente por los demás, lo cual hace a su vez que muchas veces delante de los demás no se exprese tal y como es. Esto último, a su vez, hace que se sienta más aislada y con una mayor necesidad de establecer relaciones significativas.

¿Qué hacer para superarlo?

Sigue estos consejos para combatir el miedo a estar solo y no dejar que determina la manera en la que te relacionas con los demás.

1. Elige calidad y no cantidad

En vez de asistir constantemente a eventos que no te dicen nada, empieza a ir a aquellos que tienen algo genuino que ofrecerte. Dejar de preocuparte por tu número de interacciones con personas relativamente desconocidas hará que tu vida social se vuelva mucho más fluida y espontánea.

2. Deja de juzgar y de juzgarte

Existen muchos estigmas que dañan mucha la calidad de las relaciones sociales y nos mantienen aislados de personas que podrían ser importantes en nuestras vidas, si las descubriésemos.

Por eso, no te cortes a la hora de plantear planes a quienes realmente te interesan, incluso si esos vínculos fuera de los círculos sociales en los que sueles moverte podrían valerte críticas. El criterio de alguien a quien no le parezca bien que vayas con quienes te interesan realmente no debería ser relevante para ti.

Además, para conseguir que esta recomendación tenga efecto deberías ser la primera persona en dejar de juzgar a los demás por cualquier excusa, ya que de ese modo madurarás hasta el punto de que el hecho de que te critiquen por determinadas cosas te parecerá ridículo.

3. Desmitifica el rechazo

El rechazo es simplemente eso, la falta de interés por tener determinado tipo de relación contigo. No significa ni que la otra persona te odie, ni que no le intereses en absoluto, ni que existan motivos por los que su criterio acerca de lo que eres sea acertado o más relevante que el de otras personas a las que les importas mucho.

4. Aprende a amar la soledad

No hay absolutamente nada malo en estar solo, sin personas alrededor. Estos momentos pueden ser aprovechados de muchas maneras, e incluso, disponemos de una mayor capacidad para elegir qué hacer, ya que no dependemos de las intenciones y preferencias de otro.

Así pues, dedica ese tiempo a leer, a meditar, a hacer ejercicio o a cualquiera de los cientos de actividades cuyos beneficios se extenderán más allá de ese momento y lugar y te harán ganar experiencia en algo en lo que te guste progresar.

En definitiva, para superar el miedo a estar solo, sirve tanto amar la soledad como dejar de obsesionarse con no permanecer en soledad.

Referencias bibliográficas:

  • Coplan, R. J., Bowker, J. C. (2013). A Handbook of Solitude: Psychological Perspectives on Social Isolation. Wiley Blackwell.
  • Long, C. R. y Averill, J. R. (2003). Solitude: An Exploration of the Benefits of Being Alone. Journal for the Theory of Social Behaviour 33:1.