5 consejos para superar el duelo por muerte perinatal

El duelo por la muerte de nuestro bebé es una experiencia tan dolorosa como compleja.

Duelo por muerte perinatal
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Cada 15 de octubre se conmemora el Día del Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal, una fecha para dar visibilidad a las familias que han perdido a su bebé durante el embarazo, en el parto o en las primeras semanas de vida. El duelo por la muerte de nuestro bebé es una de las experiencias más dolorosas emocionalmente a las que se puede enfrentar una madre o un padre. Gestionar estos sentimientos puede resultar muy complicado y, en algunos casos, requerir apoyo psicoterapéutico.

Con motivo de este día, en este artículo repasamos algunas de las ideas clave para facilitar la elaboración del duelo por muerte gestacional, perinatal y neonatal, empezando por definir los conceptos más importantes.

¿Qué es el duelo en psicología?

El duelo es el proceso a través del cual la persona trata de reajustar sus emociones y sus expectativas ante la pérdida de algo significativo, con lo que la unía un vínculo de apego o amor.

Esta pérdida puede tener que ver con dejar atrás una posesión material con valor sentimental (por ejemplo, haber olvidado en el tren un reloj que nos regaló nuestro abuelo) o puede estar relacionada con la muerte de un ser querido.

El duelo puede presentarse con diferentes grados de intensidad. Aunque siempre va de la mano de emociones difíciles y de una sensación de malestar, en la mayoría de los casos es una respuesta natural ante la pérdida y no un trastorno psicológico.

Por qué el 15 de octubre: las particularidades del duelo por la muerte del bebé

Este día abarca tres tipos de pérdida: la gestacional, que se produce durante el embarazo; la perinatal, que comprende aproximadamente desde la semana 28 de gestación hasta la primera semana de vida; y la neonatal, durante los primeros 28 días tras el nacimiento. No se trata de un duelo especial solo porque estas etapas concentran el mayor riesgo de mortalidad en la primera infancia, sino también porque presenta algunas características cualitativamente diferentes a las de otras formas de duelo por la muerte de un familiar.

Lo más representativo de este duelo es que apenas ha dado tiempo a establecer un vínculo en el que el bebé y sus padres hayan participado activamente. Muchas personas se plantean si llegaron a existir para su hijo o hija, dado el poco desarrollo de su sistema nervioso. La idea de no haber tenido tiempo de construir una relación significativa hace que a algunas personas les cueste más transitar este duelo, porque dan vueltas a la sensación de estar sufriendo por un espejismo, apenas un proyecto de relación materno-filial o paterno-filial.

De hecho, algunas personas llegan a sentirse mal porque creen que los demás esperan que se sobrepongan con rapidez a esa pérdida, y experimentan culpa al sentir que, a ojos de los demás, están exagerando (independientemente de que esa presión social sea real o no). Precisamente por eso, fechas como el 15 de octubre ayudan a reconocer que este dolor es legítimo y merece espacio.

Las claves de la elaboración del duelo gestacional, perinatal y neonatal

Estas son algunas pautas orientativas para acompañar el duelo por la pérdida de un bebé. No sustituyen la atención psicológica profesional.

1. No te obligues a olvidar

Parte de lo que hace tan doloroso el duelo por la muerte de un ser querido tiene que ver con las estrategias poco útiles que a veces adoptamos para gestionar ese malestar. En ocasiones, sin darnos cuenta, contribuimos a mantener la tristeza y la angustia.

Es imposible gestionar estos sentimientos y emociones de forma perfecta, y fijarse ese objetivo podría empeorar las cosas, porque nos llevaría a un estado de hipervigilancia ante nuestros propios pensamientos. Sin embargo, sí podemos tener en mente algunas pautas sobre lo que no suele funcionar.

En este sentido, intentar bloquear los pensamientos relacionados con la muerte del bebé no suele ayudar. Cuanto más intentamos dejar fuera de la consciencia esos pensamientos e imágenes dolorosas, más tienden a volver, lo que favorece la rumiación.

2. Plasma en palabras lo que sientes

Ante cualquier experiencia de duelo, es importante tener la oportunidad de expresar en palabras el malestar emocional.

Este es un principio que se utiliza en terapia: mediante lo que se conoce como "etiquetado emocional", los profesionales de la psicología ayudamos a las personas a transformar sus sentimientos en frases y expresiones que formen un relato más o menos coherente, algo que la investigación relaciona con un mejor procesamiento del dolor emocional. Al poner nombre a lo que sentimos con el vocabulario del que disponemos, reducimos también el peso que esas emociones tienen sobre nosotros y aprendemos a no evitar pensar en ello.

Este recurso se utiliza no solo en situaciones de duelo, sino también en el abordaje de experiencias traumáticas, y sus beneficios pueden mantenerse a largo plazo.

3. Combina el descanso con actividades que te estimulen

Pasados los primeros días, no suele ayudar ni pasar todo el día en la cama ni volcarse en el trabajo de manera obsesiva para no tener ni un minuto de pensar en la muerte de nuestro hijo o hija.

Es necesario descansar y dormir lo suficiente para que el cuerpo no se desgaste (el agotamiento físico puede hacernos más vulnerables a la ansiedad y al bajo estado de ánimo), y no depender por completo de distracciones externas. Pero también es importante no aislarse: si toda nuestra vida mental se reduce a estar a solas con nuestros pensamientos, es fácil caer en la rumiación y dar vueltas una y otra vez a lo mismo.

Duelo por la muerte del bebé

4. Cierra el ciclo de la vida de tu bebé mediante un ritual de despedida

Los rituales funerarios son un universal cultural: están presentes en casi todas las culturas, etnias y tribus, y eso es por algo. Nos ayudan a despedirnos de esa persona y a adoptar una mentalidad en la que asumimos que ese ser querido pasa a existir en nuestros recuerdos. Así, no nos frustramos constantemente ante la expectativa de no poder interactuar con él como lo hacemos con las personas vivas.

Los efectos de este tipo de gestos no son inmediatos, pero a medio y largo plazo suelen ayudar. Además, no es necesario que el ritual esté ligado a una religión ni que siga unas costumbres determinadas. Lo importante es que te permita despedirte a tu manera, o a la manera de tus amigos y familiares. También es posible organizar un acto para la familia y otro más sencillo y privado para ti. El propio 15 de octubre puede ser un buen momento para ello: muchas familias se suman a la "Ola de Luz", encendiendo una vela a las 19:00 en recuerdo de sus bebés.

5. Si el duelo se complica, busca ayuda profesional

Elaborar el duelo también implica saber reconocer cuándo necesitas apoyo. A veces el duelo se complica y el malestar se prolonga o se intensifica en lugar de ir aliviándose poco a poco. Si pasadas varias semanas sientes que sigues sin poder retomar tu vida cotidiana, es recomendable que consultes con un profesional de la psicología.

Este contenido tiene un fin divulgativo y no sustituye la atención psicológica ni médica. Si estás atravesando un momento muy difícil o tienes pensamientos de hacerte daño, en España puedes llamar al 024 (Línea de Atención a la Conducta Suicida, gratuita y disponible las 24 horas) o al 112 en caso de emergencia.

¿Estás buscando apoyo psicológico profesional?

En este 15 de octubre, y cualquier otro día del año, si te interesa contar con asistencia psicológica o psicoterapéutica ante una experiencia de duelo, ponte en contacto con nosotros.

Ester Fernández

Ester Fernández

Psicologa - Coach . Colegiada 16900

Profesional verificado
Barcelona
Terapia online

En Psicoconsulting trabajamos con adultos y adolescentes, tanto en nuestro centro de Barcelona como de manera online mediante sesiones de videollamada.

  • Kircanski, K.; Lieberman, M.D.; Craske, M.G. (2012). Feelings into words: contributions of language to exposure therapy. Psychological Science, 23(10): pp. 1086 - 1091
  • Nomen Martín, L. (2007). El duelo y la muerte. El tratamiento de la pérdida. Madrid: Pirámide.
  • Torre, J.B.; Lieberman, M.D. (2018). Putting feelings into words: Affect labeling as implicit emotion regulation. Emotion Review, 10(2): pp. 116 - 124.
  • Turner, J. (2007). The Evolution of Emotions in Humans: A Darwinian–Durkheimian Analysis. Journal for the Theory of Social Behaviour, 26: pp. 1 - 33.
  • Worden, W.J. (2004). El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia. Barcelona: Paidós.

Preguntas frecuentes

El duelo es el proceso mediante el cual una persona trata de reajustar sus emociones y expectativas ante la pérdida de algo significativo con lo que mantenía un vínculo de apego o amor. Puede relacionarse con una posesión de valor sentimental o con la muerte de un ser querido. Aunque implica emociones difíciles y malestar, en la mayoría de los casos es una respuesta natural y no un trastorno psicológico.

Abarca la pérdida gestacional, que ocurre durante el embarazo; la perinatal, aproximadamente desde la semana 28 de gestación hasta la primera semana de vida; y la neonatal, durante los primeros 28 días tras el nacimiento. La fecha busca dar visibilidad a las familias que han perdido a su bebé en estas etapas.

En estos casos apenas ha habido tiempo para establecer un vínculo en el que el bebé y sus padres participen activamente. La sensación de no haber podido construir una relación significativa puede hacer que algunas personas se cuestionen su dolor o sientan que sufren por un proyecto de relación. También pueden sentir culpa si perciben que los demás esperan que se sobrepongan rápidamente.

Intentar dejar fuera de la consciencia los pensamientos e imágenes dolorosas no suele ayudar porque, cuanto más se intenta bloquearlos, más tienden a volver. Esto favorece la rumiación y puede contribuir a mantener la tristeza y la angustia.

Poner nombre a los sentimientos permite transformarlos en frases y expresiones que forman un relato más o menos coherente. Este proceso, llamado etiquetado emocional, se relaciona con un mejor procesamiento del dolor emocional. También puede reducir el peso de las emociones y ayudar a no evitar pensar en lo sucedido.

Tras los primeros días, no suele ayudar ni permanecer todo el día en la cama ni volcarse de forma obsesiva en el trabajo para evitar pensar en la pérdida. Descansar y dormir lo suficiente puede reducir la vulnerabilidad a la ansiedad y al bajo estado de ánimo. Al mismo tiempo, evitar el aislamiento y mantener actividades ayuda a no quedarse a solas continuamente con pensamientos que pueden alimentar la rumiación.

Los rituales pueden ayudar a despedirse y a asumir que el ser querido pasa a existir en los recuerdos, en lugar de mantener la expectativa de poder interactuar con él como con una persona viva. Sus efectos no son inmediatos, pero suelen ayudar a medio y largo plazo. El ritual no tiene que ser religioso ni seguir costumbres concretas; puede adaptarse a la forma en que cada persona, familia o amistades necesiten despedirse.

Es recomendable consultar con un profesional de la psicología si el malestar se prolonga o se intensifica en lugar de aliviarse poco a poco. En particular, el artículo señala que conviene hacerlo si, pasadas varias semanas, la persona sigue sin poder retomar su vida cotidiana.

Al citar, reconoces el trabajo original, evitas problemas de plagio y permites a tus lectores acceder a las fuentes originales para obtener más información o verificar datos. Asegúrate siempre de dar crédito a los autores y de citar de forma adecuada.

Ester Fernández. (2021, junio 25). 5 consejos para superar el duelo por muerte perinatal. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/consejos-superar-duelo-muerte-perinatal

Psicóloga y Coach

Barcelona

Ester Fernández es psicóloga, coach acreditada y especialista en terapia de pareja y mediación familiar, con más de 13 años de experiencia acompañando a personas en procesos de transformación personal. Su enfoque integrador combina la psicología cognitivo-conductual con estrategias breves y herramientas de coaching, orientadas a la gestión emocional, la resolución de conflictos y la toma de decisiones. Atiende de forma individual, en pareja o en familia, y ofrece también sesiones online. Cree en la salud mental como clave para una vida plena, y en cada proceso como una oportunidad para encontrar sentido, propósito y bienestar en los distintos ámbitos de la vida.

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