Un tipo de terapia muy usada ante casos de esquizofrenia.

La terapia psicosocial se emplea sobre todo en casos de personas con esquizofrenia. Esta terapia buscar la rehabilitación y la reintegración de la persona con trastorno mental en la sociedad. Se centra en potenciar la empatía del paciente y en promover diferentes tipos de habilidades (sociales, comunicativas…).

Además, también tiene en cuenta a la familia, y parte de una mirada integradora, que permita comprender al sujeto en su totalidad. En este artículo conoceremos sus características, las técnicas que utiliza, los objetivos que persigue y cómo puede ayudar a las personas afectadas de esquizofrenia.

Terapia psicosocial: características

La terapia psicosocial es un tipo de terapia especialmente indicada para pacientes con un trastorno esquizofrénico. Parte de una visión holística de la persona, entendiendo que el trastorno nace de una serie de causas multifactoriales, y donde el componente genético también tiene un peso importante.

Este tipo de terapia, también llamada rehabilitación psicosocial y laboral, busca sobre todo la reinserción de la persona con trastorno mental en la sociedad. Suele ser desarrollada por un equipo interdisciplinar de profesionales de la salud mental (médicos de atención primaria, psiquiatras, psicólogos clínicos…). En cuanto a sus cimientos teóricos, se fundamenta en un modelo de vulnerabilidad-estrés.

Dicho modelo de vulnerabilidad-estrés sostiene que, en los trastornos mentales, existe una vulnerabilidad (biológica, social…) previa en la persona, pero también una serie de sucesos externos que, “en contacto” con dicha vulnerabilidad, desencadenan los síntomas.

Aplicado al caso de la esquizofrenia, existirían una serie de factores desencadenantes (estresantes) y externos, en el ambiente del sujeto, que son los que dispararían u originarían el brote psicótico; esto se produciría porque existe una vulnerabilidad personal previa en el paciente.

Tratamientos en la esquizofrenia

Existen diferentes tipos de tratamientos psicológicos orientados a la esquizofrenia. Podemos clasificarlos en cuatro grandes bloques: las intervenciones orientadas a la organización de la asistencia (donde encontraríamos la terapia psicosocial); las intervenciones grupales sobre variables cognitivas, cognición social y habilidades sociales (HHSS); las intervenciones grupales psicoeducativas, y los paquetes cognitivo-conductuales (abordaje individual).

Dentro de cada uno de estos bloques, encontraríamos diferentes terapias indicadas para pacientes con un trastorno esquizofrénico. A su vez, existen diferentes grados de eficacia de las terapias, según los manuales de referencia (terapias eficaces, probablemente eficaces y en fase experimental). La terapia psicosocial, en concreto, ha demostrado ser eficaz para el tratamiento de la esquizofrenia. Esto significa que se han realizado diversos estudios controlados que avalan su eficacia.

Objetivos

La terapia psicosocial o rehabilitación psicosocial, establece una serie de objetivos que se podrán personalizar y adaptar a cada caso. Estos son, fundamentalmente:

1. Adquirir o recuperar habilidades

Estas habilidades pueden ser de diferente tipo: habilidades sociales (que faciliten las interacciones con los demás), habilidades cognitivas, de afrontamiento al estrés, de tolerancia a la frustración, etc.

2. Fomentar una integración social

La consecución de la integración social también se relaciona con el fomento de un funcionamiento autónomo en el paciente. Es decir, ambos conceptos van de la mano; la integración del paciente en la sociedad (con un círculo de amigos, una red familiar implicada, un trabajo…) favorecerá la autonomía del mismo, y viceversa.

3. Prevenir el deterioro

La prevención del deterioro del paciente también se consigue a través de la prevención de su marginación y de su institucionalización.

4. Rehabilitar laboralmente

Este objetivo se relaciona con el empleo protegido (mercado laboral protegido). Dentro de él, encontramos los CET (Centros Especiales de Trabajo) o CEE (Centros Especiales de Empleo), donde pueden trabajar personas que tengan un grado de discapacidad mínimo del 33%. En este caso, las personas con esquizofrenia podrían incorporarse en el mercado laboral, realizando un trabajo adaptado, lo más cercano a un trabajo ordinario.

5. Asesorar y apoyar a las familias

Las familias de personas con esquizofrenia también sufren mucho el trastorno de su ser querido, especialmente las familias que están muy implicadas.

Es por ello que la terapia psicosocial, además de proporcionarles pautas y atención psicológica, pretende que las familias aprendan a identificar las señales de alerta ante un posible brote psicótico de su familiar (hijo, hermano, primo…). Esto será importante para anticiparse y poder actuar antes, acudiendo a un profesional médico.

¿Qué pretende la terapia psicosocial?

La terapia psicosocial para la esquizofrenia tiene como objetivo fundamental la rehabilitación psicosocial de la persona, y su integración en la comunidad. Esto significa que busca que el paciente se libere de las estigmatizaciones sociales que envuelven el hecho de padecer un trastorno mental, y que pueda hacer una vida lo más “normal” y autónoma posible, con sus derechos humanos preservados y una buena calidad de vida.

Por otro lado, este tipo de terapia, como ya indicábamos en un inicio, se centra mucho en las emociones y en la percepción de las mismas; es decir, pretende que el paciente aprenda a identificar las diferentes emociones, y las situaciones que se las provocan.

También busca que el paciente pueda, no sólo entenderse a sí mismo, sino también a los demás. Es decir, que pueda interpretar correctamente las situaciones sociales, los gestos corporales, las palabras de los demás, etc. Todos estos elementos y objetivos, según la terapia psicosocial, aumentarán la calidad de vida del paciente, y facilitará su integración social.

El objetivo final es que el sujeto se “adapte” al trastorno mental y que aprenda a convivir con él.

Técnicas

Las técnicas y estrategias que utiliza la terapia psicosocial se basan, sobre todo, en promover la empatía del paciente a través de herramientas y tareas que permiten trabajar el reconocimiento de las emociones.

Para trabajar la empatía, la terapia se centra el la conocida teoría de la mente, una capacidad que explica el hecho de que podamos ponernos en el lugar del otro, y de que podamos entender que existen estados mentales (y pensamientos, reflexiones, opiniones…) en la mente de las otras personas, diferentes a los nuestros.

Técnicas de comunicación

Por otro lado, en la terapia psicosocial también se utilizan especialmente algunas técnicas de comunicación, con el objetivo de que el paciente aprenda a comunicarse con efectividad y asertividad, respetando al otro y respetándose a sí mismo. Son técnicas, por lo tanto, que promueven una comunicación saludable y una correcta expresión de las emociones.

Técnicas de conducta

La terapia psicosocial también cuenta con técnicas de conducta y técnicas cognitivas (que veremos más adelante). Las técnicas de conducta, además de permitir trabajar las conductas inapropiadas del paciente, y de potenciar las conductas adaptativas del mismo, se orientan especialmente a fomentar y potenciar la adherencia del paciente al tratamiento farmacológico.

El tratamiento farmacológico (que suelen ser antipsicóticos) en el caso de la esquizofrenia, así como en todos los trastornos mentales, es de vital importancia para que el paciente pueda llevar una vida lo más normalizada posible.

Además, los fármacos pueden reducir y aliviar de forma importante los síntomas del paciente, ayudando a la recuperación del mismo después de un brote psicótico. Es decir, el tratamiento psicofarmacológico en este caso es un tratamiento de base, imprescindible, que permite poder trabajar con el paciente a otros niveles (a nivel social, laboral, psicológico...).

Sin una correcta prescripción médica (es decir, un tratamiento adecuado a las necesidades y al perfil del paciente) y una correcta adherencia al tratamiento farmacológico por parte del mismo, la terapia psicosocial no puede “actuar”.

Técnicas cogitivas

Por otro lado, las técnicas cognitivas, que también pueden emplearse en la terapia psicosocial (aunque no es tan habitual), están enfocadas a reducir los pensamientos distorsionados de la realidad que inquietan al paciente.

Sin embargo, es cierto que para tratar los delirios y las alucinaciones, por ejemplo, así como los pensamientos paranoicos, es más indicada una terapia dentro del bloque de paquetes cognitivo-conductuales para la esquizofrenia (comentada al inicio).

Esto es así porque la terapia psicosocial, en realidad, está más enfocada a rehabilitar y reinsertar al paciente en la sociedad; para ello, pero, es cierto que es importante que los síntomas tanto positivos como negativos de la esquizofrenia estén controlados.

Enfoque integrador

Así, vamos viendo como la terapia psicosocial parte de un enfoque integrador, que pretende mantener una mirada holística del trastorno y de la persona que lo padece. Es por ello que se nutre de estrategias y herramientas de diferentes campos y orientaciones teóricas dentro de la psicología.

Referencias bibliográficas:

  • Caballo (2002). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Vol. 1 y 2. Madrid. Siglo XXI.
  • Montaño, L., Nieto, T. y Mayorga, N. (2013). Esquizofrenia y tratamientos psicológicos: una revisión teórica. Revista Vanguardia Psicológica, Clínica Teórica y Práctica, 4(1): 86-107.
  • Pérez, M., Fernández, J.R., Fernández, C. y Amigo, I. (2010). Guía de tratamientos psicológicos eficaces I y II:. Madrid: Pirámide.