Macrofobia: síntomas y características de la fobia a las esperas

Veamos en qué consiste la macrofobia y cómo nos afecta emocionalmente ante las esperas.

Macrofobia

Las fobias son un tipo de alteración psicológica basada en la ansiedad caracterizado por generar un estado de miedo extremo e irracional y pérdida de control sobre el cuerpo en la persona que lo padece. El desencadenante de este temor exacerbado pueden ser objetos, animales o situaciones cotidianas de la vida, siempre y cuando no representen un peligro objetivo.

En cualquiera de sus manifestaciones, las fobias generan un gran malestar en la persona y va minando progresivamente su autoestima, su autonomía personal y en general su salud tanto física como psicológica. Sin embargo, no siempre es fácil para la persona que sufre una fobia darse cuenta de que ha desarrollado una psicopatología de esta clase.

En el caso de la macrofobia, o fobia a las largas esperas, esa línea que separa lo patológico, por un lado, del malestar razonable generad por una experiencia negativa, por el otro, resulta especialmente borrosa. Por eso, en este artículo hablaremos acerca de este fenómeno atendiendo a sus dos vertientes: el trastorno fóbico, y la tendencia a sentirnos mal si no aprovechamos muy bien el tiempo y evitamos esperas a toda costa.

¿Qué es la macrofobia?

Se conoce como macrofobia al temor intenso a las largas esperas. Este miedo debe ser persistente, generalizado, irracional e injustificado ante cualquier situación en la que la persona debe esperar durante un tiempo más o menos prolongado.

Se trata de una fobia poco conocida y por ende poco estudiada, algo que no sorprende si tenemos en cuenta que hay una gran variedad de fobias; y es en parte por eso que resulta complejo diferenciar entre una tendencia a la impaciencia, por un lado, y la macrofobia, por el otro.

Qué es la macrofobia

Como trastorno, la macrofobia puede ser causado por la vivencia de un suceso traumático por parte de la persona, quien ha vivido de manera impotente un acontecimiento muy angustiante o estresante que asocia a la experiencia de tener que esperar. Sin embargo, por lo general las fobias no tienen una sola causa ni se derivan necesariamente de una vivencia concreta, siendo más bien multicausales.

Síntomas y características de la macrofobia

Estas son las principales características de la macrofobia, los síntomas asociados a las fobias en general (en la mayoría de los casos tan solo varía la situación desencadenante).

1. Ansiedad

La investigación que se ha realizado al respecto indica que la macrofobia generalmente se da en personas ansiosas, inseguras o impacientes.

Este perfil psicológico es el propicio para que una persona se desespere y acabe perdiendo el control ante una situación de espera en su vida diaria, sea en el momento y el lugar que sea, y dentro de las circunstancias que sean.

2. Miedo irracional

Como cualquier otra fobia que pueda ser diagnosticada como tal, la macrofobia se caracteriza por generar un miedo irracional hacia las situaciones de espera, es decir, cualquier momento en la vida en la que uno deba esperar durante un periodo relativamente largo.

Esta fobia puede ser desencadenada, por ejemplo, en la sala de espera de un hospital; en cualquier edificio gubernamental en el que debamos esperar turno o bien en cualquier otra situación de la vida cotidiana en la que intervenga una situación de espera.

3. Facilidad para sufrir otras afectaciones psicológicas

La mayoría de fobias acaban generando una afectación psicológica notable en la persona que las padece y a menudo puede ser que se desarrollen no solo un trastorno psicológico, sino más de uno, y que estos se interrelacionen y actúen de manera conjunta.

Por ejemplo, si una persona tiene tendencia a ser ansiosa en su día a día y desarrolla un caso de macrofobia puede ser que acabe desarrollando también una adicción.

4. Afectación física

La afectación psicológica mencionada anteriormente va aumentando progresivamente con el tiempo, lo que a su vez puede acarrear problemáticas físicas de todo tipo en la persona que presenta macrofobia.

Estas alteraciones físicas se relacionan con la fatiga intensa que puede acabar sintiendo la persona, con un cansancio generalizado, insomnio, dolores de cabeza, sudoraciones en el momento de la espera y una gran variedad de síntomas físicos que pueden ser de mayor o menor medida.

5. Afectación social

Como sucede también en la mayoría de fobias, la macrofobia suele estar vinculada también a una alteración en la vida social de la persona, ya que su miedo a encontrarse en situaciones de espera donde también haya otra gente puede hacerle variar sus hábitos sociales.

Es por eso que resulta tan importante contactar con un profesional de la psicología cuando sintamos que podemos presentar este tipo de alteración, ya que con su ayuda lograremos superarlo con éxito.

¿Qué hacer ante esos síntomas?

Para ser diagnosticada, la macrofobia debe presentar, como todas las fobias, una serie de síntomas bien diferenciados que nos indiquen sin temor a equivocarnos que nos encontramos ante este tipo de alteración. Este diagnóstico solo puede ser realizado por profesionales de la salud, y en cualquier caso, la persona no es diagnosticada con el concepto de “macrofobia” sino de fobia específica.

En caso de que alguna persona presente algún síntoma que pueda ser asociado a un trastorno de ansiedad, es importante valorar correctamente si estas padece un caso de macrofobia o bien si simplemente es impaciente (quizás debido a otra psicopatología que no forma parte de la categoría de las fobias). La buena noticia es que los trastornos fóbicos responden muy bien a la terapia psicológica, y con apoyo profesional es posible superarlos en cuestión en pocos meses.

¿Cómo se relaciona con la impaciencia?

Como hemos visto, no es fácil identificar la macrofobia; incluso podría decirse que hay ciertas dinámicas sociales que nos empujan a experimentar las esperas de una manera negativa, potenciando la impaciencia. En una sociedad en la que mucha gente se siente culpable o angustiada si no invierte sabiamente cada minuto de su jornada, gestionar psicológicamente una espera puede ser todo un reto.

Así, hay varios aspectos que pueden llevarnos a sentir angustia si tenemos que esperar, como por ejemplo:

  • Tendencia a procrastinar y a dejar las tareas para el último momento
  • Perfeccionismo excesivo aplicado al trabajo
  • Adicción al trabajo
  • Estrés laboral
  • Problemas de conciliación Tendencia a comparar nuestras vidas con los demás

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Mi nombre es Ignacio García Vicente y soy psicólogo experto en los problemas de ansiedad; atiendo presencialmente y de manera online.

  • Cavallo, V. (1998). International Handbook of Cognitive and Behavioural Treatments for Psychological Disorders. Pergamon.

Psicólogo

Almería

Ignacio García Vicente es Psicólogo General Sanitario y terapeuta experto en terapias contextuales y terapia cognitivo-conductual. En su consultorio de Almería capital trabaja con adultos y adolescentes con problemas como las adicciones, las fobias, la depresión, el Trastorno Obsesivo-Compulsivo y otras alteraciones comunes. También realiza terapia familiar y de pareja.

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