Probablemente la palabra Palilalia no te dice nada, pero seguro que reconoces o has oído hablar de sus síntomas: repetición de tipo espontáneo e involuntario de sílabas, palabras o frases.

La palilalia es un trastorno del lenguaje parecido a la tartamudez. Este trastorno se considera un tic, debido a las repeticiones inconscientes y sin voluntad de realizarlas que se llevan a cabo.

Palilalia: ¿qué es?

Etimológicamente, la palabra “Palilalia” proviene del griego y se desglosa en dos partes: páli, que significa "otra vez" y laló que significa "habla". La palilalia, que también es denominada palifrasia, puede estar asociada a patologías como el síndrome de Tourette, el autismo o ciertas demencias que a continuación veremos.

En este artículo conocerás de en qué consiste exactamente la palilalia, las características más relevantes de la palilalia, las causas más habituales que pueden originar la palilalia, los trastornos relacionados y finalmente los tratamientos e ideas para esta afectación.

Síntomas

La palilalia se considera una afectación del lenguaje que suele estar presente en niños en edad de desarrollo.

Bajo esta afectación, los niños o niñas emiten sílabas, palabras o frases de forma repetitiva, pero también pueden emitir sonidos ininteligibles, palabras incompletas o palabras aleatorias que no encajan con el contexto de la situación que se está hablando.

La palilalia es un trastorno que puede confundirse fácilmente con la ecolalia. La ecolalia es otro trastorno del lenguaje en el que también hay una repetición de sílabas, palabras o frases, pero en este caso la repetición se basa en aquellas palabras que acaban de ser pronunciadas, a modo de eco, en algunos casos incluso emulando la pronunciación.

Además, en la ecolalia la persona afectada puede llegar a repetir vocablos que ha escuchado en programas de televisión, radio, cine, etc, es decir, no necesariamente en conversaciones. Dichos vocablos imitados pueden llegar a ser repetidos una cantidad ilimitada de veces, dependiendo del grado de afectación en cuestión, y que estas repeticiones pueden ser bajo situaciones que requieren una respuesta verbal (denominándose ecoicas no funcionales), por ejemplo, cuando a una niño se le pregunta “¿cuántos años tienes?”, a lo que el niño responde: “tienes, tienes, tienes”…

Sin embargo, en ambos casos se emiten estas repeticiones de forma involuntaria, semiautomática y de tipo compulsivo.

Causas

Una de las razones por las cuales se desencadena palilalia puede ser que, en esencia, la conducta imitativa es una respuesta común y adaptativa en los niños, ya que estos la usan para aprender e interiorizar ciertos datos o información en general. Sin embargo, es frecuente que esta conducta desaparezca con el tiempo, ya que estos niños en cuestión desarrollan otras conductas más funcionales.

Se ha documentado que existe una vulnerabilidad genética para padecer trastornos como la palilalia. Esta vulnerabilidad significa que existe una predisposición para desarrollar el trastorno, pero no es una única causa, ya que se requieren otros factores desencadenantes para desarrollar palilalia.

Estos factores serían factores ambientales tales como estrés, ansiedad (la repetición de vocablos que padece el niño suele generar una gran ansiedad en el pequeño, generándose un círculo vicioso que no soluciona el problema), aburrimiento, frustración, trastornos del desarrollo, trastornos perinatales, etc. Por otra parte, se ha postulado que existen unos factores fisiológicos que pueden estar asociados a la palilalia, como el exceso de dopamina.

Además, existe un factor común en la mayoría de los afectados por palalia, y es que suelen tener una sensación premonitoria antes de repetir esa sílaba, palabra o frase, y esta misma sensación funciona como un estímulo desagradable, de modo que al repetirse el vocablo, la persona experimenta un alivio, constituyendo un refuerzo de la conducta.

Trastornos relacionados

Hay diversos trastornos que están alterando el funcionamiento del lenguaje, por lo que se relacionan con la palilalia. A continuación veremos los trastornos que se asocian más comúnmente a la palilalia.

1. Síndrome de Tourette

El síndrome de Tourette consiste en la repetición crónica de tics motores, acompañados de tics vocales. Uno de los síntomas más conocidos del síndrome de tourette es la emisión de palabras obscenas o moralmente censurables de forma impulsiva. Otro de los síntomas muy parecido es la palilalia.

2. Trastornos del espectro autista

El espectro autista engloba una serie de trastornos relacionados con el desarrollo. Estos trastornos tienen en común la afectación de la comunicación, de la conducta, y de interacciones sociales. En el espectro autista también puede estar presente el trastorno de palilalia, debido a que hay una alteración de áreas del desarrollo como el lenguaje.

3. Demencia

Finalmente, patologías de demencia pueden estar muy asociadas a la palilalia. Las demencias, que son patologías donde existe una neurodegeneración, conllevan a la pérdida de las facultades cognitivas.

Cuando la neurodegeneración afecta a regiones cerebrales que están implicadas en el lenguaje y la autorregulación, pueden aparecer síntomas del lenguaje tales como la palilalia o también la ecolalia.

Tratamiento

Primeramente, hay que tener en cuenta que el diagnóstico de palalia como trastorno del lenguaje y psicológico tiene lugar cuando se considera que la palilalia deteriora la calidad de vida de la persona, generando un malestar o sufrimiento en el paciente.

El tratamiento proporcionado entonces, suele variar en función del grado de afectación de palilalia a la vida diaria del paciente, teniendo en cuenta factores como la periodicidad de los síntomas, o la duración de estos. De modo que una elevada frecuencia y duración de la repeticiones involuntarias características de la palilalia pueden afectar por ejemplo a la calidad de sueño del paciente.

Evidentemente no hay nada que haga desaparecer las repeticiones para siempre, pero sí existen procedimientos que suavicen estos síntomas, tales como las terapias conductuales, realizada por psicólogos especialistas en el lenguaje y/o la infancia. Estas terapias pueden ser acompañados por la ayuda de logopedas.

En casos más graves, se puede recurrir a medicamentos neurolépticos si así lo aconseja un especialista, con la finalidad de evitar que los síntomas afecten la calidad de vida de los pacientes, como ya hemos comentado impactando por ejemplo en la calidad del sueño.

En cualquier caso los padres o tutores de los niños deberán estar siempre alerta con la finalidad de evitar situaciones de estrés para el niño. Además, el aprendizaje de técnicas de relajación que los hagan mantener la calma en momentos críticos de repeticiones constantes es una buena recomendación para los padres.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association (2016). DSM-5. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Editorial médica Panamericana.
  • Calavia-Traín, J. (2014). Estado de la cuestión: los trastornos del habla en los primeros años de edad. UNIR.
  • Chernousova, L. (2008). La concepción sobre los trastornos severos en la comunicación. LUZ, Educar desde la ciencia, 7(1).