A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, la psicología experimentó un gran desarrollo gracias a autores como Baldwin.

Esta biografía de James Mark Baldwin realiza un recorrido por toda la biografía de este autor para tener una mejor perspectiva de sus hitos vitales y de las contribuciones más notorias que toda una vida dedicada a la ciencia le permitió dejar en los campos donde realizó sus investigaciones.

Breve biografía de James Mark Baldwin

James Mark Baldwin nació en 1861 en Columbia, la capital de Carolina del Sur, en los Estados Unidos de América. Fue en esta ciudad donde pasó su infancia. Eran tiempos turbulentos en EEUU, pues la lucha entre esclavistas y abolicionistas acabó desencadenando la Guerra de Secesión entre el norte y el sur.

El padre de James tuvo un papel activo en este conflicto, pues como partidario de la abolición, intentó liberar a tantas personas como pudo. Una vez terminada la guerra, su padre también se unió al nuevo gobierno, encargado de reconstruir las instituciones que habían quedado maltrechas tras la guerra civil entre estadounidenses.

Fue entonces cuando James Mark Baldwin tuvo que abandonar la ciudad donde había pasado la primera infancia para dirigirse a Nueva Jersey, lugar en el que completaría su educación secundaria. Finalizada dicha etapa, comenzaría su formación universitaria, que tendría lugar en el College of New Jersey, institución que posteriormente se transformaría en lo que hoy es la Universidad de Princeton.

Los estudios que Baldwin eligió en primera instancia fueron los de teología, pero luego decidió cursar filosofía. Fue entonces cuando ocurrió algo que cambió el rumbo de la vida de James Mark Baldwin. Fue elegido para recibir una beca que le permitiría viajar hasta Alemania para formarse junto a Wilhelm Wundt, nada menos que el padre de la psicología tal y como la conocemos. Igualmente, estuvo bajo la tutela de Friedrich Paulsen.

Retorno a Estados Unidos

A su regreso a Princeton, colaboró activamente con el seminario teológico de la universidad, institución que le había proporcionado la beca. Entre sus labores, gracias a sus conocimientos de alemán y francés, se encargó de traducir diferentes obras, como la de "Psicología alemana de hoy", de Ribot, un compendio que analizaba los orígenes de esa disciplina, desde la filosofía hasta la psicología moderna.

Por aquel entonces, James Mark Baldwin también publicó el que sería su primer artículo, "Los postulados de la psicología fisiológica". Comenzó a impartir clases sobre filosofía en el Lake Forest College. Además, su trabajo en el seminario teológico le permitió conocer a Helen Hayes Green, que era la hija de su director, William Henry Green. James y Helen contrajeron matrimonio.

Durante esta época, además, Baldwin publicó la obra Sentidos e intelecto, que posteriormente supondría el comienzo de su manual de psicología. En dicho volumen, James Mark Baldwin ya apuntaba la enorme importancia que la psicología experimental, de la mano de investigadores como Wundt, Fechner o Weber, estaba empezando a cobrar en Alemania, y pronto se extendería por Europa y por Estados Unidos.

Después continuó su labor como docente en la Universidad de Toronto, esta vez enseñando metafísica y lógica. Fue en este lugar donde creó su propio laboratorio, llevando por fin a América la psicología experimental. Además, dicha época coincide con los nacimientos de sus dos hijas, que fueron el catalizador para sus investigaciones sobre psicología del desarrollo. Sus investigaciones fueron tan importantes que influirían en autores como Piaget o Kohlberg.

James Mark Baldwin se mantuvo en comunicación con psicólogos franceses como Charcot, Janet o Bernheim, llegando incluso a visitarlos para compartir impresiones sobre sus trabajos.

Regreso a Princeton y el efecto Baldwin

Tras esta etapa, Baldwin volvió a la Universidad de Princeton, pues le ofrecieron la oportunidad de crear otro laboratorio, esta vez en la institución donde había realizado su formación, por lo que no pudo rechazar la oportunidad. Era el año 1893. Estuvo toda una década trabajando en este lugar.

Una de las obras más importantes que publicó durante ese tiempo fue la de "Interpretaciones sociales y éticas en el desarrollo mental: un estudio de psicología social". El propio Lev Vygotsky tendría en cuenta estos trabajos para desarrollar después sus famosas teorías, una demostración de la relevancia que los estudios de este autor.

Pero si hubo una contribución especialmente importante en la carrera de James Mark Baldwin, fue la que tuvo lugar poco tiempo después, en el año 1896. Se trata del llamado efecto Baldwin, que se dio a conocer a través del artículo Un nuevo factor de evolución, publicado en The American Naturalist.

El efecto Baldwin o bien la evolución baldwiniana, sugiere que los propios aprendizajes que unos individuos realizan y que se transmiten de generación en generación, acaban teniendo tanta importancia para la adaptación como la propia selección natural. Es decir, determinados componentes culturales permiten a los seres humanos adaptarse a entornos o situaciones para los que, de manera natural, no estarían preparados para sobrevivir.

Uno de los ejemplos clásicos es el del incesto y el tabú culturalmente generado alrededor de este fenómeno. Gracias a ese aprendizaje cultural, se evita una conducta que a nivel genético resulta no adaptativa, pues aumenta la probabilidad de una serie de anomalías que podrían resultar en la no transmisión de los genes a la siguiente generación, lo que constituye un fracaso en términos biológicos.

Carrera posterior

James Mark Baldwin era ya una eminencia en su campo. Además de la psicología, también trabajó en la filosofía, y más concretamente en la epistemología. A través de obras como el Diccionario de filosofía y psicología, donde colaboró con otros autores para crear un volumen que cabalgase entre ambas disciplinas. Se hizo a través de la Universidad de Oxford, institución que le otorgó la distinción de doctor honoris causa.

Llegado el año 1903, Baldwin terminó su etapa como catedrático en Princeton, en parte por desavenencias con la presidencia, pero también porque la Universidad Johns Hopkins le ofreció una nueva oportunidad que no pudo rechazar. En este lugar fundó un nuevo laboratorio de psicología experimental. En realidad, dicha institución ya había tenido uno, creado por Granville Stanley Hall, que posteriormente se clausuró.

Esta nueva etapa de James Mark Baldwin le permitió centrarse en la creación de nuevas obras, que cristalizó en "Teoría genética de la realidad", una de sus contribuciones más importantes. Dicho volumen establece unas bases sobre psicología evolutiva, hablando sobre los diferentes estadios por los que pasa un niño a lo largo de la infancia y las capacidades que va adquiriendo en cada uno de ellos. Esta teoría tendría una gran influencia en Piaget.

Pero, entonces, en el punto álgido de su carrera, ocurrió un evento que fulminó su reputación por completo. Fue detenido mientras se realizaba una redada policial en una casa de citas. Este suceso, en el año 1908, suponía una gran deshonra para una sociedad tan puritana como era la estadounidense. Por lo tanto, no le quedó otra alternativa que abandonar tanto su trabajo como su propio país y emigrar a Europa.

Etapa en París y fallecimiento

Tras el escándalo, James Mark Baldwin dio por terminada su etapa en los Estados Unidos y decidió trasladarse a París, donde ya había estado anteriormente en viajes de trabajo que le conectaron con otros autores. También realizó frecuentes viajes a México, pues se le contrató como docente en la Universidad Nacional de Ciudad de México para impartir lecciones en su escuela de estudios superiores.

A lo largo de estos años publicó nuevas obras, como Darwin y las humanidades y también El individuo y la sociedad. Pero llegado el año 1912, retornó a París y fijó allí su residencia, pues no volvería a trasladarse a ningún otro lugar en los años de vida que le quedaban. Fue entonces cuando estalló la Primera Guerra Mundial, en el año 1914.

Como estadounidense, Baldwin trató de hacer ver la necesidad de que su país natal dejase atrás su neutralidad frente a este conflicto y apoyase a Francia y a sus aliados. Para ello, publicó un artículo titulado "La neutralidad de Estados Unidos: causa y cura". Esta idea se acrecentó enormemente cuando la guerra le tocó muy de cerca. James Mark Baldwin había viajado a Oxford para reunirse con William Osler.

Al regreso de este viaje, cuando se encontraba a bordo del ferry Sussex atravesando el Canal de la Mancha, zona marítima que separa Francia de Reino Unido, dicha embarcación fue torpedeada por naves alemanas. Baldwin no tardó en enviar un telegrama al mismísimo presidente de EEUU para comunicarle lo sucedido. Este fue uno de los acontecimientos que decantó la balanza y provocó la entrada de Estados Unidos en dicha guerra.

Baldwin tuvo actividad en este conflicto, presidiendo la Liga de la Marina Americana de París. Sus memorias, publicadas en 1926, se llamaron Entre dos Guerras, pues había nacido durante la Guerra de Secesión y vivió la Primera Guerra Mundial durante su última etapa. James Mark Baldwin falleció en París en el año 1934.

Referencias bibliográficas:

  • Broughton, J.M. (1981). The genetic psychology of James Mark Baldwin. American Psychologist.
  • Calandrini, A.R., Marsico, G. (2020). Rediscovering James Mark Baldwin. Psychology Hub.
  • Wozniak, R.H. (1998). Thought and things: James Mark Baldwin and the biosocial origins of mind. In R. W. Rieber & K. Salzinger (Eds.), Psychology: Theoretical-historical perspectives. American Psychological Association.