Aunque el trastorno bipolar afecta a entre el 1% y el 3% de la población, la gran variabilidad de sus posibles causas hace que su naturaleza siga siendo relativamente desconocida. Algo similar sucedía hasta hace poco con el litio, el fármaco de elección en el tratamiento de este trastorno, que se ha utilizado durante décadas sin que se conociera su mecanismo de acción.

Un estudio de Evan Snyder, Brian Tobe y otros autores publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences ha aportado claves fundamentales sobre el mecanismo de acción del litio y la causa de los casos de trastorno bipolar que mejoran con este fármaco. En concreto han detectado alteraciones en la proteína CRMP2.

Características del Trastorno Bipolar

El trastorno bipolar se caracteriza por la aparición de periodos de entre semanas y meses en que el estado de ánimo es patológicamente bajo (depresión), junto con otros en que los niveles de energía aumentan significativamente y predomina una sensación de euforia emocional (manía).

Tanto los episodios de manía como los de depresión interfieren de forma significativa con el funcionamiento normal de la persona; de hecho, este trastorno constituye la sexta causa de incapacidad más frecuente en la población mundial.

De forma específica, el diagnóstico de trastorno bipolar se asocia con un marcado aumento en el riesgo de suicidio y de autolesión. Éste es uno de los motivos por los que se acostumbra a tratar con medicamentos potentes; si estos no funcionan puede que incluso se llegue a aplicar una terapia electroconvulsiva.

Las causas de este trastorno

La aparición del trastorno bipolar se ha relacionado con un gran número de causas distintas. Se cree que la herencia genética explica un 70% del riesgo de desarrollar esta alteración, aproximadamente.

Sin embargo, los genes causales concretos no están claros, puesto que parecen variar en función del caso; la hipótesis dominante defiende que hay múltiples genes implicados.

Además, el hallazgo de alteraciones estructurales y funcionales en regiones como los ventrículos laterales, los ganglios basales y la amígdala sugiere que los factores anatómicos y fisiológicos juegan también un papel causal relevante.

Por otra parte, no todas las personas con predisposición biológica al trastorno bipolar lo desarrollan. Para que ello suceda suele ser necesario que se produzca estrés psicosocial, en especial durante las etapas tempranas de la vida; resulta llamativo el hecho de que 30-50% de las personas afectadas refieren haber sufrido abusos o traumas en la infancia.

¿Qué es el litio?

El litio es un elemento químico de la familia de los metales. Es el elemento sólido, y por tanto también el metal, más ligero de todos. A nivel farmacológico, las sales de litio se utilizan para regular el estado de ánimo en el tratamiento del trastorno bipolar y otros problemas psicológicos similares, como el trastorno esquizoafectivo o la depresión cíclica.

Entre otros efectos el litio disminuye el riesgo de suicidio de las personas con estos trastornos. A pesar de que es el medicamento de elección para tratar el trastorno bipolar, el litio sólo es eficaz en aproximadamente un tercio de las personas afectadas.

Además, dado que la dosis terapéutica está muy cerca de la dosis tóxica, el litio conlleva riesgos y provoca síntomas secundarios y reacciones adversas relevantes, como embotamiento emocional, ganancia de peso, temblores musculares, náuseas o la aparición de diabetes insípida e hipotiroidismo.

El litio se empezó a utilizar como psicofármaco hace unos 60 años. Si bien su eficacia para tratar los síntomas del trastorno bipolar (como hemos visto, en un tercio de los casos) ha quedado ampliamente demostrada en este tiempo, hasta hace muy poco no se conocía la causa de estos efectos, es decir, su mecanismo de acción.

El mecanismo de acción del litio

El equipo de investigación encabezado por Evan Snyder analizó las células cerebrales de personas con trastorno bipolar distinguiendo entre aquellas que respondían bien al litio y las que no lo hacían. En concreto utilizaron células madre artificiales para estudiar el recorrido del litio una vez ha sido introducido en el organismo.

Snyder y sus colaboradores encontraron que en los casos de trastorno bipolar que se benefician del tratamiento con litio está implicada la proteína CRMP2, que regula el sistema nervioso central. Al parecer la actividad de la CRMP2 se encuentra alterada, ya que es muy inferior en estos pacientes que en quienes no responden adecuadamente al litio.

Este hallazgo indica que existen distintas variantes del trastorno bipolar, lo cual refuerza la teoría dominante que afirma que se trata de un trastorno poligénico (es decir, no determinado por un único gen).

El descubrimiento del mecanismo de acción del litio puede favorecer el desarrollo de fármacos más eficaces y con menos efectos secundarios, ya que permite focalizar los esfuerzos de la investigación en los procesos biológicos más relevantes.

Asimismo, el estudio del equipo de Snyder sugiere que la identificación de las causas del trastorno bipolar en cada caso concreto debe ser considerada un aspecto determinante en la elección del tratamiento farmacológico más adecuado para la persona.