Johann Gottlieb Fichte representa uno de los fundadores del movimiento filosófico conocido como idealismo alemán.

Recorreremos la vida de este autor para conocer con más detalle los episodios más relevantes de su biografía así como sus aportaciones a la filosofía como uno de los pensadores europeos más relevantes de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Breve biografía de Johann Gottlieb Fichte

Johann Gottlieb Fichte nació en el año 1762 en Rammenau, municipio alemán que se encuentra en Bautzen, Sajonia, por aquel entonces territorio de la Alta Lusacia, en el Electorado de Sajonia.

Provenía de una familia con una situación económica tremendamente precaria. Esto le supuso tener que colaborar desde muy niño en las actividades que sus padres tenían como granjeros, por lo que no era raro que Johann tuviese que cuidar de las ocas.

Su infancia y primeros años

Desde muy pequeño, Johann Gottlieb Fichte demostró tener una gran inteligencia y talento para unos estudios que, lamentablemente, su familia no se podía permitir proporcionarle. Pero todo cambió gracias a una fantástica casualidad.

Se dice que un barón llamado Freiherr von Miltitz visitó el pueblo para asistir a la misa de la iglesia local, pero cuando llegó, esta ya había terminado. Sin embargo, unos lugareños le hablaron de un niño del pueblo que memorizaba todo y seguro podría repetirle completamente el sermón pronunciado por el pastor. Von Miltitz fue en su busca y Johann Gottlieb Fichte, efectivamente, cumplió la tarea. El barón, impresionado por semejante capacidad, inmediatamente decidió hacerse cargo de los costes de su educación, pues era consciente de que ese talento no podía ser desperdiciado, de ninguna manera.

Así fue como Johann Gottlieb Fichte se trasladó para vivir con la familia del reverendo Krebel, en el municipio de Niederau, en los aledaños de la ciudad de Meissen, lo que implicaba que desde entonces el contacto con su familia iba a ser muy reducido. Su educación se basó principalmente en conocer las obras y autores de la antigüedad clásica, griega y romana.

Sus estudios continuaron a partir del año 1774 en una de las instituciones más prestigiosas que existían en ese momento, la escuela Schulpforta, en la ciudad de Naumburgo. Por este instituto han pasado algunos de los más grandes autores alemanes, como es el caso del escritor Georg Philipp Friedrich Freiherr von Hardenberg, más conocido como Novalis, los hermanos August Wilhelm Schlegel y Karl Wilhelm Friedrich Schlegel y unas décadas después, el mismísimo Friedrich Nietzsche.

Gracias a los años en esta institución, Johann Gottlieb Fichte logró una educación al alcance de muy pocos. La contrapartida es que se trataba de una escuela con un estilo de vida similar al de un monasterio, por lo que sus relaciones sociales con iguales no fueron todo lo abundantes como podrían haberlo sido en otro lugar. Tal vez esto favoreció que Fichte fuera una persona independiente y con tendencia hacia la introspección, características que después quedarían patentes en sus obras.

Estudios de teología e interés por la filosofía

Para el año 1780 Johann Gottlieb Fichte ya había terminado su formación en Schulpforta. Decidió continuar su formación, esta vez por la vía de la teología, para lo cual se trasladó a la Universidad de Jena, aunque al año siguiente se trasladaría a la Universidad de Leipzig. Sin embargo, había un problema.

Aunque el barón von Miltitz continuaba dándole apoyo económico, este cada vez era menor. Finalmente, von Miltitz falleció, por lo que Fichte no podía costearse los estudios y tuvo que abandonar la universidad.

Comienza una etapa de precariedad para Johann Gottlieb Fichte y se ve obligado a buscar una forma de obtener ingresos. Su excelente educación le permitió convertirse en preceptor para algunas familias pudientes, cuidando y educando a sus hijos. Tras varios años se trasladó a Zurich, lugar donde pasaría los siguientes dos años, formando a los hijos de una humilde familia local. Sin embargo, a partir de entonces ocurrirían varias cosas que le cambiarían la vida para siempre.

En primer lugar, conoció a Johanna Rahn, con la que se prometió muy pronto. También conoció al pedagogo suizo Johann Heinrich Pestalozzi. Fue en esta época, en el año 1790, cuando Johann Gottlieb Fichte comenzó a interesarse por la obra de Immanuel Kant. Contactó con él, pero el primer encuentro no fue muy fructífero. Sin embargo, Fichte se centró en crear un ensayo que no pasara inadvertido para Kant, y así fue. Se trata del "Intento de crítica de toda revelación". Era el año 1792.

Nada más leerlo, Kant pidió a su editor que lo publicara. En este proceso sucedió un imprevisto, y es que la obra se editó sin el nombre de Johann Gottlieb Fichte, así que el público le atribuyó la autoría a Immanuel Kant, pues consideraban que solo él era capaz de escribir un ensayo de tanta calidad. Tras el incidente, Kant admitiría públicamente la confusión, haciendo saber que el auténtico autor era Fichte.

Este hecho supuso la puesta de largo de Johann Gottlieb Fichte en el mundo académico además de una gran dosis de reputación. Tanto fue así, que la Universidad de Jena le propuso ser catedrático e impartir filosofía en esa institución. Otro hecho relevante que ocurrió en el año 1793 fue el ingreso de Fichte en una logia de la masonería conocida como Modestia cum Libertate, entidad que le permitió relacionarse con Johann Wolfgang Goethe, uno de los autores más importantes de la Alemania de su época.

Universidad de Jena y disputa del ateísmo

Siendo profesor de filosofía en la Universidad de Jena, Johann Gottlieb Fichte comenzó a enseñar sus teorías sobre el llamado idealismo trascendental. El contenido de sus clases se recopiló en la obra titulada La vocación del erudito. El éxito de sus charlas era arrollador. Pero ocurrió algo que lo cambiaría todo. Fichte publicó un ensayo llamado Sobre la base de nuestra creencia en un gobierno mundial divino. Era la mecha que prendió la llamada disputa del ateísmo.

La obra de Johann Gottlieb Fichte fue tachada de atea, lo cual en una sociedad fervientemente religiosa suponía un grave problema. La primera repercusión fue su inmediata destitución en la cátedra que poseía en la Universidad de Jena. Pero su obra no fue nada más que el comienzo, porque a través de la disputa del ateísmo, multitud de autores decidieron tomar parte en el debate abierto, ya fuera apoyando una posición o la contraria.

Por ejemplo, Friedrich Heinrich Jacobi escribió una carta abierta comparando la filosofía, especialmente la que había desarrollado Fichte, con lo que llamó nihilismo, siendo la primera vez que se utilizaba ese concepto y que después sería desarrollado por otros autores, como el ya mencionado Friedrich Nietzsche.

La Universidad de Jena recibió presiones de personalidades políticas para destituir a Fichte o no permitirían matricularse a alumnos de sus respectivas áreas de influencia. Sin embargo, Johann Gottlieb Fichte afirmaba que en realidad los políticos no le estaban persiguiendo por sus palabras sobre el ateísmo, sino por otras obras en las que había mostrado su apoyo a los ideales de la Revolución Francesa, que había tenido lugar pocos años antes.

Efectivamente, se demostraría que era tal y como Fichte afirmaba. En realidad el temor de los gobiernos era que las obras en las que apoyaba dicho movimiento tomasen demasiada fuerza y desencadenaran revoluciones similares a la que había experimentado el país galo. De ahí que personalidades de Rusia, Sajonia o Austria fueran algunas de las que más presionaron a la Universidad para que este autor dejase inmediatamente de impartir sus clases allí.

Traslado a Berlín y últimos años

Esta presión a raíz de la disputa del ateísmo no solo supuso la salida de Johann Gottlieb Fichte de la Universidad de Jena, sino que también se tuvo que trasladar a Berlín, en ese momento perteneciente al Reino de Prusia, pues fue uno de los pocos territorios germanos donde no se le perseguía. En Berlín pudo trabar amistad con otros grandes autores coetáneos.

También continuó su introducción a la masonería, en este caso gracias al eclesiástico húngaro Ignaz Aurelius Fessler. Fue en la logia Pitágoras de la Estrella Ardiente. Al principio ambos autores se profesaban una gran amistad. Sin embargo, con el tiempo se convirtieron en rivales. Fichte llegó a publicar dos conferencias acerca de la relación entre la filosofía y la masonería.

En el año 1800, Johann Gottlieb Fichte publicó una extensa obra filosófica en la que analizaba el concepto de la propiedad además de otras cuestiones económicas. Cinco años después regresó al mundo académico, ya que la Universidad de Erlangen le facilitó un puesto como profesor. Lamentablemente, las guerras napoleónicas obligaron a Fichte a trasladarse a Königsberg hasta 1807, que regresaría a Berlín.

Con la caída definitiva del Sacro Imperio Romano Germánico, Fichte fue el encargado de crear los Discursos a la Nación Alemana, un documento que intentaba sentar las bases de un nuevo Estado, reuniendo a los pueblos germánicos. Se convirtió en la figura que alentó a los habitantes de estas regiones contra la invasión de Napoleón.

Tras estos eventos pasó a impartir clases en la recién creada Universidad de Berlín, de la cual además se convirtió en rector, aunque pronto dimitió por diferencia de opiniones con el resto de académicos. Tristemente, la guerra trajo como consecuencia el aumento de pacientes en los hospitales. La mujer de Johann Gottlieb Fichte era enfermera y se infectó de tifus, enfermedad que trasmitiría a Fichte y que causaría su muerte, en el año 1814, cuanto tenía tan solo 51 años.

Referencias bibliográficas:

  • Breazeale, D. (2001). Johann Gottlieb Fichte. Stanford Encyclopedia of Philosophy.
  • Oncina, F. (2013). Johann Gottlieb Fichte. Obra completa. Biblioteca de Grandes Pensadores. Madrid: Editorial Gredos.