Los valores y creencias forman aquellos estilos de representación ante los hechos que tienen las personas y que forman la base de la conducta de cada uno, tanto en los hechos cotidianos, como en aquellos trascendentales. Además, reúnen los elementos básicos de la propia filosofía de vida.

Los valores y creencias internalizadas que tenga internalizadas una persona enferma, e incluso sus familiares, influirán de forma importante en el curso e incluso en la curación de una enfermedad.

La importancia de los valores y creencias ante las enfermedades

Valores y creencias poseen diferencias en su utilidad: las creencias ofrecen cierta coherencia entre los acontecimientos pasados y los futuros, mientras que los valores ofrecen pautas para comportarse ante situaciones desconocidas a partir de ofrecer una referencia para el funcionamiento adaptativo psicosocial.

Cuando una persona enferma, utiliza los recursos que tiene para comprender su situación, apoyándose en sus creencias y valores. Por ejemplo, estas creencias influirían en la aceptación de un tratamiento farmacológico de manera inamovible para una persona con fe en la ciencia. Sin embargo, influirían negativamente en la aceptación del tratamiento farmacológico en una persona naturalista o escéptica con la medicina tradicional.

El sentimiento subjetivo de apoyo familiar es también una parte importante durante el curso de la enfermedad, ya que es el núcleo principal de funcionamiento social.

El locus de Control de Salud

El sentido de dominio que posee una persona sobre su enfermedad es muy significativo y tiene que ver con el locus de control de Rotter, al que Wallston et al. (1976) llamaron Locus de Control de Salud.

Estos investigadores se basaban en la idea de que el potencial de un individuo para involucrarse en una serie de comportamientos de salud, aumenta si el sujeto cree que sus actos pueden influir en su salud, y tiene que ver con el grado en que el individuo valora su salud.

El Locus de Control de Salud no se propone como un rasgo de la personalidad sino como algo específico para cada situación de salud, y que cambia dependiendo de la situación (Wallston, 1992). Puede ser interno o externo:

  • El Locus de Control de Salud Interno es la creencia de que la propia salud depende o puede verse afectada por el comportamiento personal, por las propias acciones o decisiones.
  • El Locus de Control de Salud Externo implica la creencia de que la salud se ve más influenciada por otras personas, la fatalidad, la suerte o la casualidad.

Entender la enfermedad

Hay varios estudios que evidencian que la manera de entender la enfermedad influye significativamente en el curso de la misma. Por ejemplo, en un estudio con pacientes de esclerosis múltiple se aislaron dos factores negativos y uno positivo en la forma de vivenciar la enfermedad (Mohr et al.,1999):

  • Desmoralización (sentimientos de dependencia, no querer perturbar a los familiares, aislamiento social).
  • Deterioro en las relaciones con los demás (problemas con la pareja o para relacionarse con otros).
  • Encuentro de beneficios nuevos (más cariño y apoyo, significado de la vida, pérdida del estrés laboral).

Los dos primeros factores se relacionaban directamente con ansiedad, y el factor del deterioro en las relaciones lo hizo además con hostilidad.

Pakenham (1999) también realizó un estudio prospectivo con este tipo de pacientes. Encontró mejor pronóstico en los enfermos con menor incapacitación (menor dependencia) y que atribuían más importancia a las estrategias orientadas en la solución de problemas.

Concluyendo

Como conclusión, muchos estudios con pacientes con diferentes enfermedades sugieren que la manera de entender la enfermedad, las consecuencias vividas y las estrategias psicológicas del enfermo a la hora de afrontar su enfermedad son variables que condicionan significativamente un estado psicológico que les permita vivir optimizando al máximo el sufrimiento.

Autora: Susana Merino García, Psicóloga Especialista en Psicología Clínica y Salud, miembro de BarnaPsico.

Referencias bibliográficas:

  • Vicente Pelechano (2008) Enfermedades crónicas y Psicología. Madrid. Ed: Klinik.
  • Wallston, K. A., & Wallston, B. 5. (1981). Health locus of control scales. In H. M. Lefcourt (Ed.), Research with the locus of control construct: Vol. 1. Assessment methods (pp. 189ó243). New York: Academic Press.