Dentro de las muchas personalidades que representan la época de esplendor de España en el siglo XVI, Juan de Mariana es uno de ellos.

Recorreremos los momentos más importantes de la vida de este autor a través de una biografía de Juan de Mariana, para así ser conscientes de la importancia de su legado y de la altura de su pensamiento crítico, que incluso le supuso problemas con el estamento eclesiástico, como veremos más adelante.

Breve biografía de Juan de Mariana

Juan de Mariana nació en la localidad toledana de Talavera de la Reina, en el año 1536. Desde su mismo nacimiento, contó con un cierto estigma, ya que su padre, Juan Martínez de Mariana, era un cargo religioso, conocido como deán. Por eso, su relación con Bernardina Rodríguez, no era decorosa bajo la moralidad de aquella época.

Primeros años y juventud

Tras pasar toda su infancia en Talavera de la Reina y recibir su educación en dicho municipio, alcanzó la edad necesaria para continuar sus estudios superiores. Decidió, para ello, marcharse a Alcalá de Henares, en cuya universidad pudo formarse en artes y en teología.

Este fue el punto de inflexión en su vida, pues dicho lugar le permitió sumergirse de lleno en el ambiente humanista que allí reinaba. No solo eso, sino que el mismo día en que realizó sus inscripción para los estudios universitarios, Juan de Mariana también se convirtió en miembro de la Compañía de Jesús, es decir, en jesuíta. Uno de sus más célebres compañeros fue Luis de Molina, que llegaría a ser otra de las personalidades de la época.

Ambos estuvieron bajo las órdenes de Francisco de Borja, que posteriormente sería santificado por la Iglesia. La formación en esta orden religiosa hizo que Juan de Mariana se desplazara, primero a Simancas, en Valladolid, y posteriormente a Roma, lugar en el que finalizó su instrucción. De hecho, en los años venideros, él mismo sería profesor en este colegio jesuíta.

Tras su estancia en Roma, continuó trasladándose a otras localidades italianas, como Loreto y Palermo, donde transmitía las enseñanzas de la Compañía de Jesús. Llegado el año 1569, Juan de Mariana emprende un nuevo viaje, esta vez hasta la capital francesa, París, para alcanzar el grado de doctor en teología.

En París vivió un lustro ejerciendo la docencia en la universidad de la Sorbona. Pero también asistió a dramáticos acontecimientos, como la Matanza de San Bartolomé, episodio de las guerras de la religión francesas, en el que se asesinó a multitud de fieles hugonotes. En 1574, Juan de Mariana abandona la prestigiosa institución parisina para retornar a España.

Regreso a España

De vuelta a su tierra natal, Juan de Mariana retomó la docencia, en este caso en uno de los colegios jesuítas, situado precisamente en Toledo. Fue a partir de esta época cuando escribió algunas de sus principales obras. El renombre que su formación y experiencia le habían reportado le valió que la Iglesia le encargara importantes tareas, como la supervisión de textos religiosos para emitir un juicio acerca de lo apropiado o no de los mismos.

Estos cometidos eran delicados, pues requerían de un profundo estudio para poder alcanzar una conclusión válida, y para ello se necesitaban unos extensos conocimientos de la teología, precisamente como los que Juan de Mariana tenía. Supervisó, por ejemplo, la Biblia regia o Políglota de Amberes, o el Manual para la administración de los sacramentos.

También se le encargaron otras tareas, como fue la creación del "Índice expurgatorio", o reescribir obras que ya existían, como las "Actas de los concilios diocesanos de Toledo", en el año 1582. Pero Juan de Mariana también tenía interés en publicar sus propias creaciones. Uno de sus grandes proyectos fue nada menos que una colección en treinta volúmenes sobre la historia de España.

Estos libros se publicaron en latín como Historiae de rebus Hispaniae Libri XXX, y posteriormente en español, como "Historia general de España". En realidad, no abarcó la historia hasta su misma época, ya que cerró con el fallecimiento de Fernando II de Aragón, el Católico. El motivo fue nada menos que no tratar temas más recientes, cuyo punto de vista habría resultado polémico para ciertos estamentos.

Conflictos con la Iglesia y el poder

A lo largo de su carrera, Juan de Mariana tuvo varias desavenencias con las autoridades civiles. De entre ellas, dos fueron especialmente graves. Vamos a conocerlas en profundidad.

Una de ellas tuvo su origen en la publicación de una obra titulada De rege et regis institutione (Del rey y de la institución real). Dicho libro fue un mandato de García Loaysa, preceptor nada menos que del rey Felipe III de España.

Las autoridades francesas, sin embargo, no estaban satisfechas con la publicación de este volumen, pues Enrique IV de Francia había sido asesinado, y consideraban que entre las ideas que el libro de Juan de Mariana emanaba, se podía intuir una cierta legitimidad a ese regicidio, o más bien, tiranicidio. La decisión del parlamento francés fue la de quemar todos los ejemplares de la obra.

Juan de Mariana había escrito este libro con la intención de criticar el maquiavelismo. El jesuíta, en esta obra, describe cómo debería actuar un rey y deja claro que, ante la moralidad y ante el propio Estado, se le debería considerar como cualquier otro ciudadano, por lo que tendría las mismas obligaciones que cualquier persona.

Habla de la prudencia como regla máxima que todo rey debería seguir. Incluso se atreve a hablar sobre los impuestos y cómo el monarca debe velar para que estos no sean excesivos para que así los trabajadores puedan seguir produciendo sin tener trabas del Estado para ello. En definitiva, estaría anticipando algunos de los principios que luego recogería el liberalismo económico.

Lo que Juan de Mariana pretendía con esta obra era alertar sobre los riesgos que tenía un exceso de poder de los dirigentes del Estado, así como de la posibilidad de que un rey termine convirtiéndose en un tirano, razón por la que el libro fue prohibido en Francia, como ya hemos mencionado anteriormente.

Hemos dicho que fueron dos los conflictos más importantes que Juan de Mariana experimentó con los poderes a raíz de sus obras. El segundo de ellos se generó a raíz de la publicación del volumen De monetae mutatione, perteneciente a una colección más amplia, titulada Tractatus septem. Uno de los temas tratados en el libro en cuestión, es el de la inflación.

Y más concretamente, el hecho que le supuso un grave problema a Juan de Mariana, fueron las descripciones que hizo acerca de ciertas estrategias llevadas a cabo por algunos dirigentes para modificar el valor de la divisa, con el objetivo de poder afrontar ciertos gastos del Estado, pero teniendo como consecuencia inmediata la inflación, es decir, la pérdida de valor de la moneda.

El rey Felipe III consideró que en ese volumen se estaba aludiendo veladamente a algunos ministros españoles, por lo que ordenó que fuera detenido y encarcelado. Juan de Mariana estuvo preso casi un año y medio por esta cuestión.

Aunque estos fueron los dos mayores conflictos a los que el autor se enfrentó a causa de sus escritos, no fueron los únicos. Su propia orden religiosa, la Compañía de Jesús, también fue el tema de fondo de uno de sus libros, Discurso de las cosas de la Compañía. A raíz de este volumen, los altos mandos de los jesuítas se enemistaron con Juan de Mariana.

Últimos años

Instalado en Toledo desde su retorno a España, aunque con un paso por Madrid a causa de su estancia en prisión ordenada por Felipe III en el año 1607, Juan de Mariana pasó el resto de su vida en esa provincia castellana.

Vivió hasta cumplir los 87 años, sin dejar de publicar nuevas obras ni siquiera cuando ya contaba con una edad tan avanzada. El último volumen que escribió fue el de "Escolios al Antiguo y Nuevo Testamento".

Finalmente, Juan de Mariana falleció, en el año 1624, en la misma provincia que le vio nacer.

Instituto Juan de Mariana

Las ideas de Juan de Mariana siguen vigentes hoy en día. Tanto es así que, en el año 2005, se fundó un think tank que lleva su nombre, el Instituto Juan de Mariana. Esta institución aboga por políticas económicas totalmente liberales, como las que se podían entrever en algunas de las obras de este autor, varios siglos atrás.

Con el Instituto Juan de Mariana han colaborado economistas de reconocido prestigio, como Jesús Huerta de Soto o Juan Ramón Rallo, grandes exponentes del liberalismo económico en España.

Referencias bibliográficas:

  • De Mariana, J. (1880). Del rey y de la institución real. La Selecta.
  • De Paso, J.I.G. (1999). La economía monetaria del Padre Juan de Mariana.
  • De Soto, J.H. (2013). Juan de Mariana y los escolásticos españoles. Dendra Médica. Revista de Humanidades.
  • Merle, A. (2014). El De rege de Juan de Mariana (1599) y la cuestión del tiranicidio: ¿un discurso de ruptura? Criticón.