Uno de los principales impulsores del paradigma cognitivista.

George A. Miller (1920-2012) fue un psicólogo estadounidense que aportó conocimientos muy relevantes para la psicología y las neurociencias cognitivas. Entre otras cosas analizó cómo los seres humanos procesamos la información que recibimos, y fue el primero en sostener que nuestra memoria tiene la capacidad de almacenar hasta siete elementos diferenciales por momento.

A continuación veremos una biografía de George A. Miller, así como algunas de sus principales contribuciones a la psicología cognitiva.

George A. Miller: biografía de un psicólogo cognitivo

George Armitage Miller, mejor conocido como George A. Miller, nació el 3 de febrero de 1920 en Charleston, Estados Unidos. En el año de 1940 recibió un grado superior en historia y discurso, y un año después, en 1941, obtuvo una maestría en la misma área. Ambos grados formaron parte del programa de la Universidad de Alabama.

Finalmente en 1946 obtuvo un doctorado en psicología por la Universidad de Harvard.

Como parte de sus actividades dentro de esta última institución, Miller colaboró en los cuerpos de comunicación del ejército estadounidense (Army Signal Corps) durante la segunda guerra mundial. De hecho, en el año de 1943, Miller condujo una investigación militar relacionada con la inteligibilidad del discurso y el sonido; temas que trasladó años después en sus estudios sobre psicolingüística.

Posteriormente, se desempeñó como docente e investigador en la misma universidad, así como en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Rockefeller. Años después, en 1979, inició actividades académicas en la universidad de Princeton, en donde fue reconocido como profesor emérito en el año de 1990.

Así mismo, fue miembro de la prestigiosa Academia Americana de las Artes y las Ciencias y de la Academia Nacional de Ciencias. Igualmente fue cofundador (junto con Jerome S. Bruner) del Centro de Estudios Cognitivos de Harvard, en 1960, y participó en el establecimiento del Laboratorio de Ciencia Cognitiva de Princeton en 1986.

Gracias a sus teorías sobre la memoria a corto plazo, Miller es reconocido como uno de los fundadores de la ciencia cognitiva y la neurociencia cognitiva. Así mismo realizó aportes relevantes en la psicolingüística y en estudios de la comunicación humana, lo que le valió el premio Contribución Vitalicia Excepcional para la Psicología, de la Asociación Americana de Psicología (APA).

Del paradigma conductista a la psicología cognitiva

Durante los años en los que George A. Miller se desempeñaba como investigador en psicología (entre 1920 y 1950), el paradigma conductista se encontraba en auge. Una de las cosas que el conductismo sostenía era que la mente no podía ser estudiada científicamente, dado que no se trataba de una entidad cuya realidad fuera observable.

Dicho de otro modo, para el conductismo, no había posibilidad de estudiar científicamente los procesos mentales, porque se trata de estados y operaciones que no se pueden observar directamente.

Miller, en cambio, sostenía que el paradigma conductista podría ser muy limitante. Desde su perspectiva, los fenómenos mentales sí podían constituir un objeto de estudio legítimo para la investigación empírica en psicología.

Estudios en memoria a corto plazo

Miller estaba interesado en medir la capacidad de la mente para establecer canales de procesamiento de información. A partir de las investigaciones que realizó, se dio cuenta de que las personas podían asociar confiablemente entre cuatro y diez estímulos continuos.

Por ejemplo ruidos, longitudes de línea o una serie de puntos. Las personas podían identificar rápidamente el estímulo siempre que hubiera siete o menos, y podían retener entre cinco y nueve elementos en la memoria inmediata.

Con esto desarrolló una de sus más grandes propuestas: la memoria a corto plazo en el ser humano no es ilimitada, sino que tiene la capacidad general de almacenar hasta siete piezas de información. Así mismo, dicha capacidad puede modificarse según cómo se llevan a cabo procesos posteriores, como la recodificación de información.

Lo anterior es reconocido hasta nuestros días como uno de los presupuestos básicos del procesamiento de la información, precisamente porque sostenía que la memoria humana sólo puede capturar de manera eficiente un total de siete unidades al mismo tiempo (más o menos dos piezas adicionales de información).

Por ejemplo, esto último ocurre cuando cuando tenemos que distinguir entre distintos sonidos, o cuando tenemos que percibir un objeto por medio de una mirada disimulada o muy veloz.

Impacto en psicología

Las propuestas de Miller impactaron de manera importante las posteriores investigaciones en psicología cognitiva, que finalmente llevaron a desarrollar y validar pruebas psicométricas para el estudio de la memoria y de otros procesos cognitivos.

Así mismo, permitió generalizar la idea de que es importante limitar el número de elementos que se presentan a una persona cuando queremos que retenga cierta información (por ejemplo los dígitos de un número o la cantidad de estímulos que componen una presentación, etcétera).

Obras destacadas

Alguna de las obras más importantes de George A. Miller son Lenguaje y Comunicación, de 1951; Planes y estructura de la conducta, de 1957; y El número mágico siete, más o menos dos: algunas limitaciones en nuestra capacidad para el procesamiento de la información, de 1956, que es quizá la obra que marcó sus inicios como un prestigioso psicólogo cognitivo.

Referencias bibliográficas:

  • Doorey, M. (2018). George A. Miller. Encyclopedia Britannica. Recuperado 29 de agosto de 2018. Disponible en https://www.britannica.com/biography/George-A-Miller.
  • Pinker, S. (2012). George A. Miller (1920-2012). Obituaries. American Psychological Association. Recuperado 29 de agosto de 2018. Disponible en http://stevenpinker.com/files/pinker/files/miller_obituary.pdf.