Vivimos en la era de la sobre información. Tanto es así que, aunque tenemos acceso directo a cualquier dato científico, muchos prefieren negarlos. Se trata de los movimientos negacionistas.

Dedicaremos las siguientes líneas a descubrir cuáles son los fundamentos de estos grupos y los tipos de negacionismos, por qué surgen estas ideas tan paradójicas. Igualmente, conoceremos los tipos más populares, tanto históricamente como actuales.

¿Qué es el nagacionismo?

Antes de comenzar a enumerar los diferentes tipos de negacionistas, debemos comenzar con una introducción en la que quede claro en qué consiste este fenómeno. El negacionismo es un tipo de pensamiento irracional que se estudia dentro de la psicología. Consiste en la no aceptación de una realidad que se puede verificar de una manera empírica.

Uno de los motivos por los que se ejerce el negacionismo es para evitar el aceptar un escenario que al sujeto le genera cierta incomodidad a nivel psicológico. En ese sentido, le resulta más sencillo optar por no creer en las evidencias, aunque sean fácilmente comprobables, como veremos más adelante al estudiar los diferentes tipos de negacionistas.

Esta incomodidad de la que hablábamos puede estar generada por toda una serie de motivos. En algunas ocasiones son de tipo religioso, pues la realidad presentada entra en conflicto con las creencias de la persona. En otras, intervienen factores políticos, y es una cuestión de impacto sobre sus ideales y tendencias.

Igualmente, el propio interés de la persona también puede desencadenar el rechazo a las evidencias y convertirlo en alguno de los tipos de negacionistas que veremos más adelante. Por supuesto, la negación puede estar generada por una mezcla de varios de los factores que hemos enumerado, pues en ocasiones estas facetas de la vida de las personas son difíciles de separar.

Tácticas de los negacionistas

Un negacionista no solamente rechazará las evidencias científicas acerca del tema en cuestión, sino que llevará a cabo una serie de tácticas para lograr afianzar la posición que defiende, es decir, la contraria a la oficial. Veamos algunos de estos mecanismos antes de pasar a enumerar los distintos tipos de negacionistas.

1. Conspiración

El primer argumento utilizado generalmente por los negacionistas es el de la conspiración. Estas personas creen firmemente que los gobiernos, las personas influyentes o ciertos poderes ocultos han desarrollado una estratagema para imponer una realidad que no es tal. Por el contrario, existe otra verdad, la auténtica, que es la que ellos defienden.

Este mecanismo, además, les otorga un sentimiento de legitimidad moral, pues les convierte en luchadores en pos de la verdad, frente a un sistema que trata de acallarlos e imponer una mentira, que la mayoría de la sociedad ha aceptado.

2. Apoyo en artículos aislados

Cuando revisamos los tipos de negacionistas, observamos que estos grupos suelen realizar una selección de las pruebas muy particular. Rechazan toda evidencia científica acerca del fenómeno en cuestión y escogen artículos muy concretos, generalmente poco rigurosos o con defectos en sus procedimientos, pero cuyas conclusiones van en la línea de la postura que defienden.

Por lo tanto, para estos individuos, todos los artículos están equivocados y mienten, excepto aquellos que, efectivamente, exponen unos resultados concordantes con la postura negacionista en la que ellos se mantienen firmes.

3. Falsos expertos

Habitualmente recurren a falsos expertos, personas que igualmente defienden la postura de la negación y que aparentemente son una autoridad en el campo en cuestión. Sin embargo, en muchas ocasiones se demuestra que o bien no este sujeto no es tal autoridad o bien su discurso obedece a otro tipo de intereses.

Además, los diversos tipos de negacionistas eligen muy bien a los expertos y, tal y como ocurría en el caso de los artículos, rechazan las opiniones de cualquier científico, catedrático u otro profesional que apoye la realidad demostrable, pues para ellos es una conspiración.

4. Cambiar las reglas del juego

Otra estrategia utilizada es la del cambio de las reglas del juego. Si un negacionista sobre un determinado tema solicita a una persona no negacionista una prueba que certifique esa realidad, y dicho sujeto se la proporciona, el negacionista puede optar por decir que esa prueba no es válida y que necesita otra nueva, o más concreta o con determinadas condiciones.

Esto supone un cambio de las reglas de juego o lo que popularmente se conoce como mover los postes de la portería. El objetivo es cambiar los requisitos constantemente para así no dar por válida ninguna prueba que apoye el concepto que ellos niegan.

5. Uso de falacias lógicas

Igualmente, entre los individuos que podemos clasificar en diferentes tipos de negacionistas, es frecuente hacer uso de las falacias lógicas. Por ejemplo, pueden recurrir a la falsa analogía, estableciendo comparaciones entre elementos totalmente independientes entre sí y que por lo tanto no necesariamente se rigen por la misma lógica.

Otras falacias lógicas serían el uso de la pista falsa, el apelar a las posibles consecuencias o la utilización del hombre de paja, entre otras.

Los diferentes tipos de negacionistas

Tras una primera parte que nos ha permitido conocer mejor en qué consiste el fenómeno del negacionismo y cuáles son sus tácticas más habituales, estamos en condiciones de poder pasar a conocer algunos de los tipos de negacionistas más importantes debido a la fuerza de los hechos que niegan, en algunos casos, o a la importancia actual que tienen, en otros.

1. Negacionistas del Holocausto

Cuando pensamos en los tipos de negacionistas, uno de los primeros que nos viene a la cabeza es el de los que consideran que el Holocausto nunca existió realmente. Estas personas mantienen que durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi no exterminó sistemáticamente a seis millones de judíos y personas de otras razas.

Independientemente de todas las pruebas documentadas que existen, estos individuos dicen que este hecho no ocurrió o al menos no de la manera que se ha aceptado. Este sería el caso de los revisionistas del Holocausto.

El caso más polémico fue el del historiador británico David Irving, negacionista del Holocausto, que fue condenado a tres años de prisión por incumplir una de las leyes de Austria del año 1947 en la que se prohibe expresamente la negación de los crímenes del nacionalsocialismo.

2. Negacionistas de la llegada a la Luna

Uno de los hitos de la historia de la humanidad, como fue la llegada a la Luna, en el año 1969, sigue siendo a día de hoy puesto en duda por un grupo de personas que representan otro de los tipos de negacionistas. En este caso, estas personas afirman que en ningún momento se llegó a nuestro satélite, y fue todo un montaje publicitario en el contexto de la Guerra Fría entre EEUU y la URSS.

Uno de los argumentos más recurrentes que utilizan estos negacionistas es la falacia de, si es verdad que el hombre llegó a la Luna, cómo es posible que no haya vuelto desde entonces. La realidad es que de hecho se volvió. A través del programa Apollo, se logró llevar seres humanos a la Luna hasta en seis ocasiones, permitiendo a doce personas caminar por su superficie.

Que se haya podido realizar esta gesta, no implica que sea barato. De hecho, el coste de este programa espacial, actualizado al valor del dinero de hoy en día, equivaldría a unos 150.000 millones de dólares, razón suficiente como para intuir por qué no se ha regresado de manera más habitual.

3. Negacionistas de la Tierra esférica o terraplanistas

Más sangrante que el ejemplo anterior, es el de aquellos tipos de negacionistas entre los que se encuentran las personas que, a día de hoy, en pleno siglo XXI, mantienen que la Tierra no es esférica sino plana. Independientemente de que incluso el matemático griego, Eratóstenes, hace más de 2000 años, hubiera demostrado esta cuestión con los medios más rudimentarios posibles.

Fue capaz de estimar la circunferencia de la Tierra, calcular la inclinación del eje del planeta e incluso se atrevió a realizar estudios acerca de la distancia que nos separa del sol. Aunque no fue del todo preciso, sus razonamientos y aproximaciones son extraordinarias, dada la época en la que vivió y los medios con los que contaba.

4. Negacionistas de los beneficios de las vacunas

Siguiendo con los diferentes tipos de negacionistas, dentro del ámbito médico podemos encontrar a aquellos que no solo niegan los beneficios de las vacunas, sino que consideran que son dañinas para el organismo debido a los diversos elementos que contienen.

Los antivacunas, por lo tanto, piensan que estos fármacos no solo no eliminan la enfermedad contra la que están diseñados (negando incluso la existencia de dichas patologías, en algunos casos), sino que consideran nocivos estos compuestos farmacológicos.

En un nivel todavía superior de negacionismo estarían aquellos individuos que consideran que a través de las vacunas se pueden implantar chips de control sobre la población y otras conspiraciones del mismo nivel.

5. Negacionistas del cambio climático

Otro tema candente sería el del cambio climático, que ha provocado la aparición de otro de los tipos de negacionistas. Estas personas piensan que las diferencias de temperatura que se están registrando en la Tierra en las últimas décadas corresponden a los ciclos habituales del planeta y por lo tanto no tienen nada que ver con la actividad humana.

6. Negacionistas de la pandemia de COVID-19

Por último, en una lista de los tipos de negacionistas, no podemos olvidarnos de aquellos que niegan la pandemia de coronavirus. Si bien es cierto que la situación que la humanidad ha vivido debido al impacto de este virus ha sido extremadamente caótica, y la desinformación acecha en cada rincón, existe un grupo de personas que niega la mayor.

Estos individuos, directamente, rechazan la posibilidad de la mera existencia del virus y afirman que es todo una estrategia de los poderes globales para someter a los ciudadanos y restringir sus libertades.

Referencias bibliográficas:

  • Diethelm, P., McKee, M. (2009). Denialism: what is it and how should scientists respond? The European Journal of Public Health.
  • Schmid, P., Betsch, C. (2019). Effective strategies for rebutting science denialism in public discussions. Nature Human Behaviour.
  • Specter, M. (2009). Denialism: How irrational thinking harms the Planet and threatens our lives. The Penguin Press.