Nuestro cuerpo produce bilirrubina de forma natural. Este pigmento cumple funciones importantes pero si se concentra en exceso en la sangre puede provocar ictericia y otros síntomas.

En este artículo analizaremos cuáles son las causas y los síntomas de la bilirrubina alta y qué tratamientos se recomiendan para esta alteración.

¿Qué es la bilirrubina?

La bilirrubina es un pigmento amarillo que se produce como resultado de la degeneración de la hemoglobina, una proteína presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno entre los pulmones y el resto de tejidos.

La bilirrubina actúa principalmente como antioxidante celular; esta reducción de los procesos de oxidación hace que las células se desgasten menos. No obstante, la presencia excesiva de antioxidantes puede llegar a dañar las células.

Este pigmento es la causa del color de los hematomas y del de las heces, al ser eliminado a través de la bilis. También explica el peculiar tono de piel de las personas con ictericia.

Se atribuyen diversas propiedades beneficiosas a los niveles moderadamente altos de bilirrubina además de la protección de las células, entre los que destaca la disminución del riesgo de aterosclerosis y otras enfermedades cardiovasculares.

Tipos de bilirrubina

Podemos distinguir entre dos tipos de bilirrubina: la directa o conjugada y la indirecta o no conjugada. La suma de los valores de ambos tipos es denominada “bilirrubina total”.

La bilirrubina indirecta es aquella que aún no ha llegado al hígado, donde pasará a ser soluble en agua, lo cual permitirá que la eliminemos a través de las excreciones.

Por su parte, la bilirrubina directa es producida en el hígado a partir de la indirecta. Se acumula en la vesícula biliar y se une a la bilis, a través de la cual será eliminada posteriormente.

Niveles normales y altos

En personas adultas sanas, los valores normales de bilirrubina total se encuentran por debajo de 1,2 mg/dl (miligramos por decilitro de sangre), aproximadamente.

La bilirrubina indirecta se concentra en la sangre en una proporción aproximada de 0,1 a 0,5 mg/dl, mientras que los niveles saludables de bilirrubina directa se encuentran entre 0 y 0,3 mg/dl.

Diferentes enfermedades pueden causar un aumento de los niveles de bilirrubina directa o indirecta en nuestro organismo, provocando diversos síntomas.

Síntomas de hiperbilirrubinemia

Concentraciones de bilirrubina superiores a 2 o 2,5 mg/dl de sangre pueden producir ictericia, un término que designa la pigmentación amarillenta de la mucosa, los ojos y la piel.

Para que la ictericia sea visible en la piel suele ser necesario que los niveles de bilirrubina total superen los 3 mg/dl, mientras que la parte blanca de los ojos se puede volver amarillenta a partir de los 2 mg/dl. Otros síntomas frecuentes son el oscurecimiento del tono de la orina y, opuestamente, la adquisición de una coloración pálida por parte de las heces.

Distinguimos entre hiperbilirrubinemia conjugada o directa e hiperbilirrubinemia no conjugada o indirecta en función de si la enfermedad que la provoca aumenta uno u otro tipo de bilirrubina.

Causas de la bilirrubina alta

La hiperbilirrubinemia suele estar provocada por enfermedades de distintos tipos, pero también hay otras causas que pueden ser suficientes para que se desarrolle, como la quimioterapia y el uso de fármacos antipsicóticos, entre otros.

Hiperbilirrubinemia directa

Las causas más frecuentes del aumento de los niveles de la bilirrubina conjugada se relacionan con problemas hepáticos.

  • Hepatitis: daños en las células del hígado por inflamación pueden aumentar los niveles de bilirrubina directa.
  • Cirrosis hepática: enfermedades como el alcoholismo o algunos virus pueden provocar que las células del hígado sean sustituidas por tejido cicatricial; las cirrosis severas causan ictericia.
  • Cálculos biliares y tumores en el páncreas pueden obstruir la vesícula biliar, dificultando la eliminación de bilirrubina.
  • Síndromes de Dubin Johnson y de Rotor: enfermedades hereditarias benignas que tienen la ictericia como síntoma principal.

Hiperbilirrubinemia indirecta

Algunas de las causas más comunes de la hiperbilirrubinemia no conjugada son:

  • Anemia hemolítica: trastorno que hace que los glóbulos rojos se degraden de forma prematura, aumentando los niveles de bilirrubina y de “colesterol malo”.
  • Síndrome de Gilbert: enfermedad hereditaria benigna que puede provocar ictericia leve en periodos de estrés o si hay mala salud general.
  • Síndrome de Crigler-Najjar: forma de ictericia heredada que puede llegar a causar daños cerebrales a los bebés que nacen con ella.

Tratamiento de la ictericia

El tratamiento de la ictericia depende de la enfermedad a la que se deba el aumento de bilirrubina. En general, la ictericia se cura fortaleciendo el hígado, ya que muchas de sus causas están determinadas por trastornos hepáticos.

En casos de obstrucción de la vesícula biliar suele requerirse una operación quirúrgica. El tratamiento del resto de enfermedades que causan la hiperbilirrubinemia se realiza normalmente mediante medicamentos.

Más allá de estos supuestos, la ictericia leve no suele requerir tratamiento en adultos. En caso de que provoque picor, se puede reducir usando colestiramina, un medicamento que ayuda a eliminar bilirrubina.

En bebés recién nacidos, en los que es frecuente que se den niveles elevados de bilirrubina y estos pueden ser algo más preocupantes, la ictericia se trata con exsanguinotransfusión y terapia lumínica.

Asimismo, beber mucha agua, comer frutas y vegetales y limitar el consumo de grasas saturadas y azúcares refinados son métodos naturales para reducir los síntomas de la bilirrubina alta.