Muchísima gente tiene miedo a las agujas. Incluso, podemos hablar de muchos casos de fobia a las mismas. La fobia a las agujas se denomina belonefobia; en este artículo hablaremos de ella, ya que constituye una fobia bastante particular por una razón que aún no desvelaremos.

Además, describiremos varias ideas clave sobre cómo superar el miedo a las agujas. Como verás, la primera de ellas se centra en la terapia psicológica (para superar la fobia), y las siguientes, en superar el momento en el que debemos estar en contacto con la aguja (que también nos pueden ir bien para ir superando poco a poco este miedo).

El miedo a las agujas: una fobia particular

Las fobias específicas son trastornos de ansiedad, caracterizados por un miedo irracional, desproporcionado e intenso ante un estímulo o situación concreta.

Existen diferentes tipos de fobias específicas; el DSM-5 (Manual Estadístico de los Trastornos Mentales) especifica hasta 5 grupos (subtipos) de fobias específicas: a los animales, ambientales, a la sangre/inyección/daño (donde situaríamos el miedo a las aguas), a situaciones diversas y otros tipos de fobias.

Respuesta bifásica (vasovagal)

La fobia a las agujas es una fobia particular, ya que la respuesta fisiológica que en ella aparece difiere de la respuesta que aparece en los otros tipos de fobias específicas.

Así, en el caso de la fobia a las agujas, se produce una respuesta bifásica en el individuo, caracterizada por dos fases: en la primera se produce un aumento de diferentes parámetros fisiológicos (ritmo cardíaco, presión arterial y tasa respiratoria), y en la segunda, un descenso brusco en todos estos parámetros.

A raíz de este descenso, puede aparecer el mareo, y posteriormente el desmayo. Cabe mencionar que la respuesta bifásica de esta fobia fue descrita por primera vez por Graham, Kabler y Lunsford (1961).

Cómo superar el miedo a las agujas

¿Cómo superar el miedo a las agujas? Si realmente padeces fobia a las agujas y quieres superarla, te recomendamos que acudas a un profesional especializado, y que realices terapia psicológica.

En el primer punto (primera idea clave) hablaremos de ello. Sin embargo, si tan sólo quieres salir airoso o airosa de las situaciones en las que debas estar en contacto con una aguja, las siguientes 7 ideas que te proponemos pueden serte de gran utilidad.

1. Realiza terapia psicológica

Si quieres saber cómo superar el miedo a las agujas, lo primero que debes considerar es que busques ayuda profesional. La terapia psicológica es una herramienta útil y eficaz que te puede ayudar a superar la fobia a las agujas.

Los tratamientos psicológicos que se suelen aplicar en el caso de las fobias específicas son dos: por un lado, la terapia por exposición, y por el otro, la terapia cognitivo conductual (son los tratamientos con mayor evidencia y, por lo tanto, más eficaces).

Sin embargo, en el caso de la fobia a las agujas (que forma parte del grupo de “fobias a la sangre/inyección/daño”), el tratamiento es distinto, y generalmente se aplica la llamada tensión con o sin aplicación.

Esta técnica consiste en aumentar la frecuencia cardíaca y la presión sistólica del paciente, antes de exponerse al estímulo fóbico (a fin de prevenir los desmayos típicos en este tipo de fobia).

2. Intenta relajar tu cuerpo

Entrando ya en las ideas centradas, no tanto en cómo superar el miedo a las agujas, sino más bien en cómo actuar ante estos momentos clave que tanta ansiedad nos generan, empezaremos por relajar nuestro cuerpo.

En el momento de la inyección, o cuando la aguja está a punto de entrar en contacto con tu cuerpo (por ejemplo a la hora de realizarte un tatuaje), es mejor que intentes relajar tu cuerpo. Es un tema muy psicológico, y el hecho de que estés en tensión, puede provocar que se intensifiquen las sensaciones de miedo y angustia asociadas a las agujas.

3. Aplica técnicas de respiración

Practicar una respiración pausada y profunda (por ejemplo la respiración diafragmática), también puede ayudarte a relajar. Recordemos que existen diferentes exercicios de respiración, enfocados sobre todo a tratar diferentes trastornos de ansiedad, siendo uno de ellos las fobias (en este caso, el miedo a las agujas).

Puedes aplicarlos en el momento previo a recibir la inyección o a estar en contacto con la aguja (y también durante ese momento).

4. Imagina otros escenarios

En psicoterapia, especialmente en los diferentes trastornos de ansiedad (como por ejemplo los trastornos fóbicos), se utilizan mucho las técnicas en imaginación.

Un ejemplo de ello son las imágenes agradables o positivas, que consisten precisamente en eso, imaginar escenas relajantes, que nos gusten y que nos alejen momentáneamente del momento presente. Esto nos ayudará a distraernos, es decir, a descentrar nuestra atención del miedo ante la aguja, para redirigirla a otro estímulo, en este caso, positivo para nosotros.

5. Habla con el personal en cuestión

Otra idea clave sobre cómo superar el miedo a las agujas es hablar con el personal que nos está atendiendo (por ejemplo el/la tatuador, el/la médico/a, el/la enfermero/a… Les podemos explicar desde el inicio, nuestro miedo a las agujas, para al menos aliviar la tensión inicial.

Además, ellos podrán proporcionarnos consejos útiles para afrontar este temido momento (sobre todo el personal sanitario), ya que además, seguramente ven casos de este tipo cada día. Por otro lado, también podemos aprovechar para explicarles algo de nuestra vida, con tal de distraernos y no estar tan pendientes de la aguja.

Esto quizás no nos ayude a superar la fobia a las agujas, pero sí nos ayudará a afrontar la situación en ese momento y a salir “airosos” de ella.

6. Centra la atención en otros estímulos

Un poco relacionada con las ideas anteriores, surge ésta otra idea: dirigir la atención a otros estímulos diferentes a la aguja. Esto podemos aplicarlo justo antes de entrar en la sala donde nos pincharán y también durante el momento del pinchazo.

Antes de entrar podemos, por ejemplo: escuchar música, hablar con alguien, leer un libro, dibujar, escribir… y justo en el momento de la inyección (o tatuaje), podemos optar por aplicar alguna de las pautas anteriores (practicar una respiración profunda, imaginar escenas o imágenes agradables, hablar con el personal que nos está atendiendo/tratando, etc.).

7. Cuida tu discurso interior (pensamientos)

Esto significa que te dirijas a ti mismo mensajes y pensamientos tranquilizadores, que ya hayas puesto en práctica anteriormente.

Por ejemplo, en el caso de las inyecciones, puedes pensar en la profesionalidad de médicos/as y enfermeros/as, en la confianza que les puedes depositar porque hacen esto diariamente y saben cómo hacerlo para que no duela, etc.

8. Levanta las piernas

Otra pauta sobre cómo superar el miedo a las agujas, que en este caso, está más enfocada a superar la situación en cuestión (una inyección, más que la fobia en sí), consiste en levantar las piernas.

Esta acción resulta útil para aliviar ciertos síntomas psicofisiológicos asociados a la fobia a las agujas, ya que se ha visto que en este tipo de fobia aparece una respuesta vasovagal en el individuo (dicha respuesta ocasiona desmayo en aproximadamente el 80% de los casos)

Así, al levantar las piernas permitimos que la sangre nos llegue al cerebro, lo que reduce el riesgo de desmayo.

Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana. Caballo (2002). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Vol. 1 y 2. Madrid. Siglo XXI (Capítulos 1-8, 16-18). Pinel, L., y Redondo, M.M. (2014). Abordaje de la hematofobia y sus distintas líneas de investigación, Clínica y Salud, 25: 75-84.