Misión, visión y valores de una empresa: qué son, y ejemplos

Un resumen sobre los conceptos de misión, visión y valores de una empresa u organización.

Luis Martínez-Casasola Hernández

Luis Martínez-Casasola Hernández

Misión, visión y valores de una empresa

Al igual que las personas, las empresas también poseen una idiosincrasia que las diferencia del resto, reportándoles unas características muy concretas que hacen que los consumidores las perciban de un modo determinado.

Una parte importante de esta identidad empresarial viene dada por su misión, visión y valores. Vamos a descubrir en qué consiste cada uno de estos conceptos.

¿Qué entendemos por la misión, la visión y los valores de una empresa?

Estos tres elementos van a ser los que marcarán la hoja de ruta de la corporación en sus proyectos y toma de decisiones para el futuro, pero cada uno de ellos tiene sus peculiaridades, que exploraremos a continuación.

Misión

El primer elemento que nos encontramos es la misión. Se trata de la idea principal por la que funciona la organización, su razón de ser. Sería el objetivo último de la empresa, aquello a donde se dirige poco a poco con cada pequeña decisión que se va tomando y cada objetivo cumplido. Es la meta a largo plazo de la compañía. Podría decirse que actúa como una brújula, marcando siempre un rumbo hacia el que mirar.

Pero esto no quiere decir que la misión sea estática e intocable, ni mucho menos. Es habitual que se realicen revisiones y actualizaciones, porque la empresa actúa como un organismo cambiante que evoluciona y se adapta al entorno en el que se encuentra, que igualmente tampoco es estático.

La misión no puede reducirse a lo absurdo y situarse únicamente en la perspectiva económica de “ser rentable”, o “generar determinada cantidad de dinero” que, evidentemente, entraría en los planes de cualquier empresa que no sea una organización no lucrativa. Se trata de establecer la idea para la que se ha creado la compañía.

Visión

Si la misión es la idea de la empresa a largo plazo, podríamos decir que la visión sería esa idea pero a medio plazo. Se trata de la situación concreta que deseamos para nuestra compañía dentro de unos determinados años, y por lo tanto cada trabajo y cada proyecto debe ir orientado a lograr alcanzar esa posición en concreto.

La pregunta que debemos hacernos a la hora de plantear la visión de la corporación es dónde queremos estar de aquí a X años, e igualmente, qué propósitos queremos cumplir. Ha de ser un planteamiento que inspire y motive al conjunto de los empleados, que remarán juntos en la misma dirección, como el equipo que son, para conseguir cumplir la previsión planteada. Y, como la visión es para todos, ha de plantearse de manera sencilla y clara, para que todos los trabajadores, independientemente de su puesto y de su formación, la comprendan.

Aunque generalmente se establece una diferenciación entre misión y visión, puesto que son conceptos independientes, existe una cierta tendencia en empresas de algunos países noreuropeos a sintetizarlas en un solo concepto, por lo que no es extraño que nos lo encontremos unificado si buscamos información referente a alguna marca de dichos territorios.

Obviamente la visión ha de ser un objetivo alcanzable y razonable dentro de las capacidades de la propia empresa y una vez tenidas en cuenta sus perspectivas de crecimiento futuro. No sería razonable que una pequeña zapatería de barrio se propusiera ser el mayor exportador mundial de zapatos dentro de 5 años. Hay que ser consciente de las propias fortalezas pero también de las debilidades.

Por otra parte, la visión tampoco debería ser mantenernos en la misma posición en la que estamos, salvo que las circunstancias concretas del entorno hagan anticipar una crisis económica grave, escenario en el cual, mantener nuestras ventas al nivel de otros años, ya sería un logro magnífico. Pero quitando ese tipo de situaciones que, por fortuna, no abundan, la visión también debe ser un acicate para lograr un crecimiento, una mejora y, en definitiva, una mejor posición a futuro.

Una visión razonable en el ejemplo de la pequeña zapatería podría ser convertirse en la tienda de referencia del barrio, lograr crecer lo suficiente como para poder abrir otro establecimiento e iniciar una cadena, o incluso conseguir una cierta cuota de mercado no solo a nivel local sino en otras partes del país gracias a la mercadotecnia digital y a las ventas en línea a través de la red.

Valores

Llegamos al tercer punto dentro de la hoja de ruta del espíritu de la empresa. En este caso nos referimos a los valores. Serían las pautas generales de actuación de nuestra compañía.

Por lo general son entre cinco y siete, y serían una especie de leyes sagradas a tener en cuenta en cada actuación que desarrollemos dentro de la empresa. Serían nuestras reglas del juego particulares. Incluso se podrían ver como la propia personalidad de la entidad. Tienen un componente ético importante, y en ese sentido marcarán las líneas rojas de las actuaciones corporativas, dejando claro siempre cuáles serán los límites que no se deberán sobrepasar bajo ningún concepto.

Por supuesto, estos valores serán para todos. Cualquier miembro de la corporación deberá tener en cuenta esta lista al realizar sus tareas del día a día, sea cual sea el puesto que ocupe en el organigrama empresarial.

Los valores pueden ser de tipos diferentes, en función de cuál es su finalidad. Podemos observar, por lo tanto, las siguientes modalidades.

1. Valor de dinámica de trabajo

Marcará la pauta adecuada para realizar las tareas propias de la producción o de la realización del servicio de la forma requerida por la organización, logrando el mejor resultado posible. Debemos buscar siempre los métodos más eficientes y al mismo tiempo ponernos como meta lograr la excelencia en nuestro producto.

2. Valor de desarrollo

Hace referencia al modo en que los trabajadores deben actuar para lograr cada vez un producto o servicio mejor que ofrecer a los clientes. Uno de los más claros sería aquel que busca la innovación, de manera que siempre tengamos un producto puntero, que sea más atractivo que el de los competidores.

3. Valor social

Se refiere a la responsabilidad que tiene la corporación respecto al medio ambiente y a la sociedad misma durante su funcionamiento. Y es que todos sabemos el poder que puede tener una gran corporación, y por tanto ha de tener una responsabilidad aparejada. En otras palabras, deben ser un ejemplo para la sociedad.

4. Valor de servicio al cliente

Son aquellos pensados para ofrecer al consumidor una experiencia única, que sea recordada y logre la fidelización, de manera que se convierta en un cliente recurrente de nuestra compañía.

Funciones

Una vez obtenida una visión general de los tres elementos, vamos a revisar algunas funciones generales que cumplen todos ellos en el funcionamiento habitual de la corporación.

Comunicación

La misión, visión y valores de una empresa tienen una importante función, y es la de comunicar e informar, tanto a los propios empleados como a clientes, proveedores, socios, y otros grupos de todas esas pautas y objetivos que rigen el trabajo de esta compañía.

Tiene una gran utilidad para que una nueva incorporación en la empresa tenga acceso a la filosofía de la misma y tenga una rápida y satisfactoria adaptación. También sirve a otras empresas para conocer en cierta manera las estrategias de las competidoras y así poder actuar en consecuencia, estableciendo medidas parecidas o bien desmarcándose con otras para así marcar la diferencia y resultas más atractivas. Este proceso puede realimentar a la compañía inicial, generándose un enriquecimiento mútuo.

Estrategia

Tampoco podemos obviar la clara función estratégica que adquieren tanto la misión, como la visión y los valores. Y es que ha quedado claro que todos estos elementos conforman las grandes líneas de actuación, tanto en presente como a futuro, y por tanto serán definitorias a la hora de establecer las estrategias.

Ejemplo práctico de misión, visión y valores de una empresa

Como siempre es más sencillo comprender nuevos conceptos cuando contamos con ejemplos reales, vamos a revisar todo lo expuesto en el artículo tomando como referencia a una empresa bien conocida tanto en España como internacionalmente, en este caso nos referimos a la compañía petrolífera Repsol. Toda la información es accesible y pública desde su propia página web.

Ejemplo de misión

En este caso el objetivo es claro y conciso. La misión de Repsol es ser una compañía que provea energía a los consumidores pero que lo haga siempre manteniendo un compromiso con la sostenibilidad en su inserción en el planeta.

Esta va a ser, por tanto, la clave que guiará cualquier pequeña actuación y proyecto que se realice en la organización.

Ejemplo de visión

El rumbo marcado para el futuro es ser una empresa que proporcione energía a nivel global, de una manera innovadora, respetuosa con las personas y con la naturaleza y a la vez eficiente en sus procedimientos. Se buscará generar valor y hacerlo siempre de una forma que garantice la sostenibilidad, logrando en última instancia que la sociedad en la que se encuentra dicha empresa, progrese.

Ejemplos de valores

En cuanto a las guías para la actuación del día a día, Repsol cuenta con cuatro claramente diferenciadas, que son las siguientes.

1. Anticiparse a los retos

Una empresa puntera como esta debe prever todos los escenarios y así poder enfrentarse a posibles amenazas pero a la vez aprovecharse de las oportunidades que puedan surgir.

2. Ser eficientes

Como empresa energética que es, en Repsol saben mejor que nadie lo importante que es aprovechar cada recurso y darle la máxima utilidad posible. Esto ha de aplicarse a todos los niveles durante la producción.

3. Siempre respetuosos

El respeto debe guiar cada acto en Repsol, tanto en el entorno laboral, creando un clima inclusivo, donde todos los empleados confíen los unos en los otros, como en relación a los consumidores y a la propia sociedad.

4. Crear valor

Como empresa de referencia, esta compañía y todos los que la componen han de ser un valor en sí mismo, y deben ser conscientes de la importancia que tienen y el servicio que prestan a la sociedad a través de su trabajo.

Referencias bibliográficas:

  • Martos, R. (2009). Cultura Corporativa: Misión, Visión y Valores en la Gestión Estratégica de las empresas del sector de la Automoción en España. Universitat Politècnica de Catalunya.
  • Cruz, R.C. (2007). Valores-Misión-Visión. Contribuciones a la Economía. Servicios Académicos Intercontinentales.
  • Rivera, O. (1991). Los conceptos de: misión, visión y propósito estratégico. Universidad de Deusto.

Luis Martínez-Casasola (Madrid, 1988) se licenció en Psicología en la UAM y cuenta con un máster en Psicología Forense por la URJC y el COP de Madrid, así como con una especialización en recursos humanos. Tras varios años de experiencia en la redacción de contenidos web, ahora colabora como divulgador para medios especializados en el ámbito de la Psicología y la salud.

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